Claves de la Noticia:
- Pesca deportiva en Holbox: Josué Núñez (Snook Hunters) lidera el Circuito Peninsular de Pesca demostrando con trofeos en Cozumel y Campeche que la pesca deportiva es un aliado del mar, no su enemigo.
- La regla de oro: El movimiento apuesta todo al catch and release (captura y liberación) y al respeto estricto de las tallas mínimas, enfocándose en proteger al robalo gigante, pieza clave para la reproducción de la especie.
- Semillero ecológico: A través de talleres prácticos, entrenan a niños y jóvenes en técnicas de pesca con un chip de respeto ambiental: prohibido dejar peces muertos en la playa o llevarse ejemplares jóvenes.
HOLBOX, QR.– La pesca en Holbox está cambiando de reglas, y el responsable tiene nombre y apellido. Josué Núñez, líder del club Snook Hunters y guía local, se ha propuesto demostrar que se puede competir al más alto nivel en el Circuito Peninsular de Pesca Deportiva sin vaciar el océano. Su estrategia es clara: competir, ganar y, sobre todo, devolver las especies vivas al agua.
El circuito regional—que ya une a Yucatán, Campeche y Quintana Roo—dejó de ser un club de extracción para convertirse en una barrera de defensa para el ecosistema. Núñez ha llevado esta bandera con éxito, acumulando primeros lugares en Cozumel y Campeche, lo que valida que el talento no está peleado con la sustentabilidad.
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El verdadero cambio no está en los torneos de adultos, sino en la playa con los más jóvenes. Núñez y su club arman talleres donde enseñan a niños y adolescentes los secretos de los amarres, cañas y señuelos, pero con una estricta línea ética: el mar se respeta.
“Buscamos que la gente comprenda que no debe llevarse ejemplares pequeños ni dejar peces muertos en las playas o en el mar, porque eso altera las cadenas alimenticias”, explica Núñez. Para el pescador, ver un pez muerto pudriéndose en la arena no es un trofeo, es un error logístico y ambiental.
La joya de la corona en esta iniciativa es el catch and release (captura y liberación). El método consiste en pelear con el ejemplar, sacarlo para la foto del registro y regresarlo de inmediato al agua con el menor daño posible. Esta técnica es vital para el robalo, una de las especies más cotizadas de la región. Núñez es enfático: los ejemplares grandes son los que mantienen viva a la especie a través de la reproducción, por lo que sacrificarlos es un balazo en el pie para el futuro del destino.
Apoyado por comercios locales y usando sus redes sociales como megáfono, Núñez busca que las próximas generaciones disfruten de la misma biodiversidad que hoy sostiene a la isla. “La pesca deportiva puede ser recreativa, divertida y al mismo tiempo responsable”, concluye, dejando claro que el futuro de Holbox se decide en cómo tratamos al mar hoy.




