Empresas turísticas de Yucatán enfrentan una competencia desleal inasumible por parte del Gobierno Federal. El Tren Maya, operado por una entidad militar, impulsa su negocio cervecero y gastronómico, asfixiando al sector privado local.
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La asfixia económica del sector turístico regional
La incursión gubernamental en el negocio cervecero y gastronómico amenaza directamente la subsistencia de restaurantes y hoteles en la península de Yucatán.
La situación para los restauranteros se ha vuelto crítica. Berenice Figueroa, propietaria del restaurante Ixtabay, ha manifestado al diario Reforma la severidad de este escenario. La industria privada local se declara incapaz de rivalizar con los recursos federales inyectados en el proyecto del Tren Maya. Figueroa proyectó para este año el cierre de un número significativo de establecimientos, afirmando que “van a ir cerrando más restaurantes”.
El músculo estatal detrás del Tren Maya: un desafío regulatorio

La empresa militar Olmeca-Maya-Mexica, operadora del Tren Maya, presenta una ventaja competitiva abrumadora por su respaldo gubernamental y procesos simplificados.
La corporación militar Olmeca-Maya-Mexica, entidad propietaria del Tren Maya, presentó en febrero su tren restaurante, bautizado “Janal”. Este servicio especializado ofrece, entre sus principales atractivos, la exclusiva Cerveza Tren Maya. Además, promociona una “experiencia integral de excelencia para nuestros viajeros”, destacando la infraestructura de los trenes de lujo, equipados con ventanales panorámicos. La operación de esta iniciativa directamente por el Gobierno Federal genera un desequilibrio considerable en el sector.
Desequilibrio normativo: una marca con firma presidencial
Empresarios como Roque Camacho denuncian que la aprobación de marcas estatales elude los rigurosos y prolongados procesos de calidad exigidos al sector privado.
El empresario hotelero Roque Camacho ha calificado la dinámica actual como una “competencia desleal” innegable. Ha subrayado cómo las entidades privadas deben someterse a extensos y estrictos procesos de calidad para lanzar una marca al mercado. En contraste, señaló que las iniciativas gubernamentales, como la Cerveza Tren Maya, obtienen aprobación con una celeridad inalcanzable para el sector privado. La celeridad operativa gubernamental “con una firma, superan un proceso que para nosotros lleva años”, lo que distorsiona el entorno de negocio.

