El ejemplo de Noruega
Hace unos días, escuchando una entrevista del doctor Santiago Nieto Castillo, al preguntarle directamente sobre la forma en la que había obtenido tantos logros en la Fiscalía Tribunal Electoral, la Unidad de Inteligencia Financiera y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, llegando en todas ellas a récords nunca antes obtenidos, el Doctor contestó de manera lisa y llana: se trata de utilizar a las instituciones para lo que fueron creadas y de elegir para los puestos específicos a las personas más calificadas.
El secreto detrás del éxito de Santiago Nieto
Esta respuesta que pudiera ser sencilla en una empresa, y muy compleja para un gobierno en el que siempre existen compromisos y compadrazgos, me recordó al ejemplo que estamos presenciando hoy en las pantallas alrededor del mundo.
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El milagro noruego: De la devastación a la potencia mundial
Noruega, después de la Segunda Guerra Mundial, como casi toda Europa, terminó devastado. Después de haber sido un pueblo conquistador y saqueador como lo fueron los vikingos de antaño, hoy Noruega figura entre los países con mejores ingresos per cápita, tiene los índices más altos de libros leídos por persona, su nivel académico es superior en todo sentido y, por si fuera poco, de la noche a la mañana se han convertido en una potencia deportiva.
Hasta hace menos de una década, noruega no pintaba en el Triatlón, sin embargo, poco a poco comenzó a escucharse el nombre de Blumenfelt, un sujeto de casi 2 metros con una fortaleza impresionante quien se apoderó de todos los podios existentes de la marca Iron Man, la distancia más larga en triatlón. Por si esto fuera poco, detrás de él vienen 3 atletas noruegos más, con apellidos impronunciables en español y con tiempos impresionantes que seguramente seguirán triunfando en este deporte.

Kristian Blummenfelt y Erling Haaland: Disciplina institucional
De igual manera, todo el mundo se paralizó hace un par de días cuando Noruega dejó fuera del mundial a la potencia futbolera que es Brasil, con dos goles del gigante Haaland, destrozando la defensa carioca.
Pero estos resultados en el deporte, ya sea en el Triatlon o en fútbol, así como en industria, economía, educación, y, sobre todo en niveles de lectura, no se lograron sólo porque sí.
Con ese ejemplo, tenemos muy clara cuál es la estrategia para sacar a este país del bache en el que hemos estado durante décadas y del que, sin duda, no saldremos si no emulamos el ejemplo noruego o la estrategia del Dr. Nieto: nombrar a los más capaces, usar a las instituciones para lo que fueron diseñadas y sostenerlo en el largo plazo.
De no ser así, el deporte, la economía, la educación, y la política, seguirán en México como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
HAN

