Claves de la noticia:
- Operación mínima en la autopista: Solo una caja de cobro habilitada generó filas de más de un kilómetro y esperas de hasta 30 minutos.
- Rebelión de usuarios: Ante el retraso, automovilistas levantaron la pluma de seguridad para avanzar sin pagar.
- Medidas extremas: La única cajera en turno activó dispositivos ponchallantas para frenar el paso de los vehículos.
PLAYA DEL CARMEN, QR. – Un lunes de caos y confrontación se vivió en la caseta de cobro de la autopista Playa del Carmen-El Tintal, luego de que la falta de personal operativo colapsara la circulación, provocando filas kilométricas y momentos de alta tensión entre conductores y empleados de la concesionaria.
Desde tempranas horas, los usuarios reportaron que únicamente una caja de cobro permanecía en operación. Esta situación generó un embotellamiento que superó el kilómetro de distancia, afectando tanto a quienes se dirigían hacia Mérida como a los que ingresaban a Playa del Carmen. Los tiempos de espera oscilaron entre los 15 y 30 minutos, desatando la indignación de los automovilistas.
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Testimonios de la desesperación en la autopista
“Es una irresponsabilidad. Solo tienen una cajera y la gente tiene que esperar hasta media hora porque el tráfico simplemente no se mueve”, expresó uno de los conductores afectados en la autopista, quien señaló que la fila se extendía de forma alarmante en ambos sentidos de la vía.
La desesperación de los usuarios escaló rápidamente. Ante la nula respuesta de la administración para agilizar el paso, un grupo de automovilistas decidió tomar medidas drásticas y retiró la pluma de la caseta, permitiendo el flujo vehicular gratuito durante varios minutos como forma de protesta y para liberar el congestionamiento.

Escalada de tensión
La situación estuvo a punto de salir de control cuando la única empleada presente, en un intento por impedir que los vehículos continuaran pasando sin pagar, colocó un dispositivo ponchallantas sobre el carril. Esta acción incrementó la hostilidad en el punto de cobro, mientras los conductores reclamaban por la seguridad de sus unidades y la ineficiencia de la empresa.
“La fila tiene más de un kilómetro, deberían tener más cajeros”, sentenció otro usuario, exigiendo que las autoridades supervisen la operación de esta vía concesionada, la cual representa un punto estratégico para la movilidad en el norte de Quintana Roo.
Hasta el momento, ni la empresa concesionaria ni las autoridades han emitido un comunicado oficial sobre las acciones que se tomarán para evitar que este déficit de personal vuelva a comprometer el tiempo de los ciudadanos.

