Claves de la noticia:
- Iniciativa ciudadana: Los habitantes de San Francisco construyen una caseta de policía comunitaria con recursos propios ante la falta de apoyo gubernamental.
- Detonante de inseguridad: La organización vecinal surgió luego de que el pasado 19 de abril un ciudadano fuera amenazado con un arma de fuego frente a su domicilio.
- Autogobierno vigente: La comunidad instaló un retén vehicular y mantiene un sistema de usos y costumbres para sancionar faltas sin intervención de autoridades externas.
KANTUNILKÍN, QR.- Fuentes fidedignas de la comunidad de San Francisco informaron que avanzan de manera favorable los trabajos de construcción de una caseta de policía comunitaria, obra que realizan los propios habitantes con recursos y mano de obra comunitaria, como respuesta al clima de inseguridad que se vive en la zona tras un incidente ocurrido el pasado 19 de abril.
De acuerdo con la información recabada, ese día un ciudadano fue amenazado con arma de fuego frente a su domicilio, situación que generó preocupación e inconformidad entre las familias de la comunidad, quienes decidieron organizarse para reforzar la seguridad.
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Filtros de revisión y vigilancia vecinal activa
Como primeras acciones, los pobladores instalaron un retén para revisar todo tipo de vehículos que ingresan a la comunidad, con el objetivo de detectar posibles armas u objetos que representen un riesgo para la tranquilidad de los habitantes.
El temor a que se vuelvan a registrar hechos similares aceleró la organización interna, obligando a los vecinos a coordinar esfuerzos para levantar la estructura. Esta edificación servirá como punto de control permanente, por lo que la edificación de la caseta de policía comunitaria se ha convertido en la prioridad número uno de la asamblea local para proteger a la población.

Avanza la construcción de la caseta de policía comunitaria
Las fuentes señalaron que la construcción de la vigilancia se realiza sin apoyo de las instancias de gobierno, motivo por el cual los trabajos se llevan a cabo principalmente con piedras de la región y aportaciones voluntarias de familias tanto de San Francisco como de comunidades cercanas.
Explicaron que la intención es contar con un espacio que permita fortalecer la vigilancia comunitaria y brindar mayor seguridad a las familias. El proyecto avanza a buen ritmo gracias al tequio y las jornadas comunitarias; una vez concluida, la caseta de policía comunitaria albergará a los encargados de vigilar los accesos del poblado de forma permanente.
Usos y costumbres rigen la justicia local
Asimismo, recordaron que en San Francisco prevalece un sistema de usos y costumbres para la aplicación de sanciones por faltas administrativas, en el que participan el juez tradicional, el subdelegado y el comisariado ejidal, sin necesidad de la intervención de otras autoridades gubernamentales.
Con este sistema de autogobierno y la nueva caseta de policía comunitaria, los habitantes de esta región de Quintana Roo buscan blindar su entorno y garantizar la paz social que las instituciones oficiales no les han podido brindar en los últimos meses.

