La controversia diplomática escaló tras el apoyo de diputados de Morena a Raúl Castro, lo que generó cuestionamientos de Christopher Landau de Estados Unidos y la defensa del embajador cubano Eugenio Martínez, mientras el vocero de Morena se deslindó.
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Cómo el respaldo legislativo de Morena desató la controversia
La difusión de un pronunciamiento emitido por el Grupo de Hermandad México-Cuba, integrado por diputadas y diputados de Morena, provocó una controversia política y diplomática. Legisladores mexicanos rechazaron públicamente las acusaciones del Departamento de Justicia de EE.UU. contra el expresidente cubano Raúl Castro Ruz y otros funcionarios de la isla. Esta postura derivó en cuestionamientos directos del subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, así como en respuestas del partido Morena y del gobierno cubano.
El 21 de mayo de 2026, la Embajada de Cuba en México utilizó su cuenta oficial en la plataforma X para informar que diputadas y diputados de Morena, miembros del Grupo de Hermandad México Cuba, rechazaban la imputación contra el General de Ejército Raúl Castro. La publicación estuvo acompañada de la etiqueta #CubaNoEstáSola.
El pronunciamiento, con fecha del 20 de mayo, expresaba el “más enérgico rechazo” de los legisladores federales de Morena a la acusación formal sustitutiva presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Esta acusación señalaba a Raúl Castro Ruz, Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez por el derribo de dos avionetas estadounidenses ocurrido el 24 de febrero de 1996.
Los legisladores federales argumentaron que dicha acusación no constituía un paso hacia la rendición de cuentas, sino el reforzamiento de actos de coacción política dirigidos contra la soberanía de una nación. Además, sostuvieron que en 1996 los argumentos de un supuesto ataque a civiles sirvieron como pretexto para la imposición de la Ley Helms-Burton. En la actualidad, acusaron que se retoma una narrativa de agresión con el objetivo de condenar a un gobierno por defender su soberanía.
El documento también indicaba la omisión intencional de la violencia confesa de la organización “Hermanos al Rescate (BTTR)” contra Cuba, así como su enlace permanente con la CIA. Defendió que “defender el espacio aéreo de una patria no es un crimen; es un derecho elemental de protección”. Adicionalmente, rechazó la “criminalización ni las amenazas de pena de muerte contra iconos revolucionarios”, asegurando que Cuba enfrenta “una de las campañas de hostigamiento más crudas de su historia”. El posicionamiento culminó con las consignas “¡Respeto absoluto a la soberanía de Cuba!” y “¡Viva la hermandad y la dignidad de los pueblos de América Latina!”.
La réplica contundente de Estados Unidos al pronunciamiento
El subsecretario de Estado de Estados Unidos y exembajador estadounidense en México, Christopher Landau, criticó públicamente el contenido y el carácter anónimo del pronunciamiento el sábado siguiente. Landau expresó en X que le llamaba “mucho la atención” la ausencia de un nombre que se responsabilizara personalmente por la declaración y el apoyo a lo que calificó como un “régimen abiertamente dictatorial que no ha permitido una libre elección en ¡67 AÑOS!”.
Landau amplió su crítica al señalar que el gobierno cubano “ha destruido la economía nacional a tal punto que se importa hasta el azúcar y la gente come de los basureros”. Cuestionó la capacidad de la dictadura cubana para representar la “autodeterminación” y la “dignidad”. Además, manifestó que, si bien “cada cual obviamente tiene el derecho a su opinión,” consideraba “poco honorable esconderse detrás del anonimato en difundir comunicados como este”.
Posteriormente, en interacción con usuarios de la misma red social que señalaron que el Grupo de Amistad México-Cuba no había sido instalado formalmente en la actual Legislatura y que Morena y PT habían creado un denominado Grupo de Hermandad con Cuba, Landau reiteró sus cuestionamientos, exigiendo que tuvieran “el valor de autoidentificarse y enfrentar las consecuencias”. En otra interacción con la periodista Laura Brugés, quien indicó que el grupo de “hermandad” no correspondía a una figura legislativa formal y fue impulsado por legisladoras de Morena junto con más de 100 diputados de Morena y PT, Landau afirmó desconocer la posibilidad de un grupo “extra-oficial de ‘hermandad’ con otro país”. Añadió que, “quizás no se puede”, lo que “crearía aún más dudas sobre la legitimidad de este dizque ‘Pronunciamiento’ anónimo diseminado por la misión diplomática cubana en México”.
Rechazan imputación contra General de Ejército Raúl Castro, las diputadas y diputados de Morena que integran el Grupo de Hermandad México Cuba.#CubaNoEstáSola pic.twitter.com/VGS5WpRkFa
— Embajada de Cuba en México (@EmbaCuMex) May 21, 2026
El deslinde oficial de Morena frente al apoyo a Castro
Ante la controversia generada, Arturo Ávila, vocero del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, emitió un posicionamiento oficial para deslindar a la bancada del documento difundido por la representación diplomática cubana. Ávila precisó que los “posicionamientos oficiales de nuestra bancada se construyen y emiten conforme a los mecanismos establecidos en nuestro Reglamento Interior, y se publican a través de las cuentas oficiales”.
Además, el vocero de Morena aclaró que “cualquier pronunciamiento realizado por grupos de amistad, por diputadas o diputados en lo individual, o incluso por grupos de legisladores, corresponde exclusivamente al ejercicio legítimo de su libertad de expresión y de representación política”.
La defensa diplomática de Cuba ante las críticas anónimas
Por su parte, el embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, defendió la existencia y legitimidad del Grupo de Hermandad México-Cuba. En una publicación en X, compartió fotografías del grupo en las que aparecían varios legisladores morenistas, afirmando que “las expresiones de solidaridad con Cuba del Grupo de Hermandad México-Cuba del Congreso de Diputados han sido una de las manifestaciones más genuinas que Cuba ha recibido”. Añadió que los “comentarios para desvirtuar la existencia de este Grupo están fuera de lugar”.
El incidente de 1996: eje central de las acusaciones históricas
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra el expresidente cubano Raúl Castro Ruz el 20 de mayo, acusándolo de asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves. Estos cargos se vinculan directamente con el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido en 1996.
Cargos contra Raúl Castro y otros funcionarios en Florida
La acusación formal, presentada ante la corte federal del Distrito Sur de Florida, sostiene que Castro Ruz, quien en ese entonces fungía como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, habría ordenado la operación. Esta acción resultó en la muerte de los pilotos Carlos Costa, Armando Alejandre, Mario Manuel de la Peña y Pablo Morales. Tres de las víctimas eran ciudadanos estadounidenses de origen cubano y la cuarta poseía residencia legal en Estados Unidos. El caso también implica como presuntos responsables a los militares cubanos Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Pérez-Pérez.
La controversia sobre el espacio aéreo y las conclusiones de la OACI
Hermanos al Rescate realizaba operaciones de apoyo y rescate para balseros que intentaban abandonar Cuba. El gobierno cubano sostuvo en su momento que las aeronaves habían ingresado en el espacio aéreo de la isla, calificando a sus integrantes como “terroristas”. No obstante, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) concluyó que el derribo de las aeronaves ocurrió en aguas internacionales. La imputación contra Raúl Castro, de 94 años y hermano menor del expresidente Fidel Castro (fallecido en 2016), se inscribe en un contexto de endurecimiento de la presión política de la administración de Donald Trump hacia el gobierno cubano.

