La presentación del libro “Tulum, tierra y manglar” de David Manances Tah Balam consolida la memoria histórica de Quintana Roo, rescatando la narrativa de las comunidades originarias y dignificando figuras clave como María Uicab para integrar el pasado ancestral en el modelo de desarrollo turístico y social actual.
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Reivindicación de las raíces en el corazón de Quintana Roo
El vestíbulo del Congreso del Estado fue la sede para la exposición de este volumen literario que reconstruye la evolución regional desde la perspectiva de sus propios habitantes. La administración estatal enfatizó que el texto trasciende los registros documentales convencionales para profundizar en la vida cotidiana, las tradiciones orales y los saberes transmitidos por generaciones en el seno del hogar.
Esta obra surge de una investigación iniciada en 2014, dotando al contenido de una autenticidad basada en el arraigo comunitario. El autor, David Manances Tah Balam, estructuró una narrativa que funciona como puente entre la historia viva y la modernidad.
Justicia histórica y liderazgo femenino

Uno de los pilares del texto es el rescate de María Uicab, líder y sacerdotisa maya durante la guerra social. Su figura, históricamente invisibilizada, es presentada como un hito de la resistencia y autoridad espiritual. La corrección de esta omisión documental se alinea con la visibilización del papel de las mujeres en la esfera pública contemporánea.
- Liderazgo actual: La participación femenina se refleja hoy en la presidencia nacional, diputaciones, magistraturas y presidencias municipales.
- Identidad colectiva: El reconocimiento del origen es indispensable para guiar el crecimiento económico sin perder la esencia cultural.
El desarrollo frente a la herencia cultural
Aunque Tulum figura como un destino turístico de relevancia global, la premisa fundamental de este encuentro editorial es que el éxito económico no debe desvincularse de la cultura viva. El progreso requiere el respeto absoluto a la identidad de quienes han integrado esta historia desde sus inicios.
“Nadie sabe a dónde va si no reconoce de dónde viene; el desarrollo debe incluir a las comunidades originarias como piezas centrales de la narrativa histórica.”
Respaldo institucional a la memoria de los abuelos
La XVIII Legislatura, a través de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, calificó la obra como historia latente que emana de la palabra de los abuelos y la cotidianidad comunitaria. La Comisión de Desarrollo Indígena resaltó la trayectoria del autor ante un foro integrado por representantes del Tribunal Superior de Justicia, el DIF Quintana Roo, el Gran Consejo Maya y diversas autoridades municipales.
La preservación de estos activos culturales asegura que la transformación de la zona norte del estado mantenga un núcleo sólido de pertenencia y orgullo por la herencia maya.

