Claves de la noticia:
- Afluencia de deportados: Se documenta el arribo de 592 deportados de nacionalidad mexicana a Quintana Roo en los últimos meses, sin contar a ciudadanos de otras nacionalidades.
- Vulnerabilidad total: Los repatriados llegan sin identificaciones, dinero ni teléfonos; algunos, tras vivir más de 60 años en EE. UU.
- Vacío institucional: La organización Cisvac denuncia la inexistencia del programa federal “Bienvenidos Paisanos” en la entidad.
CANCÚN, QR. –Quintana Roo enfrenta una crisis humanitaria silenciosa. Cientos de mexicanos deportados desde los Estados Unidos están llegando a la entidad para encontrarse en un estado de desamparo total, careciendo de la estructura institucional mínima para reintegrarse a la sociedad.
Marilyn Torres Leal, representante de la organización Cisvac, encendió las alarmas al revelar que, en tan solo los últimos meses, han documentado a 592 connacionales que arribaron al estado tras ser expulsados de territorio estadounidense. Esta cifra, aclaró, se limita exclusivamente a ciudadanos mexicanos, dejando fuera el flujo constante de personas de otras nacionalidades como Cuba, Venezuela, Guatemala y Honduras.
También te puede interesar: Asesinan a hombre frente a su familia en la colonia El Milagro de Cancún
Desarraigo y despojo: Las condiciones de los deportados
La mayoría de estos repatriados son hombres adultos que enfrentan un choque cultural y administrativo devastador. Torres Leal ejemplificó la gravedad de la situación con el caso de Abel, un hombre deportado recientemente tras haber vivido 63 años en Estados Unidos. “Llegó a los siete años y fue deportado siendo mexicano”, relató la activista, subrayando que muchos vuelven a un México que ya no reconocen y donde sus redes familiares han desaparecido.
El proceso de deportación agrava la precariedad: las autoridades migratorias estadounidenses confiscan pertenencias básicas como teléfonos celulares, dinero en efectivo e identificaciones. Al pisar suelo quintanarroense, los ciudadanos se encuentran sin medios de comunicación y sin la posibilidad de acreditar su identidad.

Un sistema que les da la espalda
La crítica más severa de Cisvac se dirige a la ausencia de mecanismos de apoyo oficial. Según la organización, el programa federal “Bienvenidos Paisanos”, diseñado para asistir a los repatriados, no opera en Quintana Roo. “No hay aquí en Quintana Roo ‘Bienvenidos Paisanos’. Bienvenidos nada”, sentenció Torres Leal.
La falta de orientación se extiende a los gobiernos municipales. Muchos de estos ciudadanos acuden al Ayuntamiento de Benito Juárez buscando ayuda, pero no encuentran respuesta. La barrera económica es el primer obstáculo: la mayoría no cuenta con los 200 o 300 pesos necesarios para tramitar un acta de nacimiento, documento indispensable para obtener la credencial del INE y acceder a servicios básicos o empleo formal.
Ante este escenario, Cisvac hizo un llamado urgente a las autoridades para habilitar espacios provisionales y programas de regularización. Mientras tanto, cientos de personas siguen viviendo bajo una paradoja cruel: ser considerados migrantes y extranjeros dentro de su propia nación.

