Claves de la noticia:
- Casa del Estudiante en Chetumal: El recinto, antes conocido como Albergue Estudiantil, fue rehabilitado por completo luego de permanecer más de 20 años en el olvido y sin mantenimiento.
- Inversión y ampliación: Con un presupuesto de 24 millones 509 mil 200 pesos, se construyó un nuevo edificio de dormitorios para mujeres y se amplió la capacidad total para albergar a 134 jóvenes de comunidades rurales.
- Servicios integrales: Las instalaciones renovadas ahora cuentan con infraestructura accesible para personas con discapacidad motriz, áreas de atención nutricional, soporte psicológico y espacios comunes equipados.
CHETUMAL, QR.– Estudiantes de comunidades rurales del sur del estado cuentan a partir de esta semana con un espacio renovado para evitar la deserción escolar por motivos económicos.
La gobernadora Mara Lezama Espinosa encabezó la entrega de la nueva Casa del Estudiante en la capital del estado, un complejo diseñado para dar alojamiento seguro a las juventudes que se trasladan a Chetumal para continuar con su formación académica.
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A través de un comunicado de prensa, el Gobierno del Estado detalló que la inauguración incluyó la develación de una placa conmemorativa y un recorrido por el nuevo edificio de dormitorios exclusivo para mujeres jóvenes, un proyecto que busca reducir las brechas de género y desigualdad en el acceso a la educación superior y media superior.

Casa del Estudiante en Chetumal con infraestructura médica, psicológica y accesible
El titular de la Secretaría de Obras Públicas (SEOP), Rafael Lara Díaz, informó que la obra requirió una inversión acumulada de 24 millones 509 mil 200 pesos. Esta cifra se destinó no solo a la edificación de los nuevos dormitorios y el equipamiento general, sino también a la adecuación de áreas de atención nutricional y psicológica para los residentes, así como a la creación de accesos especiales para estudiantes con discapacidad motriz.
Durante el corte de listón y la entrega de credenciales a los primeros beneficiarios, se destacó que la capacidad del inmueble aumentó de 120 a 134 espacios disponibles. Con esto, el albergue que operó con deficiencias por más de dos décadas busca consolidarse como un centro de apoyo integral para evitar que la falta de recursos detenga los proyectos profesionales en la zona maya y rural del sur quintanarroense.

