La canícula de 2026 concluye en México alrededor del 4 de septiembre tras 40 días de sequía intraestival. No obstante, el Servicio Meteorológico Nacional advierte que las temperaturas extremas de hasta 45 °C continuarán afectando diversas entidades del norte, occidente y sureste.
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Comportamiento y métricas térmicas del ciclo 2026
La sequía de medio verano de 2026 concluye formalmente a inicios de septiembre tras registrar anomalías térmicas superiores a los 45 °C y una reducción inicial de lluvias del 8.7%.
El evento meteorológico inició de forma oficial a mediados de julio de 2026. Este fenómeno físico de reducción de nubosidad y alta radiación solar se alineó con las proyecciones globales que colocan a 2026 entre los años con mayores registros térmicos de la historia. A pesar del déficit pluvial observado en las primeras semanas de julio, el balance hídrico del territorio nacional conserva niveles favorables debido a las precipitaciones acumuladas durante el primer semestre del año.
- Duración estandarizada: El ciclo abarca un periodo promedio de 40 días continuos con cielos despejados y baja precipitación.
- Picos térmicos: Múltiples entidades federativas superaron los 35 °C, con umbrales críticos de 45 °C en regiones desérticas y costeras.
- Déficit pluvial temprano: Las precipitaciones cayeron un 8.7% frente a los promedios históricos durante el arranque de julio antes de estabilizarse.
Distribución geográfica del impacto climático
El territorio mexicano experimenta una afectación asimétrica frente a la canícula, concentrando el impacto en las vertientes marítimas y excluyendo al altiplano central.
Las dinámicas atmosféricas determinan que el calentamiento no incida de forma homogénea en la República Mexicana. Las cuencas del Golfo, Pacífico Sur y la península de Yucatán concentran las sensaciones térmicas más agudas debido a la combinación de radiación solar directa y humedad ambiental.
- Entidades con mayor impacto térmico: Veracruz, Tabasco, Tamaulipas, Nuevo León, San Luis Potosí, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
- Zonas sin afectación directa (Cenapred): Ciudad de México, Zacatecas, Aguascalientes, Coahuila y Querétaro no presentan alteraciones directas por la sequía estival.
Regiones bajo alerta por calor residual tras el 4 de septiembre
El debilitamiento de la canícula da paso a una fase de calor residual donde los termómetros registrarán valores de hasta 45 °C en el norte y sureste.
El cese de la sequía estival no neutraliza de forma inmediata las altas temperaturas. Los modelos de monitoreo del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) establecen dos cuadrantes de riesgo térmico persistente para las semanas de transición estacional.
Entidades con calor extremo de 40 °C a 45 °C o más
Los estados septentrionales mantendrán registros sofocantes derivados de la insolación directa y su orografía continental durante finales de agosto e inicios de septiembre.
- Baja California: Mexicali mantiene registros constantes por encima de los 45 °C.
- Sonora y Sinaloa: Radiación crítica en valles agrícolas y franjas costeras.
- Baja California Sur: Temperaturas diurnas elevadas en zonas desérticas.
- Chihuahua: Foco de calor extremo concentrado en el sector noreste, particularmente en Ojinaga.
- Coahuila: Afectación severa en municipios de la franja norte como Piedras Negras y Ciudad Acuña.
- Nuevo León y Tamaulipas: Valores extremos en áreas metropolitanas y municipios fronterizos como Nuevo Laredo.
Entidades con calor persistente de 35 °C a 40 °C
Las regiones costeras y del centro-sur experimentarán un ambiente caluroso con altos porcentajes de humedad relativa, elevando la sensación térmica corporal.
- Litoral del Golfo y Península de Yucatán: Campeche, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.
- Franja del Pacífico: Chiapas, Colima, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nayarit y Oaxaca.
- Centro-Sur continental: Morelos y los sectores de baja altitud en Puebla.
Mitigación estacional mediante frentes fríos

El descenso térmico generalizado en México ocurrirá durante septiembre con la incursión de los primeros sistemas frontales de la temporada 2026.
La transición climatológica hacia patrones más templados depende del ingreso de masas de aire frío polar desde el norte. Estos frentes fríos interactuarán de forma directa con las ondas tropicales y la temporada de ciclones activa en ambos litorales, detonando un incremento en los acumulados de lluvia y forzando la disminución gradual de las temperaturas diurnas en los estados del norte y del Golfo de México.
Protocolos de blindaje sanitario ante el calor remanente
Protección Civil y la Secretaría de Salud exigen medidas preventivas estrictas en hidratación, protección física, resguardo doméstico y bienestar animal.
Las condiciones meteorológicas de finales de verano demandan la adopción de pautas operativas para prevenir cuadros de deshidratación severa, descomposición acelerada de alimentos y colapsos térmicos.
- Ingesta hídrica controlada: Consumir de 2 a 3 litros diarios de agua simple purificada o sueros orales sin esperar la manifestación biológica de sed.
- Restricción de bebidas deshidratantes: Evitar refrescos azucarados, alcohol y café por su efecto diurético sobre los fluidos corporales.
- Nutrición rica en agua: Ingerir porciones reducidas de alimentos frescos como pepino, jícama o sandía.
- Ventana de restricción solar: Suspender entrenamientos físicos y exposición directa a la intemperie entre las 11:00 y las 16:00 horas.
- Barrera textil y dérmica: Vestir prendas holgadas de algodón de colores claros, gorra, lentes oscuros, sombrilla y protector solar con FPS mínimo de 15 reaplicado cada tres horas.
- Higiene e inocuidad alimentaria: Refrigerar inmediatamente los alimentos cocinados, evitar el comercio ambulante informal y desinfectar vegetales para evitar infecciones gastrointestinales.
- Acondicionamiento vehicular y del hogar: Ventilar automóviles antes de abordarlos, bloquear la entrada directa de luz solar con persianas durante el día y prohibir la permanencia de infantes, adultos mayores o animales dentro de cabinas cerradas.
- Protección a fauna doméstica: Mantener agua fresca a la sombra y evitar caminatas sobre asfalto recalentado para prevenir quemaduras en cojinetes plantares.
Detección y manejo del golpe de calor
El golpe de calor constituye una urgencia médica caracterizada por la elevación de la temperatura central por encima de los 40 °C y el colapso del sistema termorregulador.
La manifestación clínica de este cuadro exige intervención inmediata para evitar daños neurológicos o fallas multiorgánicas. Los síntomas clave incluyen:
- Temperatura corporal superior a 40 °C.
- Piel enrojecida, caliente y carente de sudoración.
- Mareos, náuseas intensas y pérdida del estado de alerta.
- Taquicardia con pulso acelerado.
Ante la presencia de estos indicadores, es obligatorio trasladar a la persona afectada a un área sombreada, colocar compresas húmedas frías en axilas e ingles, y requerir atención médica de urgencia de manera inmediata.

