Claves de la noticia:
- Comerciantes de Chiquilá: Reportan que la situación es crítica, con jornadas donde los ingresos no cubren los gastos mínimos de subsistencia.
- Golpe inflacionario: El aumento en el costo de los carburantes durante el último bimestre disparó los precios de los proveedores, encareciendo los productos de la canasta básica.
- Freno turístico: El mal clima y las lluvias constantes en la región han ahuyentado a los visitantes, paralizando la principal fuente de ingresos del puerto.
CHIQUILÁ, QR.- Los pequeños comerciantes y prestadores de servicios del puerto de Chiquilá enfrentan una situación financiera crítica que pone en riesgo su subsistencia. La combinación de una marcada inflación en los productos de primera necesidad y la baja afluencia turística provocada por el mal clima ha desplomado las ventas locales, dejando a los negocios en números rojos a las puertas de la temporada de mitad de año.
También te podría interesar: Tiburón ballena, esperanza de prestadores de servicios de Chiquilá para reactivar la economía
Brenda Cortez, propietaria de un establecimiento local, dio a conocer que la actividad comercial se encuentra en un punto alarmante, al grado de que existen días en los que los ingresos no alcanzan ni para cubrir las necesidades básicas de las familias que dependen de estos negocios.
Inflación y el alza en combustibles pulverizan las ventas
El bolsillo de los habitantes y de los propios locatarios ha resentido el encarecimiento global de la vida. De acuerdo con los comerciantes, durante el último bimestre la canasta básica registró incrementos considerables en el puerto, una situación impulsada principalmente por el aumento en el costo de los carburantes y combustibles, lo cual encarece el flete y la distribución de mercancías.
El impacto en las tiendas de abarrotes
Incluso los comercios dedicados a la venta de productos de primera necesidad e insumos básicos sufren los efectos de la crisis, ya que el poder adquisitivo de la población local se ha reducido drásticamente.
“Todo ha subido y eso afecta tanto a quienes compran como a quienes tenemos un negocio pequeño, porque las personas ya no adquieren lo mismo que antes”, explicó Cortez.

Mal clima frena el flujo turístico hacia el puerto
A la escalada de precios se suma el factor climático. Al ser Chiquilá el principal punto de conexión hacia Holbox y un destino dependiente del turismo, las lluvias y los cambios bruscos de temperatura registrados recientemente han ahuyentado a los visitantes nacionales y extranjeros.
Una cadena de afectaciones en la comunidad
Las malas condiciones del tiempo rompen la dinámica económica de la localidad, generando pérdidas en cascada que afectan no solo a las tiendas de abarrotes, sino también a:
- Restauranteros locales.
- Comerciantes ambulantes y artesanales.
- Prestadores de servicios turísticos y lancheros.
A pesar del panorama adverso, el sector comercial del puerto mantiene la esperanza de que a partir de junio las condiciones meteorológicas mejoren y el inicio de la temporada vacacional de verano reactive gradualmente la economía de las familias de la zona.

