Claves de la noticia:
- Día del Niño en los Altos de Chiapas: Escuelas indígenas en Tenejapa sustituyen el exceso de golosinas por alimentos tradicionales y nutritivos de la región.
- Identidad cultural: El festejo se consolida como un espacio para fortalecer el sentido de pertenencia mediante el consumo de productos locales.
- Bienestar integral: La iniciativa busca combatir problemas de salud desde la infancia en comunidades de los Altos de Chiapas.
KANTUNILKÍN, QR.- En el corazón de los Altos de Chiapas, la celebración del Día del Niño ha dejado de ser un evento meramente recreativo para convertirse en un estandarte de resistencia cultural y salud pública. La docente de educación indígena, Yulma Guadalupe Rodríguez Álvaro, reveló que en diversas comunidades de la zona, la festividad ha evolucionado hacia un modelo de bienestar integral, priorizando la salud de los estudiantes por encima de los festejos comerciales tradicionales.
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Este cambio de visión, que busca equilibrar la alegría infantil con la responsabilidad nutricional, ha encontrado un terreno fértil en localidades como Mercedes, perteneciente al municipio de Tenejapa. En este punto de la geografía chiapaneca, el 30 de abril ya no solo representa la espera de un regalo, sino una jornada de convivencia comunitaria que refuerza los lazos sociales y los hábitos de vida saludables.
Un giro hacia lo local y saludable
Rodríguez Álvaro explicó que la transformación más significativa se observa en la “mesa del festejo”. Durante décadas, la norma en los festivales escolares era la distribución masiva de dulces y productos procesados. Sin embargo, en la actualidad, los docentes y padres de familia de Tenejapa han decidido dar un paso atrás de los azúcares refinados para mirar hacia sus propias raíces.
“A diferencia de años anteriores, cuando predominaba la entrega de dulces y refrescos, hoy priorizamos el consumo de productos locales. Los niños ahora celebran con tamales, café de la región y frutas de temporada“, señaló la docente.
Esta transición no ha sido fortuita. Responde a una preocupación creciente por los índices de salud en las zonas rurales e indígenas, donde el acceso a alimentos ultraprocesados ha desplazado a la dieta tradicional, afectando el desarrollo físico de los menores. Al reintroducir alimentos del entorno inmediato, la escuela no solo alimenta al cuerpo, sino que educa el paladar de las nuevas generaciones.

Participación comunitaria y valores
El éxito de esta iniciativa en la localidad de Mercedes radica en la convivencia sana. La celebración del Día del Niño se estructura ahora a través de juegos organizados que promueven la actividad física y el trabajo en equipo, alejándose del sedentarismo. Según Rodríguez Álvaro, este enfoque ha sido recibido con entusiasmo tanto por los alumnos como por los padres de familia, quienes ven en estos festejos una extensión de su propia identidad cultural.
El impacto va más allá de la nutrición. La docente subrayó que este tipo de iniciativas comunitarias funcionan como un motor para reforzar la identidad indígena. Al consumir lo que la tierra produce y celebrar en su propia lengua y bajo sus formas de organización, se envía un mensaje de orgullo y pertenencia a los más pequeños.

Hacia un desarrollo integral
La labor de los docentes de educación indígena en Chiapas se ha vuelto multifacética. Ya no solo se trata de impartir conocimientos en el aula, sino de gestionar entornos que favorezcan el desarrollo emocional y físico. Para Rodríguez Álvaro, fomentar hábitos alimenticios saludables desde temprana edad es una inversión a largo plazo para las comunidades del estado.
“Estamos contribuyendo a generar entornos más saludables para las nuevas generaciones. Al final, un niño que valora su cultura y cuida su salud es un ciudadano con mejores oportunidades de desarrollo”, concluyó la educadora.
Este modelo de festejo en los Altos de Chiapas se presenta como un ejemplo para otras regiones del país, demostrando que es posible celebrar la infancia sin comprometer el bienestar, rescatando en el proceso la riqueza gastronómica y social de los pueblos originarios.

