El Buró Federal de Investigación (FBI) y el Servicio Secreto de Estados Unidos (USSS) colaboran con Binance tras el robo de 6,300 millones de dólares en criptomonedas, el mayor ataque informático en la historia del sector, según analistas. Este incidente obliga a la plataforma de intercambio a reforzar sus salvaguardas y genera una tensión estructural en los mercados de activos digitales.
Mecanismo del ataque y atribución geopolítica
El robo de 6,300 millones de dólares de Binance, realizado en 20 minutos, fue perpetrado por actores vinculados a Corea del Norte, atacando carteras en diez cadenas de bloques.
Un grupo de piratas informáticos sustrajo 6,300 millones de dólares de Binance, la principal plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo. Analistas lo califican como el ciberataque de mayor envergadura en la historia de los activos digitales, un evento que precipita un replanteamiento de los riesgos para los inversionistas. Las empresas estadounidenses de análisis de cadenas de bloques TRM Labs y Chainalysis atribuyen la autoría a Corea del Norte. Los atacantes focalizaron sus operaciones en las carteras de Binance distribuidas en diez cadenas de bloques, transfiriendo la mayor parte de los fondos en apenas 20 minutos, según TRM Labs. La embajada de Estados Unidos en Londres y la misión norcoreana en Ginebra, junto con su embajada en China, declinaron hacer comentarios o no respondieron a solicitudes de información sobre la situación.
Respuesta institucional y recuperación de fondos

Binance, con la colaboración del FBI y el Servicio Secreto, logró congelar 3,000 millones de dólares de los activos robados y asumirá todas las pérdidas restantes.
Binance ha establecido una colaboración con fuerzas del orden a nivel global, incluyendo el Buró Federal de Investigación (FBI) y el Servicio Secreto de Estados Unidos (USSS), para contener las secuelas del robo. La plataforma ha informado que, mediante el trabajo conjunto con sus socios, se lograron congelar aproximadamente 3,000 millones de dólares de los activos comprometidos. Los 3,300 millones de dólares restantes no han sido detallados, pero Yi He, cofundador de Binance, ha asegurado que la compañía asumirá “todas las pérdidas derivadas del ataque”. La empresa ha enfatizado que los depósitos de los usuarios no resultaron afectados y anticipa reanudar los servicios de retirada en un plazo máximo de 48 horas. El Servicio Secreto de Estados Unidos no emitió respuesta a una solicitud de comentarios enviada fuera del horario laboral.
Tensión estructural en el mercado criptográfico y precedentes
El incidente desencadenó un declive significativo en el valor de Bitcoin, Ether y el BNB, mientras TRM Labs vincula el modus operandi a anteriores ciberataques norcoreanos.
La respuesta de los mercados fue inmediata. Durante la sesión asiática, el bitcóin experimentó un declive superior al 3%, marcando un mínimo de seis semanas en 76,368 dólares. El ether también bajó más del 3%, alcanzando un mínimo de dos meses en 2,178 dólares. El BNB, el tóken principal de Binance, descendió un 5% en las últimas 24 horas, situándose en 709.70 dólares, de acuerdo con CoinGecko. Este quiebre en la confianza se extendió al mercado de valores, donde las acciones de Coinbase retrocedieron un 4.8% y las de Strategy, dedicada a la compra de bitcoines, cayeron casi un 6% en la sesión prolongada de Estados Unidos. TRM Labs destacó que diversas características de este ataque coinciden con robos previos atribuidos a Corea del Norte, incluyendo un ciberataque de 2025 contra la criptoplataforma Bybit que el FBI había vinculado a Pionyang, reforzando la valoración con un “alto grado de confianza”. Aravind Srinivasan, de GSR, calificó el suceso como el “mayor ataque informático de la historia”.

