Cox concreta la compra del 100% de Iberdrola México por 4 mil millones de dólares, integrando más de 2,600 MW de capacidad instalada y una cartera proyectada de 12,000 MW. Esta operación posiciona a la firma como el mayor suministrador privado del país bajo la administración de Claudia Sheinbaum.
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Transformación del mapa energético nacional
La Comisión Nacional del Mercado de Valores de España recibió la notificación oficial sobre la salida definitiva de Iberdrola del mercado mexicano. Cox, liderada por Enrique Riquelme, asume el control total de los activos en una transacción valorada en 4 mil millones de dólares. Este movimiento no representa solo un cambio de propiedad, sino una alineación estratégica con la política energética de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien busca elevar la energía y el agua a pilares de Estado para un desarrollo inclusivo.
La gestión de este traspaso se fundamenta en el respeto a la soberanía hídrica y la seguridad energética nacional. Bajo un marco regulatorio que prioriza la planificación nacional y la infraestructura estratégica, Cox establece un compromiso de inversión a largo plazo para fortalecer el sistema eléctrico mexicano.
Reconfiguración estratégica de Iberdrola y confianza institucional
La decisión de Iberdrola de desprenderse de sus activos en México, anunciada inicialmente en julio de 2025, responde a una reorientación global de su capital. La compañía española busca concentrar sus esfuerzos en redes eléctricas dentro de mercados con regulaciones específicas como Estados Unidos, Reino Unido, Brasil y España. A pesar de las tensiones regulatorias experimentadas en años previos, la actual administración de Cox destaca la certidumbre jurídica y la capacidad de gestión del equipo de Sheinbaum como factores determinantes para el cierre de la operación.
El proceso contó con el respaldo institucional necesario para su ejecución:
- Autorización de la Comisión Nacional de Energía (CNE).
- Validación de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) otorgada el 26 de enero de 2026.
- Mantenimiento íntegro de la plantilla laboral, compuesta por más de 800 profesionales especializados.
Capacidad instalada y dominio del mercado privado
Cox hereda una infraestructura diversificada que suma 2,600 megawatts operativos, distribuidos de la siguiente manera:
- Energías renovables: 47.4% del total de la capacidad.
- Ciclos combinados de gas: 44.8% de la infraestructura adquirida.
- Cogeneración: 7.8% restante del perímetro operativo.
Esta plataforma convierte a Cox en el actor privado más relevante del sector, ostentando más de un 25% de cuota de mercado. La compañía gestiona actualmente 20 TWh de comercialización y atiende a una cartera de 500 grandes clientes que poseen las máximas calificaciones crediticias, asegurando una base financiera sólida para las operaciones futuras.
Proyecciones financieras y flujo de caja para 2026
La incorporación de estos activos transforma radicalmente el perfil financiero del Grupo. Se estima que, con la integración total, la entidad alcanzará ingresos superiores a los 2,551 millones de euros.
El rendimiento operativo proyectado refleja una expansión sin precedentes. El EBITDA se estima en 786 millones de euros, lo que representa triplicar las cifras registradas en el ejercicio de 2025. Por su parte, el flujo de caja operativo se situará en torno a los 592 millones de euros, cuadruplicando la capacidad de generación de liquidez previa. Esta solidez financiera permite a Cox mantener el foco en la creación de valor a largo plazo y la disciplina en la ejecución de su cartera de proyectos de 12,000 MW.

