El manual del golpe blando que acecha a la 4T
Desde que Andrés Manuel López Obrador, en su Tercer Informe de Gobierno, afirmó que la oposición estaba moralmente derrotada, se equivocó. Si algo tienen los adversarios de la 4T, es poco pudor, una ética muy laxa y reducidos principios de honestidad. Y se ve, se siente su fuerza, apoyada desde el exterior, en el golpe blando que están articulando desde que la izquierda llegó al poder cobijada por millones de votos.
También te podría interesar: Caminos del Mayab: Acabar con impunidad del pasado, sello del gobierno de Sheinbaum
El golpe blando y cómo funciona
Al estadounidense Gene Sharp, se le atribuye la autoría (y la estrategia) del concepto del golpe blando (o golpe suave): Es el uso de técnicas no frontales ni violentas de carácter conspirativo para desestabilizar y derrocar a un gobierno. Tiene como objetivo que la caída de un gobierno electo democráticamente, sea por acciones internas con mecanismos legales, mediáticos y de protesta social.
Para el académico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, F. Manuel Sotelo M. el golpe blando contiene una alta dosis de violencia, sobre todo mediática, encaminada a “ablandar” a la opinión pública en lo que concierne a su valoración de determinados jefes de Estado, que se distinguen por sus políticas populares.
Las 5 fases de Gene Sharp para desestabilizar un gobierno
Sharp, fundador de la Albert Einstein Institution, sistematizó la estrategia del golpe blando en cinco niveles o fases progresivas, que F. Manuel Sotelo M sintetiza de la forma siguiente:
Primera. Se llevan a cabo acciones para generar y promocionar un clima de malestar, como “denuncias de corrupción” y “promoción de intrigas”.
Segunda. Se procede a desarrollar intensas campañas en defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos acompañadas de acusaciones de totalitarismo contra el gobierno en el poder.
Tercera. Esta fase se centra en la lucha activa por reivindicaciones políticas y sociales y en la promoción de manifestaciones y protestas violentas, que amenacen a las instituciones.
Cuarta. Se llevan a cabo operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, al crear un clima de “ingobernabilidad”.
Quinta. Forzar la renuncia del presidente mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en las calles; paralelamente se va preparando el terreno para una intervención militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.
Hay políticos en México a los que se suman académicos, que afirman con vehemencia que la teoría del golpe blando, bajo la sistematización de Sharp, es imposible en nuestro país, porque ésta es aplicable al golpe que ha tenido éxito principalmente en países con gobiernos dictatoriales como la Serbia de Slobodan Milosevic o el Egipto de Hosni Mubarak.

La narrativa contra la 4T y el antídoto de Claudia Sheinbaum
No obstante, cuatro de las cinco fases de Sharp, sin duda, ponen en evidencia que poco le falta a los operadores del golpe blando para concretar la quinta fase. Y para eso la guerra mediática juega un papel fundamental, que todos los días socava a los gobiernos de la 4T con una dosis de narrativa muy clara: narcoestado, autoritarismo, destrucción de la democracia y gobierno aliado del narco. Una narrativa a la que se opone la Mañanera del Pueblo en una desigual batalla. Una narrativa a la cual la izquierda, ahora que es gobierno, le ha resultado difícil contrarrestar.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ya lo vio claramente, y ante ello anunció la creación de una conferencia semanal, encabezada por Luis María Alcalde, Consejera Jurídica de la Presidencia, para desmentir información falsa o inexacta. Está por verse el resultado del este antídoto y sus efectos ante el golpe blando que está en desarrollo en nuestro país.

