El Banco de México redujo su previsión de crecimiento económico para este año desde el 1,6% previo debido al debilitamiento exportador y la desaceleración del consumo. La incertidumbre por la revisión del TMEC y la contracción inicial del año condicionan la recuperación hacia los meses posteriores.
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Ajuste en las proyecciones económicas y factores de desaceleración
La autoridad monetaria modificó la expectativa de expansión del Producto Interno Bruto ante un arranque de año que mostró un dinamismo inferior a lo proyectado. Este ajuste responde directamente a la pérdida de fuerza en el sector exportador, un fenómeno que comenzó a manifestarse en el consumo privado, el cual ha operado como el sostén principal de la actividad económica interna.
El escenario actual combina una inversión rezagada con un estancamiento de la productividad en pilares productivos clave:
- Construcción: Desaceleración en proyectos de infraestructura y edificación.
- Manufactura: Menor ritmo de producción orientada a mercados externos.
- Servicios: Moderación en la dinámica comercial y de atención al cliente.
Bajo estas condiciones, las previsiones del banco central apuntan a una recuperación de carácter moderado que iniciaría formalmente a partir del segundo trimestre. Sin embargo, esta reactivación queda sujeta a dos factores específicos: el desarrollo favorable en el proceso de revisión del tratado comercial de Norteamérica y el estímulo económico derivado de la celebración de la Copa Mundial de Fútbol.
Contracción inicial y comportamiento de los indicadores de consumo
El balance del emisor central incorporó el impacto de un primer trimestre que exhibió un retroceso de 0,6%, cifra que afectó el promedio anual esperado. Los análisis internos sugieren que la colocación de capitales en actividades productivas mantendrá un comportamiento plano durante la primera mitad de 2026. Esta situación refleja las dudas vigentes respecto a las directrices comerciales y la política de aranceles con Estados Unidos, en el marco de la negociación del TMEC.
Las comisiones negociadoras de ambos países indicaron que las conversaciones programadas para julio podrían extenderse más de lo previsto originalmente. Esto ocurre mientras las ventas externas vinculadas al acuerdo bilateral continúan siendo el motor de la actividad en la segunda economía latinoamericana.
Durante el periodo de enero a marzo, el gasto de los hogares evidenció debilidad a través de múltiples variables del mercado:
- Automotriz: Las ventas de vehículos ligeros experimentaron un estancamiento durante el mes de abril.
- Comercio minorista: Los establecimientos de autoservicio acumularon tres trimestres consecutivos a la baja, a pesar de manifestar un repunte parcial al inicio del segundo trimestre.
- Sector fabril: Las ventas de las industrias manufactureras ligadas al consumo de bienes registraron contracciones.
- Medios de pago: Se observó una reducción en el gasto efectuado mediante tarjetas de crédito y débito.
- Financiamiento: El otorgamiento de crédito reflejó una pérdida de velocidad, si bien se mantiene en niveles altos en la comparación histórica.
La masa salarial, variable que sostenía el ritmo de las compras, desaceleró su expansión debido a menores incrementos en las remuneraciones medias reales, un deterioro en la confianza de los consumidores y la pérdida de poder adquisitivo de las remesas por la apreciación del tipo de cambio. Ante este panorama, se prevé que el torneo mundial de fútbol dinamice rubros específicos del sector servicios como el turismo, el transporte y el consumo de mercancías.
Comparativa de expectativas y posturas de la Junta de Gobierno
La meta puntual de crecimiento se fijó en 1,1%, con un rango de variabilidad que oscila entre un mínimo de 0,5% y un máximo de 1,7%. Para el año 2027, las proyecciones del banco central anticipan una aceleración de la actividad económica hasta el 2,1%. Con estas modificaciones, los números del organismo central se alinean con el consenso general de los analistas de mercado, quienes sitúan el avance cerca del 1,5%, marcando distancia frente a las estimaciones de la Secretaría de Hacienda, establecidas en un rango de entre 1,8% y 2,8%.
La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja detalló las condiciones necesarias para retomar el rumbo de crecimiento:
“Estamos esperando, en particular, que el consumo privado muestre una tendencia positiva y que la demanda externa continúe contribuyendo al crecimiento de nuestras exportaciones. Sin duda, la revisión del TMEC va a ser fundamental para que la inversión retome una trayectoria positiva: buenas noticias sobre el tratado podrían impulsar la inversión hacia la segunda mitad del año”.
Por otra parte, el subgobernador Jonathan Heath expuso que la Inversión Fija Bruta mantendrá una trayectoria de enfriamiento en los componentes de construcción, maquinaria y equipo. Frente a los datos presentados por la administración federal de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre una Inversión Extranjera Directa récord de 23.591 millones de dólares en el arranque del año —un incremento del 10,4%—, se precisó que dichos montos corresponden a movimientos de carácter financiero que no implican necesariamente una entrada física de capital físico al territorio.
Estrategia gubernamental y trayectoria de las variables inflacionarias
El Ejecutivo Federal implementa medidas para contrarrestar la debilidad en la captación de fondos privados mediante la reconfiguración de la política industrial. Esta estrategia, denominada Plan México, contempla la aplicación de estímulos fiscales y la reducción de trámites regulatorios para agilizar los desarrollos en sectores estratégicos. Complementariamente, se impulsa la Ley de Infraestructura con la finalidad de resolver los rezagos operativos en materia de energía eléctrica, suministro de agua, obras de gran escala y refinación petrolera.
En el apartado de los precios, la autoridad monetaria determinó que la inflación general entró en una fase de estabilización tras el incremento registrado entre el cierre de 2025 y el primer trimestre de 2026, periodo donde avanzó de 3,69% a 4,13% debido al repunte de precios en productos del sector agropecuario, específicamente el jitomate y los chiles. El reporte oficial sostiene que, a pesar de la complejidad del entorno, el indicador general retomará una tendencia a la baja en los periodos subsecuentes.
Las metas para el Índice Nacional de Precios al Consumidor se mantuvieron sin modificaciones en 3,5% para el último trimestre del año en curso. La convergencia hacia la meta del 3% se proyecta para el segundo trimestre de 2027. Por tal motivo, la Junta de Gobierno ratificó la decisión de mantener la tasa de interés interbancaria en un nivel de 6,50%, como medida de contención ante los riesgos globales derivados de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

