CHETUMAL, QR.- Doña Romi Noemí Cituk González es una persona con discapacidad que lucha todos los días por salir adelante. Las complicaciones para desplazarse no representan una barrera que le impida contribuir al sustento de su hogar a través de la venta de botanas y golosinas en las afueras de un supermercado.
Es originaria de esta ciudad y siempre se conduce de manera amable y educada. Además, atiende a sus clientes con una sonrisa.
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La lucha diaria de Doña Romibpara salir adelante
Desde hace algún tiempo se dedica a la venta de botanas y golosinas a las afueras del supermercado, cuya administración, comenta, le ha permitido ofrecer sus productos, apoyo por el que se muestra agradecida.
Permanece en el lugar de 10:00 a 17:00 horas, tratando de vender cacahuates, garapiñados, gomitas enchiladas, palanquetas y uno que otro juguete de burbujas para niños.
Su esposo, Esteban Quintero, es quien se encarga de llevarla y recogerla, ya que presenta complicaciones de movilidad debido a su discapacidad. Sin embargo, ella comenta que la situación económica es difícil en estos momentos, por lo que hace todo lo posible para contribuir al ingreso familiar.
En la difícil situación por la que atraviesan, solo cuentan el uno con el otro, pero no pierden el ímpetu de seguir luchando día con día.
Doña Romi agradece el apoyo de las personas que le compran sus productos o le brindan una ayuda adicional; sin embargo, señala que por el momento no es suficiente para cubrir sus compromisos económicos, ya que su esposo no cuenta con un empleo formal y trabaja en lo que puede para llevar el sustento al hogar.
Señala que su cónyuge, con quien cumplirá nueve años de matrimonio, tiene como oficio la reparación de aires acondicionados; sin embargo, el trabajo ha sido escaso. También cuenta con experiencia como guardia de seguridad y está dispuesto a desempeñar cualquier empleo honesto que les permita obtener ingresos para su familia.
Ella, de igual manera, se dedica a la bisutería, principalmente a la elaboración de pulseras, collares y rosarios. No obstante, debido a la situación económica, no ha podido ahorrar para invertir en los insumos necesarios. Espera reunir el dinero en los próximos días o semanas para generar un ingreso adicional.
Por fortuna, asegura, cuenta con una vivienda propia gracias al apoyo del gobierno y de una empresa inmobiliaria durante el sexenio pasado. Sin embargo, su patrimonio requiere mantenimiento y reparaciones, ya que presenta algunos problemas estructurales y actualmente no cuentan con los recursos para atenderlos. Su vivienda se encuentra en el fraccionamiento Flamingos IV.
Ella y su esposo son personas trabajadoras que, como cualquier otra familia, tienen sueños por cumplir y confían en que su situación mejore, pues todos los días se esfuerzan para llevar el pan a la mesa.
Todos los días, doña Romi se instala a un costado de una de las entradas del supermercado ubicado en la avenida Erick Paolo Martínez con Constituyentes, donde ofrece sus botanas y dulces. Utiliza una andadera de aluminio a la que adaptó una canasta de mimbre para colocar sus productos y una silla de plástico en la que permanece durante varias horas atendiendo a sus clientes.
Quienes deseen brindarle apoyo o ofrecer trabajo a su esposo pueden localizarla en su punto de venta o comunicarse al número 983 317 3458. Asimismo, doña Romi agradece cualquier ayuda en despensa que la ciudadanía pueda brindarle.




