Claves de la noticia:
- Rafa Marín: Regresa al sur del estado para reencontrarse con los liderazgos agrarios que fundaron las bases de su movimiento político.
- Bloque cañero: Cuatro de los principales comisariados ejidales y empresarios del sector cerraron filas en torno a su figura.
- Operación política: El encuentro en Ucum marca una clara reactivación de la estructura social y económica en una región clave para el control político del estado.
UCUM, QR.– Rafa Marín regresó al sur de Quintana Roo en un movimiento estratégico que apunta directamente a la reactivación de sus bases históricas. En el corazón de la zona cañera de Ucum, donde se gestó gran parte de la estructura política que hoy gobierna el estado, el operador político midió su fuerza y convocatoria ante un sector agrícola que reclama atención, pero que mantiene intacta su lealtad hacia el proyecto original.
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El peso político de la cuenca cañera
A través de un comunicado de prensa, se detalló que esta jornada no fue una simple visita de cortesía, sino un espacio de interlocución directa con productores, transportistas y obreros del campo. Durante su intervención, Marín dejó claro que la industria de la caña es la columna vertebral que sostiene la economía y la estabilidad social de la región. Para los asistentes, su presencia significó el retorno de la figura que identifican como el constructor clave de la izquierda organizada en Quintana Roo, reactivando la narrativa de cercanía que caracterizó los inicios de su trayectoria.

Alianza con los liderazgos del sur
La capacidad de convocatoria quedó de manifiesto con la presencia de un bloque de autoridades ejidales de peso completo en la región: Domingo Sánchez, de Sergio Butrón Casas; Ana María Verduzco, de Sacxán; Francisco Interián Muñoz, de Álvaro Obregón y presidente de Sanidad Vegetal; además del empresario cañero Azrael Silveira. Juntos, no solo pusieron sobre la mesa los temas urgentes de infraestructura y producción que frenan al campo, sino que respaldaron políticamente a Marín como el puente natural para destrabar las demandas históricas del sur ante las instancias correspondientes.
Misticismo y cohesión de cara al futuro
El simbolismo del evento se reforzó con una ceremonia de tradición maya, donde el sonido del caracol dio paso a un acto de bendiciones y cohesión comunitaria. Los habitantes de Ucum acudieron al encuentro llevando consigo piñas, caña y maíz, una muestra de arraigo que consolidó la narrativa del reencuentro. Al cierre de la jornada, quedó marcado un mensaje claro en el tablero político local: el sur de Quintana Roo está reorganizando sus fuerzas y sus bases históricas siguen respondiendo al llamado de sus fundadores.

