Claves de la noticia:
- Informe en Kantunilkín: El presidente del comisariado presentará los avances de su gestión en una asamblea de segunda convocatoria en el núcleo ejidal.
- Regularización necesaria: Se analizará el proceso legal de asentamientos irregulares de la mano con el INSUS.
- Contexto de tensión: La reunión se celebrará fuera de la casa ejidal, la cual permanece tomada por un grupo disidente sin reconocimiento jurídico.
KANTUNILKÍN, QR. – En un momento decisivo para la estabilidad del núcleo agrario, el presidente del comisariado ejidal, José Fidel Pool Cauich, anunció la celebración de una asamblea general de ejidatarios este domingo. El encuentro, que se realizará bajo segunda convocatoria, busca dar transparencia a la gestión actual y destrabar procesos administrativos vitales para la comunidad.
El orden del día destaca como punto medular la presentación del informe de actividades de la directiva. Sin embargo, el tema que genera mayor expectativa es el análisis de la regularización de asentamientos humanos irregulares. Este proceso se pretende ejecutar a través del Instituto Nacional del Suelo Sustentable (Insus), con el fin de brindar certeza jurídica a los diversos sectores que integran el ejido.
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Debido a que se trata de una segunda convocatoria, Pool Cauich subrayó que la asamblea quedará legalmente instalada con el número de ejidatarios que asistan. Por ello, hizo un enérgico llamado a la participación activa para evitar que los temas prioritarios de la agenda agraria sigan postergándose.
“Es fundamental la presencia de los compañeros para dar seguimiento a la regularización y conocer el estado que guarda nuestra administración”, puntualizó el líder ejidal.

Sede alterna por conflicto interno en Kantunilkín
La logística del evento refleja la fractura que vive el ejido. La reunión está programada para iniciar a las 10:30 de la mañana en el domo doble del campo de béisbol “Terencio Tah Quetzal”, y no en la sede oficial.
Esta decisión responde a que las oficinas de la casa ejidal permanecen tomadas por un grupo disidente. Pese a que dicho grupo carece de representación jurídica otorgada por las autoridades agrarias, la ocupación física del inmueble persiste, manteniendo un clima de tensión que ha obligado a la directiva a buscar espacios alternos para dar continuidad a la vida organizativa de Kantunilkín.

