Claves de la noticia:
- Congreso de Quintana Roo: Las comisiones tendrán un máximo de 45 días hábiles para dictaminar cualquier iniciativa, evitando que las propuestas ciudadanas queden olvidadas.
- Orden de prelación: Se establece la obligatoriedad de atender los asuntos por orden cronológico de recepción, eliminando el uso de criterios políticos para “congelar” temas incómodos.
- Consenso histórico: La propuesta es liderada por el PT pero cuenta con el respaldo de Morena, PVEM, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, además de organismos civiles y cámaras empresariales.
CHETUMAL, Q. ROO. – El Congreso del Estado de Quintana Roo se encuentra ante una iniciativa histórica que podría cambiar décadas de quejas ciudadanas sobre el “congelador legislativo”, donde propuestas de gran calado social terminan archivadas sin siquiera ser discutidas; es una propuesta técnica que busca profesionalizar el trabajo de las comisiones y obligar a los diputados a cumplir con plazos estrictos de trabajo.
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La propuesta, que fue dada a conocer formalmente a través de un comunicado de prensa este 29 de abril, es impulsada por el diputado Hugo Alday Nieto (PT), actual presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano Sustentable y Asuntos Metropolitanos. La esencia de la reforma es sencilla pero contundente: establecer reglas de juego claras para que el trabajo parlamentario deje de ser un rehén de los acuerdos en lo oscurito y pase a ser una maquinaria de resultados medibles.
El fin de las “lagunas normativas” en el Congreso de Quintana Roo
Históricamente, el Reglamento de Comisiones del Congreso de Quintana Roo ha permitido que los presidentes de estas células de trabajo decidan, de manera discrecional, qué temas se discuten y cuáles se ignoran. Alday Nieto busca erradicar esta práctica mediante una reforma estructural al reglamento que introduce el concepto de “plazo perentorio”. De aprobarse, las comisiones tendrán apenas 45 días hábiles para emitir un dictamen sobre cualquier asunto que les sea turnado.
“No podemos permitir que el trabajo legislativo dependa de acuerdos políticos opacos. Esta reforma introduce criterios objetivos como el orden cronológico de recepción, asegurando que cada propuesta sea atendida con justicia y transparencia”, explicó el legislador. Bajo este nuevo esquema, la antigüedad de la iniciativa dictará su prioridad en la agenda, impidiendo que los diputados “salten” temas importantes para dar paso a otros de menor relevancia social pero mayor beneficio político.
Parlamento abierto y participación ciudadana
Uno de los pilares de esta iniciativa es el fortalecimiento de la figura del “promovente”. Actualmente, muchos ciudadanos u organizaciones que presentan iniciativas pierden el rastro de sus propuestas una vez que entran al recinto de Chetumal. La reforma de Alday contempla que los promoventes sean notificados con al menos cinco días de antelación sobre las reuniones donde se dictaminarán sus propuestas, permitiendo un seguimiento real y presencial.
Además, para aquellos temas que por su complejidad requieran un análisis más profundo o consultas públicas —como reformas constitucionales o de gran impacto social—, se prevé una extensión de hasta 180 días. Esto garantiza que la velocidad no sacrifique la calidad del debate ni la participación de la sociedad civil organizada.

Un bloque de unidad inédito
Lo que ha sorprendido en los pasillos del Poder Legislativo es el nivel de consenso que ha generado la propuesta. No se trata de un esfuerzo aislado del Partido del Trabajo; al documento se han sumado firmas de prácticamente todo el espectro político local. Legisladores de la XVIII Legislatura como María José Osorio (PVEM), Luz Gabriela Mora, Ricardo Velazco y Ángel Alvarez (Morena), Reyna Lesley Tamayo (PAN), José Luis Pech (MC) y Filiberto Martínez (PRI) han respaldado el proyecto.
Esta coalición multipartidista sugiere que hay un reconocimiento generalizado de que el sistema actual es ineficiente. La iniciativa no nació en el aislamiento de una oficina; fue robustecida a través de mesas de trabajo con la Barra de Abogados de Quintana Roo, la Coparmex, la Asociación Nacional de Abogados de Empresa y la Comisión de los Derechos Humanos del Estado.
Productividad en tiempos de receso
Otro punto disruptivo es la obligatoriedad de que las comisiones mantengan su ritmo de trabajo incluso durante los periodos de receso del Pleno. Con esto, se busca que el regreso a sesiones ordinarias no se vea entorpecido por una acumulación de expedientes, asegurando que el flujo de leyes sea constante y no estacional.

