Claves de la noticia:
- Hoteleros de Quintana Roo: Plantean destinar hasta el 10% de sus aportaciones de ISR a un fondo contra el sargazo, emulando los estímulos a las artes y el cine.
- Cambio de estrategia: La prioridad es transitar de la limpieza reactiva en la costa a la contención masiva en altamar para evitar la degradación del ecosistema.
- Alianza internacional: El Consejo Hotelero trabaja con la Unión Europea para establecer una hoja de ruta que convierta el alga en un recurso aprovechable.
CANCÚN, QR.- Ante la magnitud de la crisis ambiental y económica que representa el arribo masivo de macroalgas a las costas del Caribe Mexicano, el sector hotelero de Quintana Roo ha puesto sobre la mesa una propuesta disruptiva: la creación de un esquema fiscal especializado que permita etiquetar contribuciones federales directamente a la mitigación de este fenómeno.
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El Consejo Hotelero del Caribe Mexicano (CHCM) analiza formalizar una solicitud ante el Gobierno Federal para que las empresas del sector puedan destinar un porcentaje de su pago por el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a un fondo permanente de combate al sargazo. Esta iniciativa se inspira en modelos de éxito existentes como los estímulos fiscales al cine (Eficine) o a las artes (Efiartes), donde el capital privado se canaliza a proyectos de interés público bajo un marco legal de beneficio fiscal.
Un modelo de financiamiento a largo plazo
David Ortiz Mena, presidente del CHCM, fue enfático al señalar que los esfuerzos actuales, aunque valiosos, carecen de la suficiencia financiera necesaria para ganar la batalla. “Actualmente no hay recurso ni privado ni público que alcance para hacer frente a este reto. Necesitamos mecanismos que permitan financiar la estrategia en el largo plazo”, explicó el líder empresarial.
La propuesta técnica sugiere que los particulares puedan aportar hasta un 10% de su ISR anual para fondear la infraestructura, tecnología y operatividad necesaria. Ortiz Mena subrayó que este modelo no solo aliviaría la carga directa de los municipios y el estado, sino que garantizaría una bolsa de recursos blindada para la investigación y la acción inmediata.
El objetivo: Contención en altamar
La visión del sector empresarial es clara: la limpieza de playas es insuficiente. El verdadero impacto positivo se logra si el alga no llega a tocar la arena. Según el CHCM, el financiamiento se dirigiría prioritariamente a la recolecta del sargazo en altamar, evitando así el proceso de descomposición en la orilla, que no solo ahuyenta al turismo, sino que genera lixiviados que dañan los arrecifes y erosionan el litoral.
“No podemos ver las playas solo bajo una óptica jurídica, sino bajo la realidad de que son el motor económico del estado. El objetivo es evitar la degradación del alga en la costa y la consecuente erosión”, señaló Ortiz Mena.

Cooperación internacional con la Unión Europea
Este planteamiento surge tras una reunión estratégica con Beatriz Paredes Rangel, actual consultora en México de la Unión Europea, con quien se busca trazar una hoja de ruta técnica y diplomática. Paredes, quien ha sido una de las voces más activas en la materia desde su gestión en el Senado, ha impulsado la idea de que el sargazo no sea visto únicamente como un desecho o una plaga, sino como un recurso valorizable.
Recientemente, se logró un avance legal significativo al clasificar el sargazo como un recurso pesquero, lo que abre las puertas a su aprovechamiento comercial e industrial. Sin embargo, los hoteleros insisten en que para llegar a la etapa de industrialización, primero se debe asegurar una logística de extracción eficiente y constante.
Hacia una estrategia integral
La colaboración con la Unión Europea pretende integrar estándares internacionales en el manejo de biomasa y atraer inversión para plantas de procesamiento. No obstante, para que la industria del sargazo sea viable, se requiere una fuente de financiamiento estable que no dependa de presupuestos anuales volátiles.
El sector hotelero espera que esta propuesta de estímulo fiscal sea recibida por las autoridades hacendarias como una inversión necesaria para proteger el PIB turístico de México. “Es momento de transitar de acciones reactivas en la orilla a soluciones de fondo”, concluyó el presidente del Consejo Hotelero.

