Claves de la noticia:
- Acción ciudadana: Vecinos derribaron una malla metálica para evitar que se bloqueara el acceso a Playa 72 y proteger el entorno del predio Chenzubul.
- Intervención oficial: Las autoridades de Seguridad Ciudadana suspendieron los trabajos debido a que los encargados no presentaron los permisos de posesión en el lugar.
- Disputa legal activa: El terreno se encuentra en un limbo jurídico que involucra recursos de amparo, antecedentes de clausura por Profepa y demandas de protección ambiental.
PLAYA DEL CARMEN, QR.- La tensión social por la defensa de los espacios públicos y las ventanas al mar sumó un nuevo capítulo en Quintana Roo. Un grupo de vecinos de Playa del Carmen derribó una malla metálica que un equipo de trabajadores intentaba colocar alrededor del predio Chenzubul, ubicado sobre la emblemática Quinta Avenida. La movilización ciudadana surgió ante el temor generalizado de que el cercado afectara de forma permanente el acceso público a Playa 72, un espacio ampliamente utilizado por la comunidad local y sus mascotas.
Ante el riesgo de que la situación escalara, elementos de Seguridad Ciudadana se presentaron en el lugar la noche del miércoles para garantizar el orden. Los oficiales solicitaron al responsable de las obras los permisos y la documentación correspondiente que acreditara la legal posesión. Al no exhibirse dichos documentos en el momento, las labores en el predio Chenzubul fueron suspendidas formalmente. Por su parte, Kandy Mendoza, secretaria municipal de Ecología, señaló que los trabajadores argumentaron de primera mano que su intención no era cerrar el paso hacia la playa.
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La disputa legal detrás del predio Chenzubul
El destino de este terreno se encuentra actualmente atrapado en un complejo entramado jurídico. A principios de julio, una jueza civil rechazó de manera formal la solicitud presentada por Rodrigo Garcidueñas, representante de la asociación civil Ombligo Verde. Garcidueñas buscaba acreditar la posesión legal del predio Chenzubul mediante un procedimiento de información ad perpetuam, sosteniendo como argumento que durante años su organización ha cuidado, limpiado y realizado mejoras ecológicas en el sitio.
Tras la negativa del juzgado, el activista promovió un juicio de amparo, recurso legal que todavía se encuentra en análisis por las autoridades federales y que mantiene el estatus de la propiedad en el aire.

Antecedentes de impacto ambiental y clausuras
La historia de este lote urbano con frente costero incluye también un historial de proyectos inmobiliarios fallidos y sanciones federales. En el año 2009, la empresa Cantex Enterprises presentó una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante las autoridades federales para el desarrollo del proyecto “Paseos del Sol”, integrado en el macrodesarrollo Costa Turquesa. En dicho trámite se citaba un contrato de compraventa celebrado en 2005 con la firma Promociones Emsam.
No obstante, las intenciones de construcción en el predio Chenzubul se frenaron ese mismo año, cuando la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) procedió a clausurar las obras en el terreno debido a que los promoventes carecían de la autorización en materia de impacto ambiental que emite la Semarnat.
Ciudadanos exigen la preservación de la costa y densidad cero
El reciente conflicto legal ha encendido las alarmas entre colectivos ambientalistas y residentes de Playa del Carmen, quienes ven en este sitio uno de los últimos reductos de vegetación natural dentro de la zona urbana densamente desarrollada. La preocupación principal radica en salvaguardar el libre tránsito a la costa y evitar el impacto ambiental de un nuevo complejo de cemento.
Diversas voces comunitarias han comenzado a proponer de manera formal que el espacio sea decretado de manera definitiva como un área natural protegida o, en su defecto, un parque ecoturístico bajo un esquema de densidad cero. Hasta el momento, ninguna autoridad ha emitido una resolución final sobre el destino, la propiedad legítima o los derechos de uso de este codiciado fragmento de la costa caribeña.

