CANCÚN,QR.- Desde el nacimiento del proyecto denominado Cancún, se crearon diversos núcleos ejidales en el norte de Quintana Roo, como Alfredo V. Bonfil y su Anexo Luis Echeverría, cuya finalidad era y es, con base en el acuerdo presidencial de su creación, convertirse en el granero del gran centro turístico denominado Cancún.

Sin embargo, a 51 años del nacimiento de esta gran ciudad, los núcleos ejidales no producen grano alguno para el consumo del centro turístico, ni para la ciudad. Lejos de ser ese gran abastecedor de insumos y materias primas, hoy se han transformado en un generador de diversos males para el norte de Quintana Roo.

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Depredación del ecosistema de Cancún

La rápida depredación de nuestro ecosistema a costa del crecimiento urbano desmedido, ha provocado la creación de asentamientos humanos irregulares, derivados de:

  • El turismo electoral
  • La invasión
  • Compraventa ilegal de lotes y el fraude generalizado

Esto ha provocado, a su vez:

  • La devastación de flora
  • fauna
  • La contaminación del manto freático y acuífero
  • Quemas ilegales.

Aunado a ello, la existencia documentada de células del crimen organizado asentado en estos núcleos ejidales, sirven de aderezo para el coctel perfecto que puede hacer daño al proyecto turístico más importante de México.

Crecimiento desmedido por núcleos ejidales

En Cancún, alrededor del 20% de la población vive en asentamientos irregulares a consecuencia de la falta de generación de políticas públicas de vivienda. Esta es una de las principales causas de invasión, ya que sus habitantes son en su mayoría de escasos recursos.

El acrecentamiento de la mancha urbana, tanto en zonas regulares como en irregulares, ha propiciado contaminación del manto freático, que hoy en día, no sólo pone en peligro la permanencia de Cancún como destino turístico. También, existe el riesgo ambiental severo de la permeabilidad de los ríos subterráneos a las lagunas con agua contaminada, y esta, a su vez al mar. Esto afectará de forma grave el arrecife mesoamericano, poniendo en riesgo la salud de las personas que viven en la zona y del destino más importante de México.

Regularización de núcleos ejidales en Cancún, traerá múltiples beneficios

 El turismo, es la principal fuente de ingresos para Cancún como también lo es para todo el país; por ello, es fundamental que para su permanencia se tome en serio la regularización total de los ejidos en el norte de la entidad, ya sea de forma convencional entre ejidos y autoridades, o mediante actos de autoridad que recojan para la federación tales tierras a efecto obtener los siguientes beneficios:

  1. Certeza Jurídica: Con la regularización de la tierra, cerca de 80 mil personas serán propietarios de los lotes que habitan, generándoles un patrimonio, una seguridad legal y reactivará la economía.
  2. Recaudación: A través de la regularización de la tierra se generarán contribuciones que beneficiarán los ingresos municipales y estatales, impactando a la colectividad.
  3. Municipalización de calles: Con la regularización de zonas ejidales, el patrimonio municipal se acrecentará y con ellos, se tendrá la posibilidad de buscar programas de inversión para construir: drenajes, poner alumbrado, gestionar parques, calles y áreas públicas, propiciando un estado de bienestar en el 20% del territorio.
  4. Medio Ambiente: La regularización de núcleos ejidales y posterior municipalización de calles traerá consigo la construcción de drenajes, y con ello de combate directamente la contaminación del agua de todos, así como de nuestras lagunas, el mar y el arrecife mesoamericano, ya que se podrán detener paulatinamente las descargas diarias de más de 80 mil personas a los ríos subterráneos. Asimismo, se podrá realizar recoja de basura evitando tiraderos clandestinos y quema de basura como sucede hasta ahora.
  5. Generación de áreas protegidas: La selva del sur del municipio, así como la zona de captación de aguas en Bonfil, junto con el sistema lagunar Manatí, requieren de la intervención federal urgente para no permitir asentamientos humanos en zonas que deben ser consideradas protegidas y de reserva ecológica por su importancia para el Estado.
  6. Movilidad: Una vez municipalizadas las calles, las rutas de transporte podrán circular en las zonas hasta hoy irregulares y con ellos, el personal que labora en la zona hotelera podrá llegar más rápido y seguro a sus casas.
  7. Reactivación económica: Al poder municipalizar calles, se podrán activar rutas de transporte hasta hoy inexistente y con ellos, se activará el comercio en las zonas irregulares.
  8. Seguridad: Dado que hasta hoy, en esas zonas no existe alumbrado, ni calles, ni patrullaje continuo, ni cámaras, la delincuencia organizada se asienta en algunos de estos sitios, haciendo complicada la labor de las autoridades de seguridad, por lo que al lograr su regularización y municipalización de calles, sin duda será posible acceder a fondos de seguridad pública para vigilar esas zonas, con lo que las células del crimen organizado tendrán que alejarse del centro turístico.
  9. Combate a la corrupción: La regularización realizada por medio convencional o a través de actos de autoridad, sin duda será una herramienta para combatir la corrupción que permea en esas zonas, desde la creación de fraccionamientos ilegales, hasta la obtención de permisos o licencias sin fundamento jurídico, saneando la economía de todos.
  10. Imagen turística internacional: Al lograr la regularización de los núcleos ejidales, la imagen del destino cambiará y mejorará, al impulsar el estado de bienestar en esos cinturones de irregularidad que rodean al municipio.

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 Sin duda, este es un tema que se ha convertido poco a poco en el talón de Aquiles de Cancún, y si no hacemos una cirugía urgente para solucionar esa herida, terminará por infectarse por completo, provocando una falla irreversible.

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