Usuarios de telefonía móvil que omitan registrar su línea perderán acceso a servicios clave de banca digital, impactando un sector donde el 18.9% de las operaciones se realizó por celular en 2025. Esta medida exige una vinculación presencial o vía aplicación, afectando la experiencia de pago y seguridad.
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La inacción en el registro y su eco en la banca digital
La ausencia de un registro de línea telefónica por parte de los usuarios móviles impactará directamente su capacidad para acceder a los servicios de banca digital. Esta restricción emerge en un contexto donde el uso del teléfono celular para operaciones bancarias es preponderante. Un estudio realizado por BBVA México estima que, durante el año 2025, el 18.9% de todas las operaciones bancarias en el país se ejecutaron a través de dispositivos móviles. La proyección de crecimiento para esta cifra alcanza el 23.1% para el año 2030, subrayando la crítica dependencia de estos canales.
Cuando un número móvil cambia, los protocolos de seguridad bancaria, como los implementados por BBVA México y Santander, tradicionalmente exigen que el usuario acuda a una sucursal. En este proceso, se requiere una identificación oficial y el dispositivo móvil para validar la identidad y actualizar los datos. Esta acción previene accesos no autorizados.
Navegando el proceso de vinculación telefónica
El personal de atención a clientes de BBVA especificó la necesidad de un proceso presencial ante la falta de registro o un cambio de número. “En este caso, sería necesario acudir directamente a sucursal para que se genere el cambio de número telefónico y el canal de acceso”, detallaron. La implicación es que la no-vinculación de la línea actual con el registro podría forzar este mismo procedimiento.
El proceso de modificación de datos tras un cambio de número, o la rectificación ante una línea no registrada, implica pasos cruciales para mantener la seguridad y funcionalidad. “Al momento de generar un cambio, es imperativo activar las alertas con el nuevo número telefónico y vincular la tarjeta de acceso con el nuevo número celular para el ingreso a la aplicación”, explicó personal de BBVA. Similarmente, Santander informó que la alteración de los datos de contacto es mandatoria, pues el sistema envía la información crítica al “teléfono de confianza”, es decir, el número anterior.
Para ambos procedimientos, ya sea a través de la aplicación o en una sucursal, el requisito esencial es contar con una identificación oficial (INE) vigente. En la sucursal, se solicita físicamente para su verificación, mientras que, desde la aplicación, se requiere una fotografía del documento.
Hasta la fecha, se han registrado aproximadamente 57 millones de usuarios de telefonía celular en el país, de un total que supera los 160 millones. Este desfase señala el volumen de usuarios aún pendientes de regularizar su situación. Empresas como AT&T están impulsando activamente el registro y han lanzado programas como “Cuidado Digital” para facilitar esta transición.
El colapso económico latente: más allá del sector
Radames Camargo, analista de The Competitive Intelligence Unit (CIU), advirtió sobre los “efectos no solamente sectoriales, sino transversales y la parálisis económica que se puede provocar con el registro” si la autoridad no considera sus implicaciones amplias. Esta medida tiene el potencial de desbordar la capacidad operativa de las entidades bancarias.
Usuarios se verán forzados a visitar sucursales bancarias para registrarse con una nueva línea, lo que podría generar una afluencia masiva, especialmente considerando que la geolocalización de dispositivos es esencial para las transacciones desde hace años, según Camargo.
El analista también trajo a colación la iniciativa Dimo del Banco de México (Banxico), que facilita transacciones mediante la línea telefónica. Sin acceso a esta línea telefónica, surge la interrogante sobre la continuidad del servicio y la recepción de notificaciones de transacciones, cuestionó Camargo.
Blindaje digital: la doble autenticación en riesgo
El impacto trasciende la banca. La doble autenticación es un pilar de seguridad para el acceso a numerosas cuentas y servicios digitales, con códigos de verificación que llegan vía SMS al teléfono móvil. Esto incluye aplicaciones de comercio electrónico y entrega a domicilio, entre otras.
La suspensión de números de telefonía móvil por falta de registro implica una vulnerabilidad en la seguridad en línea. “Si una línea entra en suspensión a partir del 1 de julio por falta de registro, será necesario recurrir a otros métodos de doble autenticación, cuya capacidad para reemplazar la disponibilidad de la línea telefónica es incierta”, alertó Camargo. Esta situación podría dejar a millones de usuarios expuestos o sin la capacidad de acceder a servicios esenciales que dependen de la validación móvil.

