Olinia, el primer vehículo eléctrico 100% mexicano desarrollado bajo la administración de Claudia Sheinbaum, debutará oficialmente como prototipo funcional el próximo 7 de junio de 2026, posicionándose como una solución de transporte ultra accesible antes del inicio del Mundial de Fútbol.
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El banderazo de salida para el emblema de electromovilidad estatal
La cuenta regresiva para conocer físicamente al Olinia ha comenzado. Tras 15 meses de investigación intensiva, el Gobierno de México confirmó que el 7 de junio será la fecha clave para la revelación del prototipo que encabeza la estrategia nacional de soberanía tecnológica. Este minivehículo busca transformar los trayectos urbanos cortos mediante una arquitectura eficiente y de bajo coste operativa, superando incluso la economía de uso de las motocicletas convencionales.
Roberto Capuano, coordinador general del proyecto, detalló que la fase industrial comenzará en 2027, marcando un hito en la manufactura nacional. El vehículo está diseñado para ser cargado en cualquier enchufe doméstico o comercial de 110V o 220V, eliminando la dependencia de infraestructuras de carga complejas y democratizando el acceso a la energía limpia.
Especificaciones técnicas del minivehículo urbano
- Velocidad máxima: 50 kilómetros por hora, ideal para perímetros urbanos.
- Carga: Compatible con conectores convencionales de casa o negocio.
- Costo estimado: El rango de precios proyectado se sitúa en los 150,000 pesos por unidad.
- Modelos proyectados: Versiones para movilidad personal, sustitución de mototaxis y transporte de carga ligera.
Producción industrial y el clúster tecnológico en Puebla
Aunque la fabricación de las celdas de batería ya tiene su sede establecida en el estado de Puebla, el sitio definitivo para el ensamblaje masivo de las unidades sigue en evaluación. El equipo de trabajo se encuentra en diálogos con diversos actores de la industria automotriz establecida en México para aprovechar la capacidad técnica instalada y garantizar el cumplimiento de los tiempos de entrega.
La meta de producción es ambiciosa: se proyecta ensamblar 20,000 unidades anuales en la etapa inicial, con el objetivo de escalar hasta los 50,000 vehículos por año en un periodo de cuatro ejercicios. Este volumen responde a una demanda detectada en zonas de calles angostas y centros urbanos de alta densidad, donde la agilidad del Olinia representa una ventaja competitiva.
Formación académica y desarrollo de capital humano
La presidenta Sheinbaum subrayó que el proyecto no se limita a la manufactura de un producto, sino que busca establecer un ecosistema de innovación. Se planea vincular el desarrollo de futuros modelos de Olinia con instituciones de educación pública, fomentando la creación de carreras técnicas y especialidades en electromovilidad para alimentar la fuerza laboral de este nuevo sector industrial.
Una normativa exclusiva para vehículos de baja velocidad
Para garantizar la viabilidad legal del Olinia en las calles del país, el Gobierno Federal impulsa la creación de una nueva Norma Oficial Mexicana (NOM). A diferencia de los estándares convencionales que rigen a los sedanes o SUVs (como la NOM 194), este marco regulatorio definirá una categoría específica para vehículos urbanos de baja y media velocidad.
Esta estrategia regulatoria permitirá que el vehículo mantenga su esencia de ultrabajo costo sin comprometer la seguridad necesaria para su entorno operativo. El Olinia no solo representa el cumplimiento de uno de los 100 compromisos presidenciales, sino que se erige como la primera marca automotriz de diseño y tecnología puramente mexicana en décadas, enfocada en resolver la movilidad de última milla para millones de ciudadanos.

