El Gobierno mexicano cuestiona las contradicciones entre el exembajador Ken Salazar y el FBI sobre la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024, exigiendo transparencia respecto a la intervención directa de agencias estadounidenses en territorio nacional.
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Las negaciones de Salazar ante vínculos con el narcotráfico
Ken Salazar negó de forma categórica poseer elementos probatorios que vinculen a la administración previa de México con estructuras del crimen organizado.
El exembajador de Estados Unidos en México reiteró el 3 de julio de 2026 que no posee evidencia que vincule al expresidente Andrés Manuel López Obrador con el narcotráfico. Esta declaración ocurrió durante una entrevista concedida al periodista Jorge Ramos con motivo del lanzamiento de su obra testimonial titulada Borderlands.
El informe del “Susurrador” y la preocupación de López Obrador
El libro Borderlands menciona a un informante anónimo que sugiere inquietud gubernamental ante posibles revelaciones de líderes del narcotráfico tras su detención.
Durante el encuentro periodístico, Ramos cuestionó frontalmente a Salazar sobre un pasaje específico del libro que cita a un informante clave, denominado internamente como “el Susurrador”. Según el texto, esta fuente señalaba que el expresidente López Obrador mantenía una preocupación constante sobre los testimonios e información que Ismael “El Mayo” Zambada pudiera aportar a las autoridades judiciales estadounidenses tras su captura. Ante el cuestionamiento explícito sobre si tales aprensiones derivaban de nexos reales entre el exmandatario y el crimen organizado, Salazar descartó contar con pruebas al respecto.
La contradicción sobre la operación Zambada

Las versiones oficiales del embajador saliente sobre el traslado de Ismael Zambada quedaron desacreditadas tras declaraciones posteriores del Buró Federal de Investigaciones.
En sus intervenciones iniciales, Salazar sostuvo de manera persistente que ninguna agencia federal de Estados Unidos había planificado o ejecutado la operación terrestre que concluyó con el traslado aéreo de Ismael “El Mayo” Zambada a suelo estadounidense en julio de 2024. Sin embargo, la narrativa diplomática colapsó formalmente al confrontarse con los informes de inteligencia presentados ante los comités del Congreso estadounidense y la posterior réplica de las autoridades mexicanas.
La postura de la presidenta Sheinbaum frente a la versión del FBI
La Presidencia de la República señala inconsistencias diplomáticas graves luego de que el FBI adjudicara públicamente el éxito del operativo a sus propios agentes.
La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó el 7 de julio la validez de las declaraciones emitidas por el exfuncionario diplomático Salazar. El posicionamiento del Ejecutivo mexicano se produjo inmediatamente después de que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) se atribuyera públicamente la autoría, logística y ejecución del operativo de traslado del capo.
Esta discrepancia institucional resalta fisuras estructurales en los protocolos de colaboración bilateral en materia de seguridad, exponiendo una falta de alineación operativa entre el Departamento de Estado y las agencias de aplicación de la ley estadounidenses:
- Falta de soberanía operativa: Intervención unilateral no notificada a los órganos de inteligencia mexicanos.
- Incongruencia diplomática: Versiones encontradas entre la representación embajadora y la dirección ejecutiva del FBI.
- Riesgo institucional: Alteración de los acuerdos marco de la Alianza Bicentenario sobre cooperación en materia de seguridad fronteriza.

