Claves de la noticia:
- Alarma por indolencia: La directora del refugio de Holbox denuncia una “grave falta de conciencia social” y apatía ciudadana sobre el maltrato animal en la cabecera municipal.
- Caso crítico: El rescate de una perrita con la cadera fracturada y gusano barrenador en Kantunilkín evidencia la crueldad y el abandono en la zona.
- Exigencia a autoridades: Urgen programas permanentes de educación, campañas de esterilización y la aplicación de leyes de protección animal.
KANTUNILKÍN, QR. – La situación de vulnerabilidad que enfrentan los animales en el municipio de Lázaro Cárdenas ha alcanzado niveles críticos. Morelia Montes Barahona, directora del refugio animal en la isla de Holbox, alzó la voz para manifestar su profunda preocupación ante el incremento de casos de crueldad y abandono, particularmente en la cabecera municipal, Kantunilkín.
Para la activista, el panorama actual es el reflejo de una sociedad que aún no logra empatizar con los seres sintientes. “Hay apatía e indiferencia; para muchas personas, los animales siguen siendo vistos como objetos, sin comprender que padecen hambre, dolor y miedo”, sentenció Montes Barahona, quien hizo un llamado urgente a implementar programas de educación y esterilización permanentes.
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Un rescate que evidencia la crueldad del maltrato animal
La activista ejemplificó la gravedad del problema con un caso reciente que ha conmocionado a los protectores de animales: una perrita rescatada en las calles de Kantunilkín. A pesar de estar esterilizada —lo que sugiere que en algún momento tuvo un hogar—, el animal fue hallado con la cadera fracturada y una herida severamente infectada por gusano barrenador.
“Duele pensar cuántas personas la vieron en esas condiciones y no hicieron nada. La indiferencia también lastima”, lamentó la directora del refugio.
Gracias a la intervención de ciudadanos solidarios y al apoyo del cuerpo de bomberos, la perrita pudo ser trasladada al refugio en Holbox para recibir atención médica especializada, tras haber sobrevivido a un periodo de abandono prolongado a la intemperie.
Responsabilidad y exigencia de justicia
Montes Barahona enfatizó que la tenencia de mascotas conlleva obligaciones que no pueden ignorarse: alimentación, agua limpia, atención veterinaria y protección ante el clima extremo. Sin embargo, ante el fallo de la responsabilidad individual, la activista insistió en que las autoridades deben intervenir con mayor firmeza sobre el maltrato animal.
La postura de la directora es clara: no basta con rescatar, se requiere un cambio estructural en las políticas públicas del municipio. Mientras esto sucede, el refugio de Holbox reafirma su compromiso de seguir defendiendo a quienes no tienen voz.
“¿Hasta cuándo vamos a seguir viviendo esto? Seguiremos haciendo lo mejor que podemos por estos seres maravillosos que todos los días nos enseñan amor y humildad”, concluyó.




