4 miradas al quintanarroismo y sus implicaciones en la residencia

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CHETUMAL, QR.- La integración de funcionarios del centro del país al servicio público de la entidad y una reforma a la Constitución del Estado en términos de residencia, ha provocado una molestia generalizada en la sociedad y despertó de nueva cuenta el quintanarroismo que llevó a la conversión del entonces territorio a estado.

Desde el inicio del sexenio de Carlos Joaquín González comenzaron las inconformidades por parte de la sociedad, principalmente en el sur, donde se concentra el grueso de la plantilla laboral de Gobierno del Estado y en donde se asientan las oficinas centrales de dependencias y organismos de la administración pública.

El motivo fue que a la llegada del mandatario estatal comenzó un despido masivo de trabajadores y funcionarios de primer nivel por gente traída exprofeso del centro del país; principalmente de Ciudad de México y Puebla.

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En su momento, agrupaciones civiles, personalidades de la política, empresarios y ciudadanos se manifestaron por lo ocurrido. Dos años pasaron y las cosas comenzaron a transcurrir en aparente calma.

Hasta los primeros días de octubre del 2018, cuando fue ingresada al Congreso del Estado una iniciativa del gobernador Carlos Joaquín para eliminar el requisito de la residencia de cinco años para ocupar el cargo de Fiscal General del Estado.

La propuesta fue avalada, el 10 de octubre, en la XV Legislatura presidida por una bancada panista y se pudo designar a Óscar Montes de Oca Rosales, recién llegado de la ciudad de México, en el cargo.

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La llegada de personas del centro el país para puestos públicos no cedió y cada vez más la administración pública de Quintana Roo engrosó el número de personas de fuera de la entidad.

Las leyes fueron violadas y en algunos casos, esquivadas con la intención de mantener a personas que no cumplían los requisitos para cargos públicos.

Aunque se modificó la Constitución del Estado Libre y Soberano de Quintana Roo, la eliminación de la residencia de cinco años solo es efectiva para el cargo del Fiscal.

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Esta situación ocasionó que en el estado resurja el concepto de quintanarroismo, que diferentes sectores de la sociedad han vuelto a retomar para impulsar sea reintegrado el requisito de la residencia para ocupar cualquier cargo público en Quintana Roo.

La propuesta es de 10 años, con la intención que aplique también para puestos de elección popular, pero hay una acotación en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que impide sean más de cinco.

Tres propuestas han ingresado actualmente en el Congreso del Estado. La primera, el 30 de octubre por parte de la asociación Liberales por una Verdadera Democracia, el 30 de octubre de 2020; la segunda, corrió a cargo del Consejo Ciudadano de Chetumal, el 17 de noviembre de 2020; y la tercera, el del diputado Roberto Erales, el 21 de septiembre de 2021.

De esta situación se logró la opinión de cuatro especialistas: el ex gobernador Mario Ernesto Villanueva Madrid; el maestro Antonio Hoy Manzanilla; el presidente del Colegio de Profesionistas, Jorge Luis Ovando Martínez; y del presidente del Comité Prodefensa de los Límites de Quintana Roo, Reynaldo de Jesús Blanco Baeza.

Quintanarroismo, término tergiversado de mala fe

Quintanarroismo
Mario Villanueva

Para el exgobernador Mario Ernesto Villanueva Madrid, el quintanarroismo es un concepto que adquiere relevancia por la inquietud de ciudadanos por la lucha de ciudadanos, quienes buscan restablecer la residencia efectiva como requisito fundamental para acceder a cargos públicos.

Esta exigencia no es nueva, surge desde una necesidad de autogobierno impulsada desde que Quintana Roo era territorio y de cuya lucha formó parte junto con su hermano Arturo Villanueva.

En su momento se crearon movimientos y organizaciones como la Plataforma de Integración Quintanarroense, Comité Proterritorio y Comité Progobernante Nativo.

De todo ello, lo importante era lograr que los propios quintanarroenses lograran gobernar su tierra, pues como territorio todos los gobernadores venían de fuera.

El sentimiento era fuerte pero que con el tiempo se ha malinterpretado de mala fé, pues en su momento se habló de nativismos y en la actualidad neonativismo, no obstante, lo que realmente permeó fue el quintanarroismo.

El nativismo es una corriente de pensamiento en la que se estableció que solo la gente nacida en el estado tenía el derecho gobernar o a ocupar cargos públicos.

El neonativismo es el resurgimiento de esta ideología, pero adaptada a la realidad actual.

Aunque para el exmandatario lo que realmente existe es el quintanarroismo, entendido como un gobierno de los propios quintanarroenses para luchar por un desarrollo equilibrado.

Toda vez que como territorio federal el gobernante era designado por el presidente de la República en turno. El de fuera, llegaba con sus funcionarios generalmente de su estado de origen.

Lo negativo de este esquema era que los gobernantes, en su mayoría, se dedicaban a saquear el estado, como el caso de Margarito Ramírez.

La gente local tenía un enorme interés de destacar como clase política para el autogobierno y que gobernantes como Javier Rojo Gómez no sólo entendieron sino impulsaron. Villanueva Madrid fue uno de los ejemplos, pues recibió una beca para estudiar fuera del estado.

También está el caso de Miguel Mario Angulo Flota, de los primeros funcionarios del estado en asumir la Secretaría de Gobierno, con apenas 26 años.

La inquietud de pertenencia y de la esperanza de un autogobierno siempre ha existido, pues fue la punta de lanza de la conversión del territorio a estado.

El último gobernador del territorio fue David Gustavo Gutiérrez Ruiz, tabasqueño de origen y quien por última ocasión se trajo a sus secretarios de gabinete como el de Obras Públicas, de Gobierno y de Desarrollo Económico.

  • El 8 de octubre de 1974 Luis Echeverría Álvarez a través de un decreto convirtió a Quintana Roo como estado libre y soberano.
  • El 25 de noviembre de 1974 se instaló el Congreso Constituyente de Quintana Roo, con siete diputados
  • 25 de noviembre de 1974 entró en funciones la Primera Legislatura, todos los diputados quintanarroenses
  • 12 de enero de 1975 entró en vigor la Constitución de Quintana Roo
  • quintanarroenses
  • El 5 de abril de 1975 fue la toma de protesta del primer gobernador quintanarroense, Jesús Martínez Ross, antes promovido como diputado federal, y la situación cambió.

Villanueva Madrid remarcó que en todo este proceso el sentimiento de quintanarroismo quedó grabado, pues además nunca fue un término excluyente, sino todo lo contrario.

Abarcaba el concepto de quintanarroense: “son quintanarroenses los nativos de esta tierra y los venidos de otras partes que fincan su futuro y la de sus hijos en Quintana Roo”.

Una definición similar es la que recoge la Constitución del Estado, pues también hay que reconocer que se trata de una entidad formada desde sus orígenes por migrantes, dijo.

Por eso, remarcó: “hay que ser claro, en el estado no hay nativismo sino quintanarroismo”.

Actualmente lo que se cuestiona es que el gobernante haya traído personas de fuera para trabajar en su gobierno, desplazando a personas de aquí y preparadas con licenciatura, maestría y doctorado, pero que hoy están sin trabajo.

“El movimiento de la residencia surge del sentimiento de quintanarroismo y de las nulas posibilidades de participación de la gente local en las tareas de la administración pública”, agregó Villanueva Madrid.

El exgobernador puntualizó: “no solo se trata del sentimiento, sino hay que ir a las leyes para entender lo que está pasando.

Todas las personas que llegaron de fuera con el gobernador Carlos Joaquín, desde el inicio de su administración y dos años atrás, ya son quintanarroenses, asentó el expolítico chetumaleño.

El artículo 37 constitucional establece que “son quintanarroenses los que nazcan en el estado, los mexicanos que tengan domicilio establecido y una residencia efectiva de dos años por lo menos dentro de la circunscripción territorial del estado”.

Sin embargo, en su momento no cumplieron con el requisito de la residencia que establece la propia Constitución, esa ya es otra cosa.

“En algunos casos se brincó este requisito de la residencia, poniendo a los servidores públicos con el puesto de ‘encargado del despacho’, así no se está nombrando (oficialmente) al funcionario como titular de la dependencia”.

Los diversos sectores de la sociedad están pidiendo una residencia de 10 años para los puestos de elección popular y los servidores públicos, sin embargo, hay una limitante en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, acotó Mario Villanueva.

En su artículo 116, fracción I, inciso b, se señala que “solo podrá ser gobernador constitucional de un estado un ciudadano mexicano por nacimiento y nativo de él o con residencia efectiva no menor de cinco años inmediatamente anterior al día de los comicios”.

Esta situación abre la posibilidad de que el gobernante de Quintana Roo no necesariamente tenga que ser nativo y pide solamente una residencia de cinco años mínima.

Mientras que en la Constitución Local se estipula en el artículo 95:

“Para ser secretario del despacho y director de organismos descentralizados y empresas de participación estatal, se requiere ser ciudadano quintanarroense y nativo de la entidad o con residencia no menor de cinco años”.

En este caso se aplica encargado de despacho para quien no cumpla con el tiempo exigido y se salva el precepto legal.

El gobernador Carlos Joaquín fue más allá en octubre de 2019 cuando promovió la iniciativa para eliminar la residencia para quien ocupe el cargo de Fiscal.

Se reformó entonces el artículo 93 fracción I, de la Carta Magna de la entidad y la Ley de la Fiscalía General del Estado, esta última remite para los requisitos al cargo a la Constitución local y en la que se eliminó los 5 años de residencia.

La crítica no es contra el fiscal, pues él fue invitado por el gobernador por compromisos que adquirió con políticos del centro del país.

El gobernador es el responsable directo de todo ese sentimiento que ha resurgido, pues él ordenó reformar la Constitución y él puede corregirlo.

Desde su punto de vista, aunque se pidan 10 años de residencia para ocupar cargos públicos en el estado o puestos de elección popular, por los artículos ya señalados lo máximo que se logará son cinco años.

Por lo ya expuesto también, agregó, que no solo se trata del tiempo de residencia, sino que los servidores públicos o políticos deben contar con el conocimiento del estado, su realidad, su problemática, tener espíritu de servicio y el contacto permanente con la gente, eso es parte también de lo que engloba el quintanarroismo.

“Los años de residencia son solamente un tiempo que se debe aprovechar para todas aquellas personas, nacidas o no nacidas en el estado, que quieren trabajar a favor de los quintanarroenses”.

Villanueva Madrid dejó en claro que no se tiene nada en contra de las personas que llegan a Quintana Roo, pero tampoco se puede pasar por alto un sentimiento de identidad de los propios habitantes del estado, nacidos o no nacidos, en su espacio geográfico.

Consideró también que el contexto del quintanarroismo necesariamente tiene que ser explicado, al igual que el antecedente histórico y legal, para que la gente comprenda que lo que se pide va más allá de la residencia.

El quintanarroismo es integración, concluyó.

Retroceso: En Quintana Roo vivimos la época del territorio

Quintanarroismo
Antonio Hoy Manzanilla

El destacado chetumaleño, Antonio Hoy Manzanilla, Antropólogo, Maestro en Ciencias y Doctorante en Educación, asegura que con el gobierno de Carlos Joaquín hay un retroceso tal, que Quintana Roo regresó a la época del territorio.

Indicó que es necesario corregir el rumbo con lo que actualmente acontece principalmente en la administración pública del estado, provocado por el mandatario estatal en turno y relacionado con la residencia.

Hay que partir, dijo, que la residencia es un término de orden legal marcado en la Constitución local, pero que el ordenamiento ha sido utilizado de una manera indiscriminada, inadecuada y no se le da el cumplimiento cabal.

Es requisito para ocupar un cargo público o puesto de elección popular, para quienes sirven a la comunidad, pero los cinco años establecidos no se respetan.

Esto deviene de una forma de gobierno emanada de Carlos Joaquín y de los cambios hechos a la propia Constitución, que eliminó la obligación de la residencia para el cargo de fiscal.

Los cambios de acuerdo con Hoy Manzanilla vienen de las personas que no tienen respeto por el estado y no comprenden la importancia de servir a Quintana Roo.

De aquí que valga la pena de definir algunos conceptos importantes para entender porque es importante contar con un mínimo de residencia.

El nativismo es uno de los términos que primero se tiene que explicar para entender el entorno de Quintana Roo. Este se define como nacer en un espacio geográfico del estado. Sin que esto no signifique que, por no ser nativo no se puede ser quintanarroense.

El otro concepto es identidad entendido como un vínculo con la sociedad de pertenencia y su entorno, con lo que se hace en el lugar y espacio, la forma y la manera que se vive.

“La identidad no nace de la noche a la mañana, no se da a través de un papel, se genera a lo largo del tiempo que permite identificarte con el entorno”

El quintanarroismo, es el tercer término que en estos momentos ha tenido mayor impulso y que proviene de un orden jurídico legal, pues se puede ser quintanarroense de nacimiento y se puede ser quintanarroense no nacido o avecindado.

Se puede definir como: “aquello que a través del tiempo identifica a las personas con su entorno, que genera un sentimiento profundo de amar la tierra y amar las cosas que se construyen mientras viva en el territorio”.

Este concepto, añade, no está ligado tampoco a un documento y al igual que la identidad no se construye de la noche a la mañana.

“No puede ser quintanarroense aquel que llega y agrede a los quintanarroenses, no gobierna correctamente y le da espacio a otra gente y desatiende al estado que lo prodiga y le da la oportunidad de poder servir a los ciudadanos”.

Para los que comprenden este concepto quintanarroense es sinónimo de ser humano bien nacido.

Desde 1902, cuando empieza la historia de Quintana Roo como territorio y  hasta la actualidad, han llegado al estado personas no nacidas, pero quintanarroenses de verdad, que han construido no solamente su familia, sino fortalecido las distintas actividades sociales, económicas y políticas de la entidad.

“Ser quintanarroense no es ser nacido, sino sentir el cariño a esta tierra y lo demostrado hombres y mujeres que no han nacido acá, también hay que señalar que hay quintanarroenses nacidos aquí que no han dado o hecho absolutamente nada por su entidad”.

En la corta historia de Quintana Roo han surgido ocho gobernadores, de los cuales siete son nacidos en quintana roo, no todos han sido buenos y uno nacido en Yucatán, que tampoco ha sido bueno.

La residencia, que se pretende, no solamente lleva implícito un periodo de tiempo, para servir a Quintana Roo; se necesita más que eso, por eso cobra importancia el quintanarroismo.

“Lo se busca, de acuerdo con Hoy Manzanilla, es a la gente que ama esta tierra y que no vuelva a ocurrir lo de este último periodo gubernamental: Un total desapego a la tierra, a la sociedad, a la economía de las distintas regiones, a las áreas o actividades económicas. O regiones que no se han desarrollado, porque no han sido interés del gobernante en turno que se rodeó de demasiada gente que no tienen un sentido mínimo, no de ser quintanarroenses, sino de amar esta tierra”.

Enfatizó que la gente que trajo Carlos Joaquín solo está esperando el momento para terminar con su encomienda para regresar a sus lugares de origen y olvidarse de Quintana Roo.

Las acciones del actual gobernador han propiciado un retroceso en el tiempo, “como si fuera que en este tiempo, el siglo XXI, pareciera que estamos viviendo una época del territorio donde el gobernante que no era nacido en Quintana Roo, traía a las distintas gentes que iban a servir no solamente a los funcionarios, sino hasta a sus ayudantes como trabajadores domésticos”.

No se trata simplemente de un retroceso en la historia, sino de los logros sociales, de luchas quintanarroenses y de muchos no nacidos en la entidad, que luchaban por el autogobierno.

Se logró que los gobernantes sean nativos hasta 2016, año en que asumió funciones el mandatario estatal en turno.

Los gobernadores quintanarroenses son:

  • Jesús Martínez Ross
  • Pedro Joaquín Coldwell
  • Miguel Borge Martín
  • Mario Villanueva Madrid
  • Joaquín Hendricks Díaz
  • Félix González Canto
  • Roberto Borge Angulo
  • Carlos Joaquín González (Yucateco)

Hoy Manzanilla reiteró que la idea no es ser excluyente, sino que los gobernantes o servidores públicos tengan ese apego que solo da el quintanarroismo, pues tampoco es garantía que por ser nacido en el estado se logre un buen gobierno.

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El maestro Antonio Hoy es el único que se ha atrevido a reclamar en persona a Carlos Joaquín el traer a gente de fuera del estado y con ello desplazar a quintanarroenses preparados.

Por eso asegura que las personas que se dicen quintanarroenses que cuentan con cargo público, están en la política, presiden alguna asociación o tienen algún liderazgo y que habitan esta tierra, pero que no han levantado la voz, siguen recibiendo canonjías.

“Al final de cuentas, fingen ser luchadores sociales, pero son simplemente mercenarios de la política y mediadores a favor de sus familias y no de la sociedad”.

Consideró que afortunadamente hay una sociedad despierta y que se ha percatado que es necesario que quien gobierne debe ser un quintanarroense de corazón que esté perfectamente identificado con los intereses y necesidades del estado.

Más de cuatro mil 500 empleados estatales desplazados

Quintanarroismo
Jorge Luis Ovando Martínez

La manipulación a modo de la residencia para ocupar cargos públicos por parte del gobernador Carlos Joaquín ha llevado a desplazar a más de cuatro mil 500 empleados en la administración estatal, de acuerdo con el presidente del Colegio de Profesionistas, Jorge Luis Ovando Martínez.

“Han traído a gente de fuera. Bajando de avión toman el cargo, sin conocer las costumbres y la historia. Los resultados no son positivos”.

En este contexto se pide al mandatario estatal, dijo, un golpe de timón para que en su último año de gobierno se reivindique como ciudadano.

Señaló que los quintanarroenses durante toda su historia han luchado por un autogobierno; desafortunadamente, en esta administración se ha traído a personas que no cuentan con arraigo y que no entienden las necesidades de la entidad.

Ello ha provocado un mal gobierno, pues esa estrategia no ha funcionado y los que padecen de estas decisiones son los quintanarroenses.

La situación ha desembocado en buscar 10 años mínimo de residencia para ocupar cargos públicos y puesto de elección popular.

Uno de los sectores más afectados de la sociedad son los profesionistas; pues de acuerdo con los datos del colegio, al menos cuatro mil 500 burócratas estatales han sido desplazados en el presente gobierno.

El panorama es grave, pues además las condiciones laborales de los profesionistas no son halagadoras.

Ovando Martínez reveló que, de cada 10 egresados de las universidades de la entidad solo dos o tres están empleados de acuerdo con su perfil. Los demás están como taxistas, empleados de mostrador, economía informal y una cantidad considerable sale de sus municipios, estado y hasta del país, en busca de mejores oportunidades.

El sentimiento de identidad que se tiene para evitar dañar al estado lo otorga el quintanarroismo, según el líder de los profesionistas, quien lo define como:

“Una expresión o doctrina establecida para identificar a los quintanarroenses nacidos y arraigados, cuya finalidad es la superación en el ámbito económico, político y social y cultural”.

El concepto también implica arraigo, pertenencia, conocimiento del ámbito municipal y estatal, además de estar identificado con los problemas o necesidades de la comunidad; como la salud, educación y seguridad. Sin pasar por conocer la historia de la entidad.

El Quintanarroismo es incluyente, pues no considera solo a los nacidos en el estado sino también a los avecindados.

“Nosotros recibimos con los brazos abiertos a todas aquellas personas que vengan de cualquier lugar del país, incluso del extranjero. Lo que queremos es que vengan a construir como vinieron nuestros padres”, destacó el también secretario de Organización del Frete Cívico Quintanarroense A.C.

En el tema de la residencia, el que tiene la solución es el gobernador Carlos Joaquín, él toma las decisiones en el estado.

“El que tiene todo el peso de la responsabilidad es el Ejecutivo, no se mueve una sola hoja si él no lo dice. No hay división de poderes. Los otros dos poderes están sujetos a lo que diga el ejecutivo”.

Indicó que no se bajará la guardia hasta lograr el objetivo de establecer una residencia efectiva de 10 años.

Anticipó que como Frente Cívico ingresarán una iniciativa ante el Congreso del Estado, que se sumará a las otras tres que están en análisis por parte de los diputados.

Las asociaciones o inconformes con lo que ocurre en el actual gobierno no están solos, hay grupos que se están sumando para tener en Quintana Roo un autogobierno real.

Modificar la ley, una falta de respeto de Carlos Joaquín

Quintanarroismo
Reynaldo Blanco Baeza

Como una falta de respeto para los quintanarroenses que han forjado esta tierra, consideró Reynaldo de Jesús Blanco Baeza, presidente del Comité Cívico Prodefensa de los Limites de Quintana Roo, que el gobernador haya reformado la Constitución estatal para traer a un funcionario de fuera.

Esta situación y la forma en que se ha utilizado la residencia en la entidad ha motivado el surgimiento de agrupaciones para impulsar los 10 años de residencia.

El elemento fundamental para gobernar o servir al estado es el conocimiento de Quintana Roo, adicional a la preparación administrativa, política y sensibilidad social.

“En este gobierno se tuvo que modificar la Constitución para traer al Fiscal General del Estado, lo cual es una total falta de respeto, a la identidad y a los miles de mexicanos que han venido a Quintana Roo y que se han sumado a los nativos para forjar esta tierra”.

Esto, aunque el sentimiento que ha provocado que gente nacida en el estado y la avecindada haya fincado su casa, su hogar y tenido a sus hijos en el estado, es el quintanarroismo.

El significado es “querer a esta tierra, querer el bien común para esta tierra, es un sentimiento de pertenencia, un sentido que nos da identidad quintanarroense”.

Desde su punto de vista no basta con cinco o diez años para identificarse y servir a Quintana Roo.

“Queremos en Quintana Roo el próximo año un gobernador, que si no es nativo por lo menos tenga un arraigo de 20 años, para que trabaje por el bien de la comunidad”.

Hay que sumarse a estas iniciativas, enfatizó. El llamado es para todas las organizaciones sociales, pues se requiere de un esfuerzo ciudadano para corregir la residencia.

El quintanarroismo es necesario, pero desde sus orígenes ha sido desvirtuado por parte de personas que tienen intereses ajenos al bien común.

Este movimiento no es nuevo, se vivió con el Movimiento de Unificación Quintanarroense hace décadas, pero el retroceso ha provocado afectaciones.

“Han llegado aventureros y políticos oportunistas que se han servido, que se llevan el dinero a Yucatán o a Puebla, como lo estamos viendo en el presente sexenio”.

Resaltó que los puestos de primer nivel son para gente de fuera, que se trajo para pagar cuotas políticas, “para pagar la aventura que emprendió Carlos Joaquín que prometió mucho y que poco ha hecho”.

Aclaró que no se trata del mal llamado nativismo, pero reiteró que sí de pertenencia e identidad.

Ejemplificó: “si tú vas a Yucatán, hasta a un policía de ese estado le dan preferencia para que entre como policía, si vas a estudiar a la Universidad de Yucatán, es igual”.

La mala utilización del concepto de quintanarroismo ha sido aprovechada por los políticos para tratar de desvirtuar la importancia de un gobierno de quintanarroenses. Pero el término abarca a nacidos y no nacidos en la entidad.

Puntualizó que el gobierno no es de partidos, es de personas; y en su caso, lo que se debe privilegiar son las instituciones. Malos gobiernos siempre habrá, pero parece ser que los que llegan han mejorado sus prácticas de forma negativa.

La gente que esté en la administración pública debe tener un sentimiento de vocación de servicio, preparación académica y administrativa, así como sensibilidad política.

Las tres iniciativas sobre los 10 años de residencia se encuentran en análisis en el Congreso del Estado y serán los 25 diputados que lo integran, los responsables de aprobar o no esta reforma a la Constitución de Quintana Roo.

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