Claves de la noticia:
- Apagones en Chiquilá: Los cortes de energía iniciaron a las 22:00 horas, dejando a la comunidad sin servicio durante toda la madrugada bajo un calor intenso.
- Impacto económico y social: Comerciantes recurrieron a generadores para salvar mercancía, mientras que el suministro de agua potable quedó suspendido por falta de bombeo.
- Antecedente de protesta: Se advierte sobre el riesgo de nuevos bloqueos carreteros que afectarían directamente el flujo turístico hacia la isla de Holbox.
CHIQUILÁ, QR.- La vulnerabilidad del sistema eléctrico en el norte de Quintana Roo volvió a causar perjuicios debido a que familias y comerciantes del puerto de Chiquilá enfrentaron una noche crítica marcada por constantes apagones y temperaturas sofocantes.Esta situación activó las alarmas ante posibles pérdidas económicas irreparables y el fantasma de las protestas sociales que, en el pasado, han paralizado el acceso a este punto estratégico.
También te podría interesar: Chiquilá eleva la protección ambiental: Implementan el programa Prorest para embellecer el puerto
José Luis Marcial Toto, exconcejal del puerto, alzó la voz para denunciar la desatención de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Según el reporte, las fallas en el suministro iniciaron alrededor de las 22:00 horas de ayer, extendiéndose durante toda la madrugada. En un contexto de intenso calor, la falta de ventilación y refrigeración convirtió las viviendas en hornos, afectando principalmente a niños y adultos mayores.
Comercio en vilo y servicios básicos suspendidos
El impacto de la deficiencia energética trasciende la incomodidad doméstica. Marcial Toto detalló que la incertidumbre obligó a diversos propietarios de negocios locales a realizar gastos de emergencia. Para evitar que productos perecederos como carnes frías, lácteos y mariscos se echaran a perder, los comerciantes tuvieron que activar plantas de luz propias, un costo operativo que muchos no pueden sostener a largo plazo.
“No se trata solo de la luz en las casas; es el sustento de las familias. Los refrigeradores parados significan pérdidas económicas directas que nadie resarce”, señaló el exfuncionario.
Aunado a la crisis comercial, la falta de energía eléctrica paralizó los sistemas de bombeo de agua potable. En Chiquilá, al igual que en muchas comunidades de la región, el suministro hídrico depende directamente de la electricidad, por lo que la población amaneció este día sin una gota de agua en sus tuberías, agravando la crisis sanitaria y doméstica.

El fantasma de los bloqueos carreteros
La indignación en el puerto no es nueva. Marcial Toto recordó que hace aproximadamente dos años, la comunidad llegó a un punto de quiebre debido a la misma problemática. En aquella ocasión, los pobladores optaron por el cierre total del acceso al puerto, una medida de presión que dejó varados a cientos de turistas y locales.
Este antecedente es una advertencia latente para las autoridades estatales y federales. Chiquilá es el principal punto de embarque hacia la Isla de Holbox, uno de los destinos turísticos más importantes de México. Un bloqueo en esta zona no solo afectaría la economía local, sino que proyectaría una imagen negativa del destino a nivel internacional, golpeando la cadena de suministros y el traslado de visitantes.

Un llamado urgente a la CFE
A pesar de los múltiples reportes realizados a través de las líneas de atención de la CFE, los habitantes denuncian una falta de respuesta oportuna. No hubo cuadrillas presentes durante las horas de mayor crisis, lo que incrementó la molestia social.
El exconcejal hizo un llamado enérgico a la paraestatal y a los tres niveles de gobierno para que se realice una inversión real en la infraestructura eléctrica de la zona. La demanda energética de Chiquilá ha crecido a la par del turismo, pero la red eléctrica parece haberse quedado estancada en el pasado.
“Urge una solución definitiva. No podemos permitir que el puerto se quede a oscuras y sin agua cada vez que sube la temperatura. La población está cansada y no queremos llegar a las medidas extremas de hace años, pero la necesidad nos obliga”, concluyó Marcial Toto. Hasta el cierre de esta edición, el servicio no se ha restablecido de manera estable en todos los sectores, y la tensión entre los habitantes continúa en aumento.

