Claves de la noticia:
- Riesgo por calor: Los albañiles en Kantunilkín laboran bajo altas temperaturas que superan los 40 °C, expuestos a sufrir un golpe de calor en el trabajo y severo estrés térmico.
- Sin seguridad ni sindicato: El gremio carece de servicios médicos gratuitos y de una organización sindical en Lázaro Cárdenas que respalde sus derechos básicos.
- Salarios bajos y migración: La precariedad económica y la falta de estudios obligan a los obreros a aceptar sueldos bajos o migrar a zonas turísticas, donde el costo de vida compensa negativamente el aumento salarial.
KANTUNILKÍN, QR.- Las altas temperaturas convierten cada jornada al aire libre en un riesgo constante para los albañiles en Kantunilkín. Durante la temporada de verano, los termómetros superan con frecuencia los 40 grados centígrados, transformando la rutina diaria en una lucha contra el sol. Ante este panorama, la hidratación constante resulta indispensable para los obreros, aunque los especialistas advierten que beber agua no es suficiente frente al estrés térmico y al riesgo inminente de sufrir un golpe de calor en el trabajo.
El uso de ropa adecuada y el establecimiento de zonas de sombra ayudan a mitigar el peligro, pero estas medidas quedan cortas cuando la evaluación preventiva en las obras no garantiza una verdadera protección física para el personal.
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Desprotección laboral y falta de servicios médicos en Lázaro Cárdenas
Sumado a las inclemencias del tiempo, la desorganización que impera en el municipio de Lázaro Cárdenas agrava la situación. La ausencia de un sindicato formal deja a los trabajadores de la construcción en total vulnerabilidad, expuestos a la arbitrariedad de los empleadores tanto en el sector público como en el privado.

Esta falta de representación legal se traduce en la carencia absoluta de servicios médicos gratuitos y en la aceptación de bajos salarios. Para resguardarse del sol candente, los obreros recurren al uso de gorras y prendas viejas, reconociendo que, a pesar de la extrema dureza del oficio y la mala paga, las pocas alternativas académicas los obligan a mantenerse en esta actividad.
Testimonios del gremio: Entre el esfuerzo diario y la migración a zonas turísticas
Francisco Aké, trabajador con años de trayectoria en el rubro, compartió que, aunque no ha sufrido accidentes de gravedad en las obras, las jornadas bajo el sol extremo son desgastantes. Explicó que soporta las condiciones extremas impulsado por la necesidad de llevar el sustento diario a su hogar.
Aké señaló también que varios de sus compañeros han optado por migrar hacia los principales destinos turísticos de Quintana Roo en busca de mejores ingresos. Sin embargo, explicó que esta alternativa raras veces se traduce en un beneficio real: los gastos en renta, transporte y alimentación, sumados al distanciamiento familiar, terminan igualando las ganancias a las que obtendrían laborando en su propia localidad.

