CDMX.- El vestido de Claudia Sheinbaum Pardo para la noche del Grito de Independencia ha causado revuelo tras la emisión de un video en la red social X donde se observa el proceso de confección y el origen del trabajo artesanal.
“La noche del 216 Aniversario del Grito de Independencia porté un vestido bordado por artesanas muxes del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Esta prenda simboliza las tradiciones de México, la identidad de su pueblo y la riqueza de sus textiles”, señaló Sheinbaum Pardo respecto a la pieza confeccionadapor artesanas muxes del Taller de Bordado Biulú.
También te podría interesar: Real Betis somete al Getafe en Heliópolis por la fecha 6 de LaLiga
Dos meses para bordar
Detrás del vestido hubo alrededor de dos meses de trabajo. Durante ese tiempo, los artistas involucrados dibujaron los patrones, bordaron las flores a mano, cortaron cada pieza y posteriormente las ensamblaron una por una.
En las imágenes compartidas por la presidenta aparecen artesanas muxe del Taller de Bordado Biulú utilizando la técnica de aguja de gancho para tejer las flores del emblemático bordado.
Además, los motivos dieron forma a símbolos vinculados con la cultura zapoteca y a una tradición textil que distingue al Istmo de Tehuantepec.

Así nació el vestido de Sheinbaum
La historia del vestido artesanal de Sheinbaum comenzó con una petición de la presidenta.
De acuerdo con la diseñadora Thelma Islas Lagunas, Sheinbaum le pidió este año una inspiración basada en el vestido tipo Tehuana, característico de Oaxaca, para encabezar el Grito de Independencia 2026. “Así surgió este diseño. Me ayudó Elvis Guerra, un bordador del Istmo de Tehuantepec”, explicó Islas Lagunas.
El diseño estuvo a cargo de Thelma Islas Lagunas y Crystel S. Martínez Torres, mientras que Saúl Mosqueda estuvo al frente de la confección.
El bordado fue realizado a mano por:
- Elvis Guerra
- Dayari Ramírez
- Reyna Montero
- Lorena Martínez

Flores que hablan del Istmo
Los bordados florales del vestido representan parte de la identidad zapoteca.
Las flores acompañan a las mujeres del Istmo en momentos importantes de su vida, por lo que cada pieza posee un valor simbólico relacionado con una tradición que se ha mantenido a través del tiempo.
El diseño también estuvo inspirado en los primeros bordados del Istmo, de acuerdo con sus creadores. Así, cada flor incorporada al vestido formó parte de una composición que recupera elementos de la indumentaria tradicional de la región.




De las manos de artesanas al Grito de Independencia
El vestido de Claudia Sheinbaum terminó convirtiéndose en un homenaje a la tradición textil de Juchitán, Oaxaca, y al trabajo de los pueblos originarios.
Su elaboración reunió distintas etapas y oficios: desde el diseño de los patrones hasta el bordado manual, el corte y el ensamblaje de cada pieza.

El resultado fue una prenda confeccionada para una de las noches más representativas de México, pero cuya historia comenzó mucho antes, en las técnicas, símbolos y conocimientos textiles del Istmo de Tehuantepec.
Para sus creadores, utilizar indumentaria inspirada en los pueblos originarios representa también un reconocimiento al trabajo artesanal. En esta ocasión, fueron las manos de bordadores y artesanas muxes las que llevaron los colores y símbolos del Istmo hasta Palacio Nacional.

