La Conagua confirma que el fenómeno de El Niño intensificará la canícula en México, provocando un periodo de sequía anormalmente prolongado que afectará de manera directa los acumulados de precipitación en la mayor parte del territorio nacional.
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Alteración climática por el desarrollo de El Niño
El Niño altera el patrón meteorológico estacional y debilita la temporada de precipitaciones a nivel nacional.
La transición hacia la fase positiva del ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) modifica la regularidad de las tormentas veraniegas. Los análisis del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indican que la confluencia de este fenómeno con la canícula genera un impacto directo en la disminución de humedad. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ratificó que esta condición incrementa el riesgo de que el desabasto de lluvias se extienda más allá de los márgenes históricos, configurando un escenario de sequía extrema en múltiples regiones.
Estados con mayor reducción de precipitaciones
El monzón mexicano mantendrá lluvias estables únicamente en el noroeste del país, mientras el resto del territorio registrará mínimos históricos.
El comportamiento pluvial mostrará una asimetría marcada en la geografía mexicana debido a factores de circulación regional.
- Zonas con precipitaciones promedio:
- Sonora: Flujos monzónicos estables.
- Chihuahua: Actividad pluvial regular por humedad del Pacífico.
- Sinaloa (norte): Influencia directa del monzón mexicano.
- Jalisco: Condiciones cercanas a la media histórica.
- Zonas con déficit crítico:
- Resto del país: Reducción drástica del volumen de agua acumulada durante los meses de verano.
El patrón de lluvias experimentará una regularización gradual durante agosto y septiembre, con una recuperación consolidada hacia el mes de octubre.
Duración estimada del periodo de canícula
La canícula promedia un periodo de reducción pluvial de casi dos meses, con una tendencia a prolongarse bajo el efecto de El Niño.
Los registros de la climatología 1991-2020 determinan que este ciclo inicia formalmente el 11 de julio y concluye el 4 de septiembre. No obstante, la anomalía térmica en el Océano Pacífico puede romper este esquema temporal, extendiendo los días de escasez de lluvia y elevando la vulnerabilidad de los sectores dependientes del recurso hídrico.
Efectos globales y estacionales del fenómeno en México
El Niño eleva la actividad ciclónica en el Pacífico y altera las temperaturas de verano e invierno.
Las proyecciones asignan un 63 por ciento de probabilidad a que este fenómeno alcance una intensidad severa durante el invierno, consolidando efectos específicos en la atmósfera del país.
- Impacto térmico estival: Incremento notable de las temperaturas máximas durante la temporada de verano.
- Dinámica ciclónica: Mayor frecuencia e intensidad de ciclones tropicales en el Océano Pacífico, en contraste con una disminución de estos sistemas en el Golfo de México y el Mar Caribe.
- Comportamiento invernal: Temperaturas inferiores al promedio en las regiones centro y norte del territorio.
- Anomalías pluviales de invierno: Aumento de precipitaciones en el noroeste, noreste y la Península de Yucatán, propiciado por un incremento en la frecuencia de frentes fríos.

