CANCÚN, QR.- El acarreo del balasto, una piedra para el Tren Maya que sirve como “cama” para durmientes y rieles y que  permite la distribución uniforme de pesos y tensiones de los trenes, impone costos extraordinarios de hasta dos mil millones de pesos en cada tramo del proyecto.

El alto costo de este material pétreo se debe a que es inexistente en la Península de Yucatán, según revela el columnista Mauricio Flores, del periódico La Razón.

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El analista revela que el balasto se pudo haber tomado sin costo del cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Explica que tras la cancelación de  la construcción del NAIM por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quedaron almacenadas unas 6 millones de toneladas de piedra, entre cuarcitas, basaltos y granitos, así como dos modernas quebradoras de roca y una espuela de tren enlazada a la red de Ferrosur.

El plan original -señala- que propuso el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), cuando fue dirigido por Rogelio Jiménez Pons— fue utilizar esa roca, quebrarla a las dimensiones reglamentarias de balasto y transportarlas rápidamente por tren a los frentes de trabajo del Tren Maya.

Algunos estiman que la piedra ahí abandonada habría servido como “cama” en mil 100 kilómetros de ese tren.

Piedra para el Tren Maya se quedó en Texcoco

El columnista de La Razón explica que la decisión de no tocar los millones de toneladas de piedra para el Tren Maya provino tanto del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, a cargo de Carlos Villazón y de Iñaki Echeverría, que se contrató para supuestamente desarrollar el Parque Ecológico de Texcoco.

“Como es sabido hasta la saciedad, el suelo del ex lago es altamente alcalino -su salinidad duplica el del Mar Muerto- y ningún vegetal puede crecer ahí. Y de ahí vino la “brillante” idea de los ecologistas de la 4T de “terraformar” con esa piedra el “suelo fértil” de un supuesto parque de rescate ambiental que hoy lleva no más 0.5% de avance. Así se habría dejado sin un material vital (sin costo) a una obra insignia del actual Gobierno”, detalla el analista.

Hoy la piedra para el Tren Maya se tiene que acarrear en volumen insuficiente desde Veracruz por barcaza hasta Puerto Progreso o Punta Venado y luego moverse en camiones (contratados en exclusiva con el sindicato CATEM de Pedro Haces) a costos estratosféricos, pues entre los errores de planeación se desmontaron las vías desde Palenque hasta Valladolid por lo que ya no se pudo usar tren para transporte masivo de materiales constructivos, revela finalmente Mauricio Flores.

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