Claves de la noticia:
- Madres Buscadoras de la zona maya: El colectivo “Verdad, Memoria y Justicia” se integra formalmente al Frente de Unificación Nacional de Familias Buscadoras, que agrupa a más de 250 organizaciones.
- Crisis en la Zona Maya: Las manifestantes denuncian un incremento alarmante de desapariciones forzadas en los municipios del centro de Quintana Roo durante los últimos años.
- Búsqueda Independiente: Ante la falta de resultados de la Fiscalía, las familias optarán por brigadas de búsqueda autónomas y presión política contra el desmantelamiento de instituciones.
FELIPE CARRILLO PUERTO QR.- Bajo el incandescente sol de la Zona Maya y con el peso de la ausencia a cuestas, decenas de mujeres integrantes del colectivo “Verdad, Memoria y Justicia” tomaron las calles de Felipe Carrillo Puerto este domingo. El objetivo fue claro y contundente: anunciar su adhesión al Frente de Unificación Nacional de Familias Buscadoras, una coalición que surge como respuesta a la crisis humanitaria de desapariciones que azota al estado y al país.
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La movilización de las madres buscadores de la zona maya, que comenzó en las inmediaciones de la antigua tienda ISSSTE, recorrió la emblemática avenida Benito Juárez. Durante casi una hora, el silencio habitual del centro de la cabecera municipal fue interrumpido por consignas que exigían justicia y la aparición con vida de sus seres queridos. Las mantas, impresas con rostros de jóvenes, hombres y mujeres, servían como recordatorio visual de una problemática que, según las manifestantes, el gobierno estatal y federal intentan minimizar.
Una lucha contra la invisibilidad
Para las organizadoras de la marcha, sumarse a este frente nacional no es solo un acto simbólico, sino una estrategia de supervivencia y resistencia. Denunciaron que, año tras año, las autoridades de Quintana Roo han intentado “invisibilizar” la lucha de las familias, manipulando cifras o simplemente ignorando los expedientes que se acumulan en las mesas de la Fiscalía General del Estado (FGE).
“Vemos con indignación cómo las instituciones se desmantelan mientras nuestras familias siguen incompletas”, señaló una de las voceras del movimiento. La crítica no es menor: el Frente de Unificación Nacional, que ahora integra a más de 250 colectivos de todo México, nace de la necesidad de realizar búsquedas independientes y complementarias.
Esto significa que las madres buscadoras de la Zona Maya ahora contarán con el respaldo de una red que compartirá recursos, bases de datos y apoyo logístico para realizar jornadas de búsqueda de campo en otros estados, ante la evidente parálisis burocrática.
Quintana Roo: El epicentro de una crisis silenciosa
El contingente puso especial énfasis en que el fenómeno de la desaparición forzada ha dejado de ser un evento aislado en los destinos turísticos del norte para enraizarse profundamente en las comunidades indígenas y rurales de la entidad. En los últimos años, el incremento de casos en Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos ha encendido las alarmas de las organizaciones de derechos humanos.
De acuerdo con las manifestantes, la adhesión a la red nacional busca poner freno a tres ejes críticos:
- El desmantelamiento institucional: La reducción de presupuestos y personal capacitado en las comisiones de búsqueda.
- La criminalización: El cese inmediato de las narrativas oficiales que vinculan a las víctimas con actividades ilícitas sin realizar investigaciones previas.
- Política de Estado: Exigir una estrategia integral que no solo busque cuerpos, sino que prevenga activamente la privación ilegal de la libertad.

Exigencia de resultados
La marcha culminó en la glorieta de la avenida Benito Juárez, donde se realizó un mitin. Allí, las madres buscadoras leyeron un manifiesto en el que reiteraron que la fe no se pierde, pero la paciencia con las autoridades sí. Las fichas de búsqueda fueron colocadas en el mobiliario urbano como testimonio de una herida abierta en el corazón de la Zona Maya.
A pesar de la carga emocional de la protesta, la jornada transcurrió de manera pacífica, bajo el seguimiento preventivo de elementos de la Policía Municipal y la Dirección de Tránsito, quienes se limitaron a resguardar la seguridad vial de las participantes.
Con este paso, las familias de la Zona Maya dejan de ser voces aisladas en la selva para convertirse en un eslabón más de una cadena nacional que busca verdad y justicia en un México que suma ya más de 110,000 personas desaparecidas.

