Claves de la noticia:
- Hallan cuerpo en La Esperanza: El subdelegado de La Esperanza, Félix Antonio Chan Pech, denuncia el abandono policial en la zona sur del municipio.
- Hallazgo violento: Localizan el cuerpo sin vida de un hombre cerca de un campo deportivo; trascendió la presencia de un “narcomensaje”.
- Ruta de riesgo: Delegados advierten que la falta de vigilancia pone en peligro a familias que transitan diariamente hacia Cancún.
LA ESPERANZA QR.- La creciente ola de violencia y la percepción de inseguridad en la zona sur del municipio han activado nuevamente las alarmas entre las autoridades comunitarias. Tras el reciente hallazgo de un cuerpo sin vida en las inmediaciones de la comunidad de La Esperanza, delegados de diversas localidades rurales han alzado la voz para exigir a las corporaciones policiacas el refuerzo inmediato de los recorridos de vigilancia, ante lo que califican como un estado de vulnerabilidad absoluta.
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Félix Antonio Chan Pech, subdelegado de La Esperanza, fue el encargado de canalizar el malestar colectivo. Según explicó la autoridad local, la solicitud de auxilio no es un esfuerzo aislado, sino un consenso alcanzado por varios delegados durante una reunión de emergencia sostenida el pasado lunes. En dicho encuentro, el común denominador fue la incertidumbre que prevalece entre las familias de la región, quienes se sienten desprotegidas ante el avance de la criminalidad en sus entornos cotidianos.
Un hallazgo que estremece a la comunidad
La tensión en la región alcanzó su punto máximo el pasado martes, cuando la tranquilidad de los habitantes se vio interrumpida por un macabro descubrimiento. Un residente de la zona, que transitaba por una brecha cercana al campo deportivo de la comunidad, localizó el cuerpo sin vida de un hombre, cuya edad se estima entre los 35 y 40 años.
El reporte ciudadano activó de inmediato una movilización de las fuerzas del orden y del personal de la Fiscalía General del Estado (FGE). Los peritos acudieron al sitio para realizar el levantamiento de indicios y dar inicio a las diligencias de ley. Sin embargo, el hecho no fue un evento aislado para los pobladores, sino la confirmación de sus peores temores: la violencia ha alcanzado los espacios públicos destinados al sano esparcimiento.
Aunque las autoridades han mantenido un hermetismo riguroso sobre el caso, versiones extraoficiales que circulan con fuerza entre los testigos señalan que, junto al cadáver, fue hallada una cartulina con un presunto mensaje vinculado a grupos delictivos. Hasta el cierre de esta edición, ninguna instancia oficial ha confirmado o desmentido la existencia de dicho “narcomensaje”.
El abandono de la vigilancia: un reclamo histórico
Para el subdelegado Chan Pech, el problema de fondo radica en el retiro de la presencia institucional. El representante lamentó que, en administraciones o periodos previos, existía una cobertura policial mínima que servía como elemento disuasorio. No obstante, denunció que en la actualidad la vigilancia es “prácticamente nula”, dejando las brechas y caminos vecinales a merced de quienes operan al margen de la ley.
“Esta situación fue el planteamiento central que llevamos a la mesa los delegados. No podemos permitir que el miedo se apodere de nuestras calles cuando somos un punto de tránsito vital”, señaló Chan Pech.
La preocupación no es menor si se considera la ubicación estratégica de estas comunidades. La zona sur es un corredor de tránsito constante para cientos de familias que se desplazan diariamente hacia la ciudad de Cancún por motivos laborales o de abastecimiento. La falta de patrullajes en estos tramos carreteros y caminos interiores convierte a los trabajadores y estudiantes en blancos fáciles para la delincuencia.

Exigencia de resultados inmediatos
El llamado de los delegados es directo: requieren que el diseño de las estrategias de seguridad no se limite a las zonas urbanas o turísticas, sino que se extienda a las comunidades rurales que hoy presentan focos rojos de violencia. Los representantes comunitarios advirtieron que la falta de respuesta por parte de las corporaciones policiacas no solo erosiona la confianza en las instituciones, sino que permite que el clima de inseguridad se arraigue en áreas que históricamente habían sido pacíficas.
Por ahora, la comunidad de La Esperanza y sus alrededores permanecen a la espera de que la Fiscalía General del Estado arroje luz sobre la identidad de la víctima hallada el martes y que la Secretaría de Seguridad Ciudadana implemente, de forma urgente, el esquema de vigilancia solicitado por quienes viven y trabajan en el campo quintanarroense.

