Producción de yaca en Solferino: El “oro exótico” de Quintana Roo que busca mercados

Fecha:

Claves de la noticia:

  • Producción de yaca en Solferino: La actividad nació hace 20 años bajo el impulso de un inversionista japonés y hoy es un motor económico familiar.
  • Provecho: Actualmente se comercializan 100 toneladas anuales, principalmente en el mercado de Cancún, a un precio de 10 pesos por kilo.
  • Solicitud para crecimiento: Productores demandan apoyo institucional para evitar el desperdicio por sobreproducción y mejorar los canales de distribución.

SOLFERINO, QR.- En el corazón de la zona norte del estado, la comunidad de Solferino ha logrado transformar un cultivo exótico en el pilar de su economía local. La producción de yaca, también conocida como “yakfrut”, se ha consolidado como una alternativa de sustento para las familias de la región, alcanzando una producción anual cercana a las 100 toneladas, a pesar de la falta de programas institucionales que impulsen su comercialización a mayor escala.

También te podría interesar: Repunte turístico en Solferino: Orquideario se beneficia por el paso hacia Holbox

La historia de este cultivo en las tierras de Lázaro Cárdenas comenzó hace dos décadas de forma accidental. De acuerdo con el productor local Margarito Estrella Poot, la semilla fue plantada por un ciudadano de origen japonés apodado “Tinfa”. Lo que inició como un ensayo agrícola en tres hectáreas, rápidamente escaló a 20 debido a las condiciones climáticas favorables de la zona. Sin embargo, tras la desaparición del inversionista extranjero debido a un desastre natural (un derrumbe), los agricultores locales tomaron las riendas del proyecto, adaptando los conocimientos técnicos a la realidad de la selva quintanarroense.

Producción y rentabilidad a largo plazo

En la actualidad, la comunidad mantiene seis hectáreas en operación activa. La dinámica comercial se ha centrado en el mercado de Cancún, donde la fruta es altamente valorada por su tamaño y sabor. Con un precio que ronda los 10 pesos por kilogramo, los productores logran movilizar aproximadamente tres toneladas semanales.

La inversión para mantener este cultivo no es menor; se estima que cada hectárea requiere un capital cercano al millón y medio de pesos para operar de manera óptima. No obstante, la ventaja competitiva de la yaca reside en su longevidad. “Las plantas pueden producir durante 60 a 70 años”, señala Estrella Poot, lo que representa una garantía de ingresos para las futuras generaciones de Solferino.

Producción de yaca en Solferino: "oro exótico" de Q. Roo
demás de su venta en fresco, la comunidad de Solferino transforma la yaca en productos artesanales para diversificar sus ingresos ante la falta de apoyos oficiales. Foto: Raúl Balam.

El reto de la sobreproducción y el valor agregado

A pesar del éxito operativo, el camino no ha sido sencillo. El principal obstáculo que enfrentan los productores es la saturación del mercado local durante las temporadas de cosecha alta. Al no contar con canales de distribución hacia otros estados o procesos industriales de conservación, parte de la fruta corre el riesgo de perderse si no se coloca de inmediato.

Ante esta vulnerabilidad, las familias han comenzado a incursionar en la transformación del producto. En el ámbito doméstico, la yaca se convierte en mermeladas, dulces y diversos platillos que ofrecen un valor agregado. Además de su versatilidad culinaria, la comunidad resalta las propiedades nutricionales del fruto, al cual se le atribuyen beneficios en la prevención de enfermedades degenerativas como el cáncer, lo que incrementa su atractivo para el turismo de salud y bienestar.

Producción de yaca en Solferino: "oro exótico" de Q. Roo
Con plantas que producen por más de 60 años, la yaca se ha convertido en una herencia económica para las familias de la zona norte del estado. Foto: Raúl Balam.

Hacia un vínculo con el turismo regional

Ubicada a tan solo 30 kilómetros de Kantunilkín, Solferino es una parada obligada para los viajeros que se dirigen a la isla de Holbox. Esta ubicación geográfica es vista por los agricultores como una oportunidad de oro para vincular la actividad primaria con el sector turístico. La propuesta es integrar la yaca en la oferta gastronómica y artesanal que se presenta a los visitantes, junto con atractivos ya establecidos como el orquideario local.

Sin embargo, los productores coinciden en que el crecimiento está estancado por la falta de respaldo gubernamental. Hasta el momento, no existen programas específicos que faciliten la limpieza de parcelas, la adquisición de maquinaria para procesamiento o estrategias de marketing que posicionen a Solferino como el principal centro productor de yaca en la península.

La resiliencia de estas familias ha permitido que un proyecto inconcluso se convierta en un símbolo de identidad. El desafío ahora radica en transformar este esfuerzo familiar en una industria agrícola robusta que reciba la atención necesaria para trascender las fronteras de Quintana Roo.


banner WA
Producción de yaca en Solferino: El "oro exótico" de Quintana Roo que busca mercados

Compartir:

Historias relacionadas