CHETUMAL, QR.- La desnutrición en Quintana Roo ha aumentado este año con 236 casos confirmados, una alarmante cifra que escala pese a los programas de asistencia alimentaria vigentes.
De acuerdo con el Boletín del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave), correspondiente a la semana 20, la problemática alimentaria del país impacta directamente al estado. La situación se ha agudizado de forma reciente, toda vez que entre la semana 14 y el último reporte federal se detectaron 92 nuevos casos de este trastorno nutricional.
También te podría interesar: Personal de Nutrición de la UMAE 48 denuncia acoso laboral y falta de insumos
El paso de 144 a 236 padecimientos registrados en un corto periodo dimensiona la gravedad de la crisis alimentaria que enfrenta Quintana Roo. La Secretaría de Salud del Gobierno de México detalló que la mayoría de los diagnósticos se concentran principalmente en niños menores de cinco años y en adultos mayores.
Tipos de desnutrición detectados en Quintana Roo
El riesgo para la salud de las personas afectadas se clasifica directamente según el nivel de afectación de la desnutrición. Del total de reportes vigentes en la entidad, las autoridades sanitarias confirman 177 casos de desnutrición leve, 44 de desnutrición moderada y 15 diagnosticados como severos.
Especialistas del Sinave precisan que la desnutrición leve suele ser imperceptible, manifestándose con debilidad, cansancio crónico e infecciones constantes. Por su parte, la variante moderada implica un déficit severo de nutrientes que refleja un peso inferior a la talla del paciente y provoca daños potenciales en los órganos corporales.
Los peligros del diagnóstico severo y secuelas irreversibles
El verdadero peligro de muerte se presenta en la desnutrición severa, considerada por las autoridades como una condición extrema. Esta variante se caracteriza por desatar un desorden generalizado en las funciones básicas de los órganos vitales por carencia de nutrientes esenciales. Si no recibe atención médica urgente, el cuadro clínico conduce fatalmente a la pérdida de la vida.
Si bien la pérdida excesiva de peso corporal es el signo clínico más visible a simple vista, de forma interna el organismo pierde por completo su respuesta inmunológica natural. Estas alteraciones pueden dejar secuelas permanentes e irreversibles en el desarrollo físico y metabólico de los sobrevivientes.

Factores sociales y el impacto de los programas gubernamentales
La Secretaría de Salud del Gobierno de México indicó que, aunque el padecimiento puede afectar a cualquier ciudadano, las comunidades rurales y las zonas de alta marginación concentran la mayor cantidad de víctimas. La pobreza estructural, el nulo acceso físico a alimentos de calidad y los contextos de violencia familiar se posicionan como los detonantes clave del trastorno.
El repunte de afectados ocurre a pesar de la vigencia de programas locales dedicados a contrarrestar la carencia alimentaria. Un ejemplo es la estrategia estatal “Comemos todos”, que para el presente ejercicio fiscal otorga un apoyo económico bimestral de mil 450 pesos a 60 mil familias vulnerables para la adquisición directa de insumos de la canasta básica.
Durante el año previo, en 2025, esta misma iniciativa gubernamental brindó cobertura económica a un padrón de 50 mil familias quintanarroenses. A pesar del despliegue del presupuesto, el ciclo anual cerró con una cifra total de 747 casos acumulados de desnutrición en la entidad, distribuidos oficialmente en 618 cuadros leves, 106 moderados y 23 personas con la sintomatología médica severa.
Con el incremento en la cobertura de beneficiarios fijado para este periodo, las dependencias oficiales del Estado prevén una reducción paulatina en el número de hogares que presentan estos trastornos de origen alimenticio.

