Tacos de muerte lenta en Chetumal: El Flaco y su tradición
CHETUMAL, QR.— Los tacos son un manjar de la comida capitalina, pero entre los preferidos de los habitantes destacan los denominados “de muerte lenta”. Este singular platillo debe su nombre popular a las altas concentraciones de colesterol y triglicéridos de sus ingredientes.
Para la señora Rosi Cetina, esta joya de la gastronomía urbana se convirtió en la oportunidad perfecta para salir adelante. Su establecimiento suma ya 12 años laborando exclusivamente esta variedad de comida, consolidándose como su principal medio de sustento.
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Sabor tradicional que resiste en la capital
Para los amantes de esta comida tradicional mexicana, cuyo origen se remonta a la época prehispánica, los tacos de muerte lenta no pueden pasar desapercibidos. Es precisamente este arraigo cultural el elemento principal que observó la dueña para incursionar con éxito en el negocio.
Pese a los periodos de bajas ventas, el establecimiento denominado “El Flaco” —cuyo lema es “100 por ciento de muerte lenta”— genera ingresos diarios de entre mil 500 y dos mil pesos. Estos ingresos le permiten a la pequeña empresaria cubrir sus gastos operativos esenciales.
La respuesta de los comensales no es para menos, pues los clientes recurrentes señalan que estos tacos resultan altamente adictivos. Es un menú diseñado para verdaderos conocedores, ya que los ingredientes principales no siempre son del agrado del público general.
De lo light a las vísceras tradicionales
La oferta de la taquería incluye opciones de carne asada y chorizo, considerados los cortes más “light” del menú. Sin embargo, la especialidad de la casa radica en los tacos de vísceras como tripa y buche, sin pasar por alto los de suadero y cuerito.
Todos los productos, sin excepción, contienen un alto aporte graso, característico al que deben su nombre. Durante su proceso de cocimiento, las carnes son remojadas en aceite o manteca de cerdo, un método tradicional que incrementa significativamente su sabor.
Como corresponde a la tradición, la base del platillo es la tortilla de maíz, aunque en “El Flaco” se ofrecen también tortas para ampliar la variedad del menú. Todo se acompaña con cebolla y cilantro picado, o con cebolla caramelizada en la manteca del comal taquero.

Salsas “levanta muertos” y horarios de servicio
El toque final lo dan sus respectivas salsas: una sin picante y dos con picante, descritas por los clientes como capaces de curar cualquier resaca. Debido a estas características, quienes gustan de esta comida acuñaron la frase popular: “vamos a muerte lenta a tapar nuestras arterias”.
Los más de diez años de operatividad han permitido a la señora Rosi consolidar una base de clientes cautivos y ajustar sus horarios según la afluencia. Actualmente, el local opera de 07:00 a 13:30 horas y de 19:00 a 23:00 horas, seis días a la semana.
Por las condiciones económicas actuales, el negocio opera con una estructura optimizada de dos trabajadores: un taquero y un mesero, además de doña Rosi, quien se encarga personalmente de la caja para asegurar la administración.
Desafíos económicos de una pequeña empresa
La pequeña empresaria señala que, aun con días buenos en ventas, es difícil cubrir la totalidad de los gastos mensuales. La inversión en insumos para garantizar el producto final es pesada, sumada a los costos fijos del local.
A pesar de los retos, doña Rosi siempre atiende al frente del negocio con amabilidad y una sonrisa para los clientes que a diario visitan su local. Así comprueban por qué su empresa se ha mantenido vigente por más de una década en la capital del estado.

