Claves de la noticia:
- Valladolid Nuevo: El delegado Olegario May Cen denuncia que las autoridades locales ignoran las carencias en seguridad e infraestructura social.
- Escalamiento federal: Ante la falta de soluciones, la comunidad busca la intervención directa del INPI para llevar sus quejas ante la presidenta Claudia Sheinbaum.
- Opacidad financiera: Exigen transparencia sobre el destino de las partidas presupuestales mensuales que no se ven reflejadas en beneficios para el pueblo.
VALLADOLID NUEVO, QR.- La paciencia de las comunidades rurales en el municipio de Lázaro Cárdenas ha llegado a su límite. Ante lo que califican como un “vío sistemático” de las necesidades básicas y una alarmante falta de respuesta por parte de la administración municipal, el delegado de Valladolid Nuevo, Olegario May Cen, ha decidido romper el cerco local y buscar el respaldo del Gobierno Federal para gestionar los apoyos que su población demanda.
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En una acción que evidencia la ruptura entre las autoridades de la zona rural y el ayuntamiento, May Cen se presentó ante el encargado del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) en el municipio, Margarito Albornoz Cupul. El objetivo es claro: obtener la orientación técnica y jurídica necesaria para exigir que las localidades indígenas dejen de ser tratadas como ciudadanos de segunda clase y se les garantice el acceso a la infraestructura social y seguridad.
Una comunidad bajo el olvido institucional
El delegado informó que esta medida no fue tomada de forma impulsiva. Semanas atrás, se sostuvieron mesas de diálogo con autoridades locales donde se expuso la gravedad de la situación. Entre los puntos más críticos destacan la falta de alumbrado público, el deterioro de los caminos de acceso y un déficit en la vigilancia policial que ha dejado a los habitantes vulnerables ante la delincuencia.
“Existe inquietud entre la población por la falta de apoyos hacia las comunidades. Por ello fue importante acudir a una dependencia federal, para que esta situación pueda ser planteada ante la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, porque posiblemente no tiene conocimiento de lo que está ocurriendo”, expresó May Cen con firmeza.
La intención de elevar el caso a la Presidencia de la República responde a la percepción de que la información sobre el rezago en Quintana Roo es “maquillada” antes de llegar a las instancias federales. Para el delegado, solo la intervención directa de la mandataria nacional podrá destrabar los recursos que parecen estar retenidos en algún punto de la cadena burocrática local.

El misterio de los recursos públicos
Uno de los puntos más álgidos de la denuncia radica en la fiscalización de los dineros públicos. May Cen cuestionó abiertamente el destino de los recursos que, por ley, se asignan mensualmente para el desarrollo de las delegaciones. Según el representante comunal, los números en el papel no coinciden con la realidad que se vive en las calles de Valladolid Nuevo.
“Lo más extraño es saber en dónde termina el presupuesto que mandan cada mes, porque no hay obras que beneficien al pueblo. Vienen, hacen promesas, pero en los hechos no hay nada”, puntualizó. Este señalamiento pone bajo la lupa la transparencia del gasto público en el municipio de Lázaro Cárdenas, sugiriendo que, si bien el dinero llega desde la federación o el estado, este se diluye sin llegar a los proyectos de impacto social prometidos en campaña.
El INPI como puente de salvación
La intervención de Margarito Albornoz Cupul y el INPI representa una última esperanza para las familias de la zona. Se espera que, mediante esta instancia, se logre conformar un expediente técnico que obligue a las autoridades correspondientes a ejecutar las obras de drenaje, pavimentación y seguridad que han sido postergadas por años.
La situación en Valladolid Nuevo no es un caso aislado, sino un síntoma del descontento que permea en otras comunidades aledañas. Los habitantes han advertido que, de no verse reflejadas acciones concretas en el corto plazo, podrían escalar sus protestas, pues aseguran que “el tiempo de las promesas y las fotos de campaña ya terminó”.
Por ahora, la comunidad permanece a la expectativa de la respuesta del INPI, mientras el delegado May Cen continúa documentando las carencias de su gente, con la mira puesta en que la voz de Valladolid Nuevo resuene finalmente en el Palacio Nacional.

