Los desafíos de los profesores frente al nuevo ciclo escolar
El debate sobre el uso e impacto de las plataformas digitales, las redes sociales y la Inteligencia Artificial en niños, niñas y adolescentes se mantiene en el centro de la agenda pública. En el ámbito gubernamental, a través de espacios como la “Mañanera del Pueblo” encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, se aborda esta problemática de forma prioritaria con una doble meta: en primer lugar, sensibilizar e informar a la sociedad mediante la participación de diversos especialistas; en segundo lugar, avanzar en una consulta pública que busca fundamentar políticas públicas eficaces para regular el uso de las tecnologías de la información en el desarrollo de las infancias y juventudes. Sin embargo, en tanto estas normativas se consolidan, cerca de millón y medio de docentes de educación básica en México regresan a las aulas para encarar este escenario en el día a día.
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Tres grandes desafíos de los profesores ante la era digital
De acuerdo con el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, los profesores constituyen la primera línea de contención y acompañamiento pedagógico en una era saturada de estímulos; en este contexto, destacan tres grandes desafíos que definirán el nuevo ciclo escolar:
- Sostener la atención en las aulas. Según datos de Common Sense Media –organización sin fines de lucro que evalúa y clasifica películas, juegos, apps, libros, etc. – en promedio, en Estados Unidos los niños de entre 11 y 17 años, reciben 237 notificaciones al día, el 23% de éstas ocurre durante el tiempo de clases, lo cual implica que les llega una notificación cada 4 minutos; además, según el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo de la UNESCO, los estudiantes pueden tardar hasta 20 minutos en recuperar la concentración profunda en sus actividades de aprendizaje tras sufrir una distracción digital. Ganar y sostener el interés del alumnado se ha convertido en una tarea cotidiana de alta exigencia para el cuerpo docente.
- Enseñar frente a la inmediatez digital. La inmediatez digital es la tendencia a recibir y procesar información, respuestas y estímulos al instante a través de pantallas y redes; ésta, fragmenta los procesos cognitivos profundos, sustituyendo la reflexión por la reacción constante, lo cual produce el fenómeno conocido como erosión del pensamiento y es el desgaste gradual de la capacidad de analizar, recordar y crear de forma profunda; como consecuencia se tiene menor memoria a largo plazo, dificultad para resolver problemas complejos, menor creatividad e iniciativa propia y pérdida de espíritu crítico ante la información.
- Gestionar conflictos que nacen en las redes sociales. Los nuevos conflictos a los que se enfrentan los maestros son: ciberacoso, exclusión digital (dejar a un estudiante fuera de un chat grupal de manera deliberada); difusión de rumores a través de WhatsApp, TikTok o Instagram; suplantación de identidad (creación de perfiles falsos para dañar la reputación de un compañero o profesor), las guerras de stickers o memes burlescos utilizando fotografías tomadas sin consentimiento dentro de la escuela, y cuentas anónimas de chismes en Instagram o TikTok dedicados a ventilar secretos de una escuela específica.
- Integrar las tecnologías con sentido pedagógico. No se trata de prohibir todas la tecnologías, si no de usarlas como una herramienta que enriquece el aprendizaje.
Estrategias pedagógicas: resistencia, ciudadanía crítica y comunidad
Ante los desafíos descritos, la responsabilidad de enfrentarlos no es exclusiva del profesor, ésta debe ser compartida: padres, escuela y comunidad. Además, según la académica de la UNAM, Dra.Yareni Domínguez, no se trata de competir contra las tecnologías sino de recuperar las aulas a través de las siguientes estrategias:
Resistencia. Propuestas pedagógicas: estrategias activas para la recuperación de la atención y el fomento de la reflexión profunda ante la inmediatez digital. Por ejemplo:
- Lectura analógica con anotación al margen. Priorizar textos donde los estudiantes deban realizar mapas conceptuales escritos a mano, subrayar y anotar dudas críticas en los márgenes para entrenar la atención sostenida.
- Bitácora de pensamiento pausado. Mantener un cuaderno físico de reflexiones semanales con preguntas como: “¿Qué concepto requirió más tiempo para entender hoy y por qué?” o “¿En qué momento sentí la necesidad de buscar una respuesta rápida en lugar de pensarla?”.

Cuidado. Ciudadanía crítica: desarrollar en los alumnos habilidades para navegar, identificar la desinformación y sesgo algorítmico. Algunos ejemplos de actividades son:
- Ejercicios de Fact-checking (verificación de hechos): Analizar noticias virales o publicaciones de redes sociales evaluando la confiabilidad de las fuentes, la intención del autor (emocional, comercial o política) y la presencia de titulares engañosos.
- Contratos colectivos de uso de tecnología: Crear acuerdos dentro del aula donde los propios alumnos definan qué herramientas digitales aportan valor real a su aprendizaje y cuáles actúan como generadoras de distracción o desinformación.
Comunidad. La escuela como comunidad: transformar el aula en un espacio armónico, de apoyo mutuo, donde el cuidado humano prevalezca sobre la métrica de los datos. Algunas actividades que se pueden realizar son:
- Círculos de escucha activa: Realizar debates o plenarias cara a cara sin dispositivos electrónicos, en los que cada estudiante debe parafrasear o validar lo que dijo su compañero antes de expresar su propia postura.
- Mapeo de vínculos y apoyo mutuo: Espacios de tutoría o reflexión donde los estudiantes aprendan a distinguir entre relaciones virtuales superficiales (seguidores) y la red real de apoyo humano con la que cuentan dentro y fuera del aula.

