La iniciativa de Ley de Economía Digital para el Paquete Económico 2027 busca reducir progresivamente el uso de efectivo en México mediante la CURP biométrica, pagos obligatorios con QR y NFC en sectores estratégicos y cuentas bancarias simplificadas desde dispositivos móviles.
También te puede interesar: Adiós a transferir como antes: Banxico fija fecha límite para cambiar las apps bancarias
Reestructuración del sistema bancario mediante la clave biométrica
La integración de la CURP digital con datos biométricos busca centralizar la verificación de identidad, permitiendo la apertura remota de cuentas y eliminando la consulta recurrente al Instituto Nacional Electoral.
El presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Emilio Romano, detalló en entrevista para Imagen Radio el alcance de la CURP digital dotada de datos biométricos. La herramienta actuará como un mecanismo de autenticación remota ante las entidades financieras, permitiendo la contratación de servicios mediante teléfonos móviles o computadoras sin acudir a módulos presenciales.
El modelo técnico otorga al ciudadano el control de acceso a su información mediante una clave virtual modificable centralmente. Esta arquitectura elimina la dispersión operativa donde las instituciones bancarias consultaban directamente las bases del Instituto Nacional Electoral (INE) o aplicaciones de terceros. La consolidación de los registros en un nodo centralizado administrado mediante la CURP simplifica la validación de la identidad y mitiga los riesgos de suplantación en la apertura de cuentas.
Despliegue normativo de la Ley de Economía Digital de México
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público definirá actividades donde el pago digital será exclusivo, exigiendo a comercios e instituciones públicas la infraestructura necesaria para transacciones electrónicas.
La propuesta presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum como parte de las reformas del Paquete Económico 2027 no decreta la erradicación inmediata de las especies monetarias físicas. En su lugar, traza un esquema de sustitución progresiva sustentado en herramientas digitales. De acuerdo con información divulgada por El Economista, la estructura legal contempla disposiciones precisas para alterar la dinámica transaccional:
- Sectores de pago exclusivo: La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) determinará las actividades y rubros donde los medios electrónicos constituirán el único canal de cobro, iniciando en casetas de peaje y gasolineras bajo plazos graduales.
- Estandarización de infraestructura: El Banco de México (Banxico) regulará terminales punto de venta para procesar códigos QR, transferencias electrónicas y la unificación de la experiencia en aplicaciones financieras.
- Bancarización simplificada: Se promoverá la contratación digital de productos sin presencia física en sucursales, incorporando las cuentas Nivel 2 Bis de Banxico dirigidas a la recepción de cobros en pequeños negocios.
- Diversificación de canales de cobro: Las operaciones electrónicas no exigirán de forma obligatoria una tarjeta de débito física, habilitando el uso directo de dispositivos móviles mediante códigos QR.
- Expediente Digital Ciudadano: A solicitud explícita del usuario, las entidades financieras consultarán documentación centralizada con idéntica validez jurídica que sus contrapartes impresas.
Obligaciones institucionales y presiones sobre el pequeño comercio

Los tres órdenes de gobierno y las empresas privadas deberán implementar tecnología QR y NFC para el cobro de trámites y servicios, enfrentando el desafío de sostenibilidad económica en pequeños negocios.
El texto legislativo extiende los deberes de cobranza digital a los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) para la recaudación de trámites y servicios públicos. En el ámbito mercantil, las unidades económicas privadas deberán contar con equipamiento técnico apto para procesar pagos por medio de códigos QR y tecnología de comunicación de campo cercano (NFC), además de exhibir la disponibilidad de dichos métodos a los usuarios.
La transición plantea tensiones estructurales para el sector de los micro y pequeños comercios. La efectividad de la política pública no depende de forma exclusiva de la cobertura de la banca o de la clave biométrica, sino de la viabilidad económica que represente para los establecimientos abandonar el dinero circulante. En este sentido, la ABM asevera que el ecosistema financiero cuenta con capacidad técnica para acompañar la adopción en pequeños negocios, mientras que Banxico evalúa reducciones en las comisiones que las instituciones bancarias cobran por cada transacción con tarjeta.
Fiscalización, trazabilidad y los límites del efectivo
El despliegue de CoDi, DiMo y SPEI aspira a formalizar la economía y combatir la corrupción, supeditando el anonimato del efectivo a un esquema de rastreo digital exhaustivo.
El Ejecutivo Federal reconoce que la infraestructura de pagos electrónicos opera actualmente por debajo de su capacidad potencial. La reforma busca acelerar el uso de vías de cobro ya existentes como CoDi, DiMo y el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI). Para el sector bancario, desplazar el efectivo acarrea ventajas operativas asociadas a la reducción de costos de manejo físico y un incremento en los niveles de seguridad.
Desde la perspectiva de la fiscalización estatal, el uso irrestricto de billetes y monedas preserva un margen de anonimato que facilita la evasión y las operaciones ilícitas. La trazabilidad digital de las operaciones monetarias se orienta a incrementar el control fiscal y restringir los flujos financieros opacos. El alcance definitivo de las obligaciones tributarias y comerciales quedará delineado durante el debate parlamentario y la posterior emisión de disposiciones secundarias.

