La Fiscal General de la República (FGR) detuvo a Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California, por su presunta responsabilidad en delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible, vinculándolo a una red de “huachicol fiscal” operada mediante una empresa que fundó.
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Acusaciones de delincuencia organizada y contrabando
La Fiscal General de la República formalizó la detención del exmandatario tras una investigación compleja sobre operaciones de contrabando de combustible.
La aprehensión de Ernesto Ruffo Appel por la FGR se ejecutó bajo la presunción de su involucramiento en delincuencia organizada y contrabando, resultado de una investigación de alta complejidad. Las indagatorias se centraron en grandes operaciones de contrabando de combustible, presuntamente realizadas a través de una empresa fundada por el propio exgobernador. La orden de aprehensión fue solicitada y obtenida por la FGR, y cumplimentada el 16 de julio de 2026 en Ensenada, Baja California.
El entramado de Ingemar y el presunto “huachicol fiscal”
La empresa Ingemar, fundada por Ernesto Ruffo Appel, es identificada por las autoridades como el eje de una vasta red vinculada al contrabando de hidrocarburos.
La investigación federal se centró en la posible participación de Ruffo Appel como accionista mayoritario de la empresa Ingemar. Esta firma fue directamente relacionada con el aseguramiento de 15 millones de litros de hidrocarburo, transportados en 129 ferrotanques en Coahuila, acción que las autoridades conectaron con el denominado “huachicol fiscal”.
Magnitud de las operaciones ilegales en Coahuila
La investigación federal reveló el aseguramiento de 15 millones de litros de hidrocarburo transportados en 129 ferrotanques, directamente relacionados con Ingemar.
Los datos precisan la incautación de:
- 15 millones de litros de hidrocarburo.
- 129 ferrotanques utilizados para su transporte.
La vinculación de Ingemar con estas operaciones destaca el perfil técnico y logístico de la presunta red de contrabando.
Ernesto Ruffo: trayectoria política y señalamientos previos

El exgobernador de Baja California, figura emblemática por inaugurar la alternancia en México, ya había sido vinculado a las pesquisas sobre “huachicol fiscal” desde 2025.
Ruffo Appel es reconocido como el primer gobernador de oposición en la historia de México, tras ganar la gubernatura de Baja California en 1989 postulado por el Partido Acción Nacional (PAN), un hecho que marcó el inicio de la alternancia política en el país. Su nombre se había relacionado con la investigación del “huachicol fiscal” desde 2025, debido a su vínculo con Ingemar, empresa dedicada a la importación de combustibles. En julio de 2025, el entonces secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la inclusión de Ingemar en las carpetas de investigación federales.
Las declaraciones de defensa del exmandatario
Ruffo Appel, ante las primeras indagatorias, rechazó cualquier actividad ilícita y sostuvo que su empresa operaba dentro del marco legal, mostrando disposición a colaborar.
Frente a los señalamientos iniciales, Ernesto Ruffo rechazó cualquier participación en actividades ilícitas. Afirmó tener “la conciencia tranquila”, aseguró no haber sido citado por las autoridades y manifestó su disposición a colaborar plenamente con las investigaciones. Adicionalmente, señaló que la empresa operaba dentro del marco legal y se comprometió a proporcionar toda la información requerida.
Fiscalización corporativa: el quiebre y sus implicaciones
La aprehensión de un exgobernador por delitos de esta índole subraya la vulnerabilidad institucional y la necesidad de fiscalizar el poder corporativo vinculado a actores políticos.
La detención de Ruffo Appel por delincuencia organizada y contrabando de combustible, en conexión con una empresa que él fundó, expone las tensiones estructurales entre la operación del poder corporativo y la función pública. Este evento agudiza el debate sobre la eficacia de la fiscalización del Estado ante redes de presunto contrabando que, a través de empresas legalmente constituidas, habrían movilizado enormes volúmenes de hidrocarburo, desafiando el marco normativo y la estabilidad del sector energético.

