La desaseada elección del tercer comisionado del Instituto de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales de Quintana Roo (Idaipqroo) por parte de 18 diputados de todas las fuerzas políticas, se operó desde Cancún, en el feudo de El Diablo.

Acostumbrado al poder, sobrevivió al quinquenio de Roberto Borge cobijado por uno de los grupos de medios más poderosos del estado; desde Chetumal logró acomodarse hasta ganar la confianza de uno de los herederos de Don Andrés García Lavín.

También te puede interesar: Tinta Libre: De las putas de Borge al “periodismo negro” contra la 4T

De la capital del estado, El Diablo saltó a Cancún, en donde tuvo primero una modesta oficina en el inmueble de Novedades de la avenida Tulum, hasta que Gerardo García Gamboa le dio toda su confianza que incluyó la amplia oficina del director general, aunque siguió como gerente.

Desde ahí, logró desvincular el nexo con el centro del poder en Mérida y formó su propio equipo de “periodistas” vasallos, importados desde Chetumal.

También, desde ahí, El Diablo tejió una serie de alianzas con directores y dueños de medios, pero sobre todo, veló por los intereses de su familia.

Su filiación priista no ha sido un obstáculo para ofrecer consejos de estrategia política y de medios a la vieja usanza a presidentes municipales, diputados, candidatos, secretarios de estado e incluso, al mismo gobernador Carlos Joaquín González. Se considera a sí mismo como “amigo y asesor”.

Ha forjado las relaciones necesarias como para poder influir con un largo brazo desde Cancún hasta Chetumal; de su cómoda oficina en donde bebé agua especial hasta el mismo Congreso de Quintana Roo.

El dedazo de El Diablo

La decisión de 18 diputados de elegir a Magda Lozano Ocman, lleva su sello transgresor de las leyes. Protector y vigilante de la carrera burocrática de su hermana, desde el ISSSTE, ayer le aseguró chamba en el Idaipqroo por siete años.

Claro que no importó el desistimiento que Lozano Ocman hizo mediante escrito del 15 de septiembre de 2020, recibido el 10 de noviembre de 2020 por el Congreso, dirigido al Presidente de la Mesa Directiva del Segundo Periodo Extraordinario de Sesiones del Primer año de Ejercicio Constitucional.

En el documento, la hermana de El Diablo argumentó que su decisión de declinar a la postulación para ocupar el cargo de comisionada del Idaipqroo obedecía a que el proceso de selección se había aplazado “en demasía. Solicitó incluso se retirara su nombre de la lista de aspirantes.

Magda era la suspirante número 22 de 37 y logró 18 votos de diputados de todas las fracciones políticas, incluidos cinco diputados de Morena. El desistimiento pasó convenientemente inadvertido, para quienes se supone deben vigilar el correcto funcionamiento de las instituciones de gobierno, así como de sus organismos autónomos.

En la sesión del Congreso, la diputada morenista Linda Cobos Castro, de Morena, denunció que el punto de la elección del tercer comisionado del Idaipqroo no estaba considerado para tratarse en el orden del día.

También denunció al Presidente de la Mesa Directiva, Gustavo Miranda García, quien se adelantó públicamente en la sesión para afirmar que subir el punto de la elección del tercer comisionado en la orden del día era parte del cumplimiento de acuerdos políticos, asunto que para la diputada ofende la inteligencia.

Los diputados de Morena que votaron a favor de la elección fueron Edgar Gasca Arceo, Erika Castillo Acosta, Luis Fernando Chávez Zepeda, Julio Montenegro Aguilar y Euterpe Gutiérrez Valasis.

Relaciones de complicidad con El Diablo

La relación entre El Diablo y Miranda García se construyó desde 2016, cuando el hoy diputado Presidente de la Mesa Directiva fue a pedir un favor especial para su mamá, en las oficinas del prestigioso periódico de la avenida Tulum, en contra del financiero de Grupo Sunset, Roberto Hosoya Utrera, asunto que afectaba a los hermanos Orlando y Romárico Arroyo Marroquín.

El asunto que se trató en el periódico fue descrito puntualmente por el sitio El Madrazo en diciembre de 2016.

A poco más de cuatro años de aquella reunión, el diputado Presidente de la Mesa Directiva del Congreso subió el punto de la elección del tercer comisionado en la orden del día, que favoreció a la hermana de El Diablo, no porque fuera un acuerdo político, sino como el pago de un favor y la garantía del silencio del incómodo aliado.

En el amarre, los diputados de Morena que votaron a favor de Lozano Ocman, están vinculados, la mayoría de ellos, a la senadora Marybel Villegas Canché, quien también ha estado sentada en las oficinas del diario de la avenida Tulum para pedir el apadrinamiento de su carrera política.

Este miércoles, con la toma de protesta de Lozano Ocman como comisionada del Idaipqroo, por un periodo que correrá del 11 de mayo de 2021 al 10 de mayo 2028, se consumará una jugarreta política, que colocará en Transparencia a un actor con un claro conflicto de interés. ¡La Iglesia en manos de Lutero!

Google News

Déjanos tus comentarios