Prolongar designación de coordinador estatal profundiza fractura en Morena
Primero fueron dos semanas y ahora, puede prolongarse hasta diciembre. Postergar la designación del coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía, solo agudiza la fractura interna del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Quintana Roo.
El anuncio fue hecho por la dirigente nacional del partido, Ariadne Montiel Reyes, durante una conferencia el pasado 8 de septiembre.
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Postergación del coordinador estatal agudiza la fractura en Morena
Morena no solo estiró la liga, sino que ya la rompió, toda vez que al menos en el caso de Quintana Roo la unidad se ha perdido y no necesariamente es responsabilidad de los aspirantes, sino del propio partido que es el primero que rompe las reglas.
La modificación de las fechas de la convocatoria, las encuestas que no llegan y los plazos que se alargan, son solo algunos ejemplos de la informalidad con la que se conduce el instituto político.
Claro está, que será la dirigencia nacional la que designará al coordinador estatal que le convenga para Quintana Roo, es decir, una decisión cupular. Sin embargo, la falta de control de la contienda interna ha llevado a una fractura, que se agudiza con el paso de los días y que será de pronósticos reservados si se le ocurre extender la decisión hasta diciembre.
Guerra sucia y la falsa unidad en Quintana Roo
Al interior del partido, la guerra sucia alcanzó un punto álgido. Sea por los aspirantes, militantes o simpatizantes, lo cual se puede notar en las redes sociales.
Una foto como la del pasado 12 de septiembre, durante la rendición de cuentas de la presidenta Claudia Sheinbaum en Cancún, no refleja unidad, sino todo lo contrario. Sería infantil pensar que una imagen borra todas la diferencias y puñaladas por la espalda. Era de imaginarse que todos estarían en el acto público, capturar la escena en estos momentos, es lo de menos.
Pero lo delicado, no son los aspirantes, sino los grupos de apoyo o seguidores. Las y los interesados al final se arreglan, pero no así la militancia, sobre todo la aliada al perdedor o perdedora.
Es ahí donde está el riesgo y donde las heridas se vuelven profundas y difícilmente sanan. Pues primero el partido hace creer que ellos tienen la decisión y al final, la cúpula de Morena es la que decide.
De nuevo, resaltan las reglas no escritas del partido y que los aspirantes deben tener claro desde el principio. No se vale reclamar, porque hacerlo es tanto como decir que Morena es antidemocrático, que no hay piso parejo y que al final actúa como los prianistas.
Extender más el tiempo para conocer al coordinador (o virtual candidato a la gubernatura) no es una decisión que provoque una calma política en el estado. La especulación tampoco es buena consejera y se presta para avivar más las diferencias.

Dirigencia estatal al margen y el escenario de aspirantes
Mientras todo esto ocurre la dirigencia estatal de Morena, encabezada por Johana Acosta Conrado, se ha quedado como espectadora, muestra de que no tendrá ni voz ni voto en la decisión final, rumbo al proceso electoral local 2027.
Hasta el momento el partido a nivel nacional ha designado a cinco coordinadores estatales, faltan 12 y entre ellos Quintana Roo.
Los aspirantes por Quintana Roo son: Eugenio Segura Vázquez, Rafael Marín Mollinedo, Ana Patricia Peralta, Marybel Villegas y Alexa Murguía. Los dos primeros son los más fuertes.
Payo Obispo
El pasado 10 de septiembre el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) dio inicio al proceso de elecciones ordinarias 2026-2027. Con un acto que no se había visto desde los tiempos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
En Quintana Roo habrá una elección concurrente y por tanto, además de gobernador, legisladores locales y miembros de ayuntamientos, también serán elegidos diputados federales. Para el Distrito 02 hay dos candidatos que empezaron desde hace meses con su actividades de promoción de imagen: la presidenta municipal de Felipe Carrillo Puerto, Maricarmen Hernández Solís y el alcalde de Tulum, Diego Castañón Trejo.
Primero tienen que pasar el filtro de la coordinación distrital federal, pero en ambos casos pesa no solo su deficiente trabajo, sino también señalamientos por corrupción. Lo peor, es que no se observa, al momento, un tercero en discordia.
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