Julio Ibáñez, reportero de TUDN, instó a la Selección Mexicana a conseguir el triunfo en la Copa del Mundo 2026 frente a Sudáfrica. Su petición surge tras su detención y encarcelamiento de tres meses en el país africano, donde afirma haber sido humillado.
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La petición personal: el ruego de Ibáñez al Tri desde Sudáfrica
El periodista Julio Ibáñez, conocido por su trabajo en TUDN, publicó un video en redes sociales a pocas horas del partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, que enfrentará a México y Sudáfrica. En este mensaje, se le escucha realizar una petición directa a la Selección Mexicana, instándolos a obtener la victoria como un acto de reparación tras la difícil experiencia que vivió al ser detenido en territorio sudafricano.
El reportero articuló su ruego con una carga emocional significativa: “La verdad vengo a decirles que lo hagan por mí, porque me humillaron y porque solamente esta espina que lastimó mi corazón, que puso en pausa tres meses de mi vida, se va a sanar con lo que más me mueve”, declaró Ibáñez, vinculando el desempeño deportivo del equipo nacional con su propia recuperación emocional y personal.
Humillación y pausa vital: la espina que mueve al reportero
El fundamento de esta exigencia reside en el impacto personal y profesional que la detención generó en el periodista. Para Ibáñez, la victoria de la Selección Mexicana no es solo un resultado deportivo, sino una vindicación ante lo que él percibió como una humillación y una interrupción de su vida. La carga de esta “espina” busca una sanación a través del logro deportivo.
La detención en Sudáfrica: cargos infundados y experiencia de discriminación
La aprehensión del periodista se había producido bajo cargos graves, que incluían terrorismo, espionaje, estancia ilegal en el país y crimen organizado. Este conjunto de acusaciones, según el comunicador, lo llevó a considerar el encuentro deportivo como una oportunidad para una revancha personal, tras su complicado paso por Sudáfrica.
Ibáñez relató su perspectiva sobre los eventos que llevaron a su detención: “Ellos nos humillaron, nos discriminaron por ser mexicanos. Desde el día uno nos estaban siguiendo; estaban esperando cualquier pretexto, como fue el del dron, para acusarnos en su momento de terrorismo, espionaje, de estar ilegales en su país y de crimen organizado”, mencionó el reportero, subrayando un presunto componente discriminatorio en su arresto.
Hoy como a muchos me costará trabajo dormir, mañana se juega una copa del mundo en casa y también se cobrará una revancha que va a pagar Sudáfrica, por eso le mando este mensaje desde el fondo de mi corazón a los jugadores de @miseleccionmx
— Julio ‘Profe’ Ibañez (@julioiba) June 11, 2026
Nos vemos mañana a través de @TUDNMEX… pic.twitter.com/ukZmbQLt7F
Terrorismo, espionaje y estancia ilegal: los cargos iniciales
Los cargos impuestos contra Ibáñez reflejan una situación de alta complejidad y gravedad. La imputación de terrorismo, espionaje, estancia ilegal y crimen organizado configuró un escenario judicial desafiante, que mantuvo al reportero privado de libertad durante un extenso periodo. Estos cargos fueron la base de la “dura experiencia” que el periodista vivió en el país africano.
Dron sin permiso: la resolución de la “pesadilla” africana
La situación legal de Ibáñez se resolvió con una admisión de culpabilidad por una infracción específica: volar un dron sin los permisos requeridos. Esta acción, según el periodista, equivalía a una multa de tránsito. La declaración: “La pesadilla ha terminado, nos declaramos culpables de volar un dron sin permiso, lo que equivalía a una multa de tránsito”, marcó el fin de su encarcelamiento y el inicio de su proceso de liberación.
El regreso a México y el mensaje final del reportero
Tras ser puesto en libertad, Julio Ibáñez buscó regresar de inmediato a territorio azteca. Su prioridad era reencontrarse con su familia y reincorporarse a sus labores profesionales de cara a la cobertura de la Copa del Mundo 2026. Este retorno significó el cierre de un capítulo personal y profesionalmente desafiante.
En su mensaje final, Ibáñez reflexionó sobre su experiencia y dirigió una última consigna a la Selección Mexicana: “Sí conocí la cárcel de Sudáfrica, conocí lo que vive un país lleno de racismo, pero también fui víctima de ser mexicano. Señores, que tengan mucho éxito y pártanse la madr**”, concluyó en su video. Esta declaración sintetiza su percepción de la cárcel sudafricana como un lugar de racismo, donde su nacionalidad fue un factor de vulnerabilidad, y cierra con un llamado a la máxima entrega del equipo.

