Claves de la noticia:
- Crisis eléctrica en Lázaro Cárdenas: El apagón que mantiene a oscuras a seis comunidades rurales no es un hecho aislado, sino parte de una cadena de fallas crónicas de la CFE en el municipio de Lázaro Cárdenas.
- Burocracia e inacción: A pesar de los reportes inmediatos al 071 por la caída de una cuchilla, la paraestatal mantiene paralizada la atención técnica bajo la justificación del fin de semana.
- Efecto dominó: Tras los severos desabastos registrados recientemente en la cabecera municipal (Kantunilkín) y la zona turística de Chiquilá, la vulnerabilidad del sistema eléctrico golpea ahora al sector rural.
SAN COSME, QR.– Las fallas crónicas en el suministro de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) han alcanzado un nivel crítico en el municipio de Lázaro Cárdenas. Lo que comenzó como deficiencias en zonas urbanas y turísticas se ha transformado en una crisis eléctrica sistémica que ahora mantiene en total vulnerabilidad a la zona rural; habitantes de al menos seis comunidades permanecen sin servicio desde la jornada de ayer, desatando la indignación generalizada.
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El desabasto actual afecta de manera directa a decenas de familias en las localidades de San Cosme, San Francisco, San Juan de Dios, Naranjal, San Antonio y Nuevo Durango. La situación confirma el diagnóstico de los pobladores: el sistema de distribución de la paraestatal en la región se encuentra rebasado.
Crisis eléctrica en Lázaro Cárdenas
El ciudadano José Uitzil May denunció que, de manera extraoficial, se les informó que la interrupción del servicio se originó por la caída de una cuchilla en las líneas generales. Sin embargo, evidenció que la estructura operativa de la CFE es incapaz de responder con inmediatez: a pesar de reportar oportunamente el desperfecto al número de atención 071, ninguna cuadrilla técnica se ha presentado en la zona, bajo la incertidumbre de si la empresa del Estado atiende emergencias rurales durante el fin de semana.

Actividades paralizadas
Este colapso energético no solo paraliza las actividades cotidianas de los hogares, sino que amenaza la economía local. El sector de los pequeños comercios establecidos en estas seis comunidades se encuentra en alerta máxima debido a que las altas temperaturas que prevalecen en la región aceleran la descomposición de productos perecederos, como lácteos y carnes frías, lo que anticipa graves pérdidas financieras para los microempresarios.
El descontento social va en aumento debido a que este apagón prolongado es el tercer eslabón de una cadena de deficiencias institucionales en el municipio. Hace apenas unos días, habitantes de diversos sectores de las colonias populares de la cabecera municipal, Kantunilkín, enfrentaron cortes de energía de larga duración. Asimismo, en el puerto de Chiquilá —punto de conexión turística— los apagones nocturnos se han convertido en una constante que asfixia a la comunidad.
La falta de mantenimiento e inversión por parte de la CFE mantiene en vilo a Lázaro Cárdenas, donde el derecho a un servicio básico de energía eléctrica se ha convertido en una demanda urgente y sin resolver.


