CHETUMAL, QR.- Uno de los desayunos recurrentes de las familias en la capital del estado son las empanadas. Doña Dolores Pérez González ha encontrado con la venta de este tipo de garnachas, un medio de subsistencia gracias al sabor que imprime a este alimento, que tiene como base la masa de maíz.
Asegura que la venta de alimentos es muy demandante, pero además se requiere de disciplina, esfuerzo y dedicación. Ella inicia la elaboración de las empanadas desde las cuatro de la mañana, todos los días; ya es una rutina.
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Para Doña Dolores la única razón para no vender es la fuerte lluvia, pues todo lo que requiere para instalar su punto de venta de empanadas, salsas, mesas y sillas lo transporta en su triciclo. También cuenta con una estructura en la que coloca tres neveras azules, en las que pone sus garnachas para mantenerlas calientes. Adicionalmente tiene una hielera para almacenar aguas de sabor y refrescos de cola.
Su producción diaria inicial es de 100 empanadas, sin embargo, puede preparar otra remesa de ser necesario o si la venta del día es buena; ha llegado a vender hasta ¡300 garnachas!
El horario y el menú de Doña Dolores
Su horario de venta es de 07:00 a 13:00 horas, siempre llega puntual al sitio donde oferta este tipo de fritangas que son de las predilectas de la población capitalina, portando su delantal.
Su menú de empanadas no es muy amplio, pero son de las que más gustan a los chetumaleños: rellenas de carne molida, pollo, queso tip top, queso de bola, queso de hebra, frijol y su especialidad: de cazón. Todas son acompañadas con salsas de tomate, cebolla y ensalada de repollo, así como de aguas naturales de sabor y refresco de cola.
Familias enteras, trabajadores, policías, estudiantes y mujeres llegan a su puesto todos los días. Ya cuenta con clientes fijos, gracias al sabor que imprime a las garnachas. Empanadas en la capital hay en muchas partes, pero el éxito de Doña Dolores es cuando los comensales regresan una y otra vez.
La venta de alimentos, destaca doña Dolores, ya no deja las ganancias de hace algunos años y no siempre alcanza para satisfacer las necesidades básicas. Menciona que vende en promedio mil pesos diarios, pero más del 50 por ciento se va en la compra de insumos para la elaboración.

No cuenta con casa propia, pero tampoco paga renta pues vive en una casa que le fue dada en préstamo, aunque tiene que pagar servicio de agua, energía eléctrica y el permiso del Ayuntamiento que asciende a cerca de 500 pesos al mes. Además tiene un hijo en tratamiento.
Ha tenido que recurrir a una tarjeta de crédito para completar sus gastos, “con la tarjeta jineteo el dinero, es decir, me endeudo y pago, así me la llevo, para sobrellevar mi economía”, agregó.
Aunado a ello, Doña Dolores tuvo que comprar un refrigerador en pagos mensuales e intereses, toda vez que es indispensable para conservar los insumos con los que elabora sus empanadas. No siempre le alcanza y tiene que ingeniárselas, sobre todo en los meses que tiene que pagar luz y agua.
Indicó que en esta época de lluvias está pensando elaborar un letrero, para pegar en su punto de venta cuando sea necesario, que indique que estará vendiendo en su casa, las veces que los aguaceros no le permitan llegar. Porque el día que no vende, significa una pérdida importante por sus gastos.
El sitio donde expende sus empanadas doña Dolores está ubicado en la avenida Maxuxac entre 30 de Noviembre y Jacinto Pat, a unos metros de la iglesia San José María de Yermo y Parrés.
Doña Dolores, un negocio familiar
De su familia, no es la única persona que se dedica a la venta de este tipo de garnachas, pues su hermano tiene un puesto en la bajada de la Calzada Veracruz, cerca de la cancha de fútbol 5 de Abril.
Las empanadas son un tipo de garnacha o de antojito mexicano generalmente callejero que forman parte de la gastronomía mexicana. Son elaboradas con masa de maíz, de diferentes tipos de relleno y fritas en aceite o en manteca.
Este tipo de alimentos es de lo más característico en Chetumal, son de los antojitos más fáciles de hallar y que mayormente consume la gente, que lo prefiere como desayuno, pues se encuentran por todos lados. Su precios son variables: van desde los 10 a los 45 pesos por pieza; dependen del tamaño y el relleno.
Las que se mezclan con masa y chaya, y se rellenan de queso, son vendidas hasta en restaurantes como entradas con costos más elevados. Por la demanda algunos puestos de empanadas ya operan hasta por la noche.

