Rescate de Blacky; días atrapado en alcantarilla en Chetumal
Una mujer y su hijo caminaban por la banqueta junto al plantel del Colegio de Bachilleres 2, en la intersección de las avenidas Constituyentes y Erick Paolo, cuando escucharon ladridos cercanos. A pesar de no ver a ninguna mascota en la zona, insistieron en la búsqueda hasta ubicar el origen del sonido.
Al acercarse a una rejilla de alcantarillado, se percataron de que un perro negro se encontraba atrapado en el interior. La estructura, de aproximadamente 15 metros de largo por dos de ancho, estaba sellada, lo que impedía que el animal pudiera salir por sus propios medios.
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La ciudadana acudió a pie a las instalaciones del Cuerpo de Bomberos, ubicadas a un kilómetro de distancia sobre la misma avenida Constituyentes, para solicitar auxilio. Posteriormente, difundió el caso en redes sociales para localizar a los dueños, lo que permitió que la noticia se viralizara en medios locales.
El operativo de rescate de los bomberos
Los bomberos acudieron al sitio y lograron sujetar temporalmente al perro con un inmovilizador para animales a través de la rejilla. Sin embargo, la infraestructura, de un metro de profundidad, contaba con barrotes de más de una pulgada soldados y asegurados con cemento en los bordes.
Para evitar daños a la red urbana que conecta con el canal de desazolve hacia la bahía de Chetumal, el personal buscó puntos alternos de acceso. Aunque hallaron una entrada de 60 centímetros en el camellón, el director de la corporación, Rodolfo Caamal, descartó enviar a un elemento para evitar que quedara atrapado en el reducido espacio.

Durante las maniobras, la dueña del canino, Sandra Godoy, arribó al lugar tras enterarse de la publicación en redes sociales. La propietaria explicó que la mascota llevaba 10 días desaparecida, luego de que repartidores de agua dejaron abierta por accidente la reja de su domicilio.
La liberación tras cortar las estructuras
A través de los barrotes, la familia logró alimentar e hidratar al canino, que presentaba signos de debilidad tras varios días sin consumir alimentos. Ante la falta de accesos viables y el riesgo de que el perro se desplazara por el sistema de ductos, los rescatistas cerraron la calle y utilizaron equipo especial para cortar dos tramos de fierro.



Tras media hora de corte e intentos fallidos por asegurarlo, los bomberos solicitaron el apoyo de uno de los hijos de la propietaria. Al escuchar la llamada de su familia, el perro se acercó con cautela a la abertura, permitiendo que fuera sujetado y puesto a salvo.
De acuerdo con los reportes preliminares, el perro habría ingresado a la red a través de una canaleta colectora sin rejilla ubicada en un punto lejano. El director de Bomberos, Rodolfo Caamal, confirmó el éxito de la maniobra y exhortó a la ciudadanía a reforzar las medidas de precaución para evitar accidentes con sus mascotas.

