Dentro del mundo del entretenimiento existe una gran cantidad de géneros, dándole la oportunidad a que las personas puedan acceder a cualquier tipo de tema en cualquier momento, pero quizá el que más destaca debido al gran éxito que tuvo hace unos años —y que aún se mantiene a pesar de todo— es el terror.

Como bien mencionaba, en el mercado podemos conseguir una gran cantidad de productos que se han encargado de influir miedo en el espectador en distintas formas, como el caso de las películas, uno de los más estudiados.

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Sin embargo, probablemente el mejor lugar para poder experimentar la sensación de terror dentro de nuestro cuerpo —desde un ambiente seguro— son los videojuegos, y que a pesar de tener como base lo mismo que las películas de este género, las pequeñas diferencias hacen que la experiencia sea extremadamente más terrorífica.

El cerebro se usa en nuestra contra

Durante muchos años el sentimiento de terror se ha estudiado en el campo de la medicina para conocer cómo el miedo influye en el comportamiento y razonamiento humano, pero para fortuna o desgracia de las personas, los resultados de estos estudios son los que han perfeccionado el arte de asustarnos.

Aun así, existen personas que buscan voluntariamente estas sensaciones, por lo que, si el cine o los videojuegos proponen una solución, posiblemente la tomarán.

Para conocer un poco más a fondo lo que interviene en estos casos es posible retomar lo que dice el Dr. Ken Carter para GameSpot, quien basándose en los estudios del psicoanalista Sigmund Freud explica que nuestros instintos animales siempre están en la búsqueda de un placer, por lo que encontrarse bajo la tensión de cazar o ser cazados y luego salir de esa situación reduce el estrés y aumenta el placer, e aquí la razón de las personas que buscan las experiencias “cercanas a la muerte”.

Partiendo de esto, la explicación de estas dos sensaciones tan contrarias es generada por hormonas en nuestro cerebro: El cortisol (causante del estrés y tensión) y la dopamina (causante del placer); de esta forma, las experiencias que ofrecen esta clase de contenidos nivelan constantemente estas emociones y dan por resultado esta “diversión”.

Ahora bien, como el Dr. Ken explica también es que la adrenalina a pesar de tener los mismos elementos se segrega en menores cantidades debido a que el cuerpo reconoce a pesar de todo que no existe un riesgo real, sino solo se busca experimentar estas sensaciones.

Tomando esto en cuenta como los principios básicos que yacen en estos productos que nos generan sensaciones de miedo como los libros, las películas e incluso la música, los videojuegos simplemente lo llevan al siguiente nivel.

Los videojuegos son la mejor herramienta

Poniendo las cosas en perspectiva, una situación que ocurre en la mayoría de los medios en que el contenido de terror toma lugar tienen algo en común: El espectador es pasivo, no posee esta opción de “luchar o huir”, siempre se presenta a los protagonistas de la historia como un “ellos” y a pesar de que las sensaciones también llegan a nosotros dependiendo del grado de empatía que tengamos con estos, no puedes hacer nada para evitarlo.

Esta situación es curiosa cuanto menos debido a que los estudios mencionados anteriormente siempre se han aplicado para conocer cómo tiene lugar en esta clase de medios, sin embargo, con la llegada de los videojuegos y su incursión en este género, a pesar de seguir la misma fórmula, el resultado es mucho más impactante debido a un elemento esencial: La interactividad que ofrecen.

De esta manera, las personas quienes ahora se encuentran detrás de una pantalla ya no pueden simplemente mirar hacia otro lado o cerrar los ojos, porque ya no hay un “ellos” en la historia sino es un “yo”, por lo que si queremos que la historia siga es necesario enfrentar nuestros miedos, tomar aire e intentar lo suficiente.

Es así en como los videojuegos han tomado un papel fundamental a la hora de experimentar para crear distintas sensaciones que se fundamenten en el terror que puedan infundir, y si bien es cierto que no será el género más popular dentro de la industria, posee un flujo constante de juegos y jugadores quienes desean experimentar estos estímulos.

La fórmula del éxito del terror

Al igual que como sucedió con la industria cinematográfica, el terror ha ido evolucionando en este sector con el paso de los años, con los primeros juegos de terror como Clock Tower para la SNES en 1995, uno de los pioneros en la fórmula la cual poco a poco se vería replicada y perfeccionada, ya que en este conseguimos el elemento de ser “cazados” directamente y se ha usado tanto en estos contenidos.

Aquí, esta exitosa fórmula ha tomado lugar, ya que el terror no se construye meramente de darte un susto, sino más bien, es de “construir” ese susto que tanto se busca y generar  estas sensaciones de placer. De esta manera podemos mencionar cuatro etapas:

  • El malestar de tener el presentimiento de que algo está mal, pero no sabemos por qué lo tenemos
  • Luego viene el miedo al confirmar que algo si está mal, pero no sabemos qué es o cuándo vendrá
  • Posteriormente el terror toma lugar al saber que lo que sea que esté allí viene a por ti y necesitas las agallas para enfrentarlo
  • Siendo el horror el resultado final de toda la tensión construida cuando nos enfrentamos a lo que sabemos que estaba allí, es cuando la revelación o el jumpscare toma lugar

A su vez, una parte fundamental de esta fórmula es ir alternando estas etapas, pasando del horror a la calma, ya que es en esta última situación es cuando sentimos el placer de estar bien y haber sobrellevado lo anterior, siendo las “salas seguras” el perfecto ejemplo.

Es probable que numerosos títulos salten a la vista, ya que es una fórmula que se ha usado cientos de veces, y aún así se encuentran formas nuevas de usarla.

El coraje para controlar tus sentidos

Normalmente se tiene la concepción de que para que algo cause terror en una persona es que exista necesariamente algo horrendo y escalofriante que disguste a la persona, sin embargo, a pesar de ser una parte que puede ser fundamental, no lo es todo, y es aquí el momento en que los videojuegos también llevan la delantera.

Primero centrándonos en la vista, si bien en una película o serie simplemente puedes pausarla o intentar “distraerte” con algo y evitar el susto, en un videojuego simplemente eso significaría que estás muerto y tendrías que repetir las cosas hasta conseguir atravesarlo. La vista será la encargada entonces de tomar las decisiones importantes que determinarán si viviremos o moriremos.

Luego tenemos el caso del oído. Si bien en muchos otros medios es tan fácil como quitar el volumen, en los videojuegos es necesario que escuches todo tu alrededor: Las respiraciones, los pasos, cada detalle puede ser una pista que te ayude a sobrevivir unos minutos más.

El oído será el encargado de darnos el contexto que necesitamos, y de hecho será el más importante para crear una mayor inmersión a la historia.

El terror se vive mejor en los videojuegos
En cuestión de segundos es necesario decir si es necesario huir o luchar (Cortesía: FrikiPandi)

Con una mezcla de éstos es necesario mencionar que al combinar ambos aspectos es lo que nos permite ver la película completa de la situación para conocer que tan mala puede ser, es aquí cuando el instinto de lucha o huida se activa, y es en este momento de pánico cuando es necesario mantener un control de las emociones y con todas las pistas anteriores poder enfrentar lo que sea que venga.

De esta manera, los videojuegos son el único medio en el cual gracias al alto nivel de interactividad es posible conseguir experiencias mucho más impactantes conforme avanzas en la historia; técnicamente terminas atado a ella a pesar del miedo que pueda existir.

Una nueva clase de terror

En el caso de los videojuegos existe una rama del terror que se ha vuelto también bastante frecuente y que resulta en numerosas ocasiones como algo más “sorprendente”, y es la presencia del terror psicológico, el cual no se basa meramente en asustarte y darte estos momentos de tensión y placer, sino que manejan una tensión y estrés casi constantes; te hacen tener miedo la mayor parte del tiempo, pero realmente no poseen una intensión de asustarte, sino más bien de estresarte.

Existe una frase que considera que “el mejor terror no es el que te salta en la cara, sino el que te mantiene tenso”. Esta clase de juegos se ha visto caracterizado por crear una situación que genere miedo hasta de tu propia sombra, o incluso, a la nada absoluta. Aun así, la manera de querer seguir adelante es el resolver el misterio que genera la situación, lo que motiva nuestra curiosidad a pesar del miedo que se tenga a lo desconocido.

A su vez, el terror psicológico ha presentado una manera nueva para profundizar en la mente de las personas y algunos de los sentimientos o impulsos más arraigados a la naturaleza animal del ser humano, y es este elemento narrativo lo que permite que se creen historias fundamentados en esto y que generan un miedo mucho mayor al que se le pueda tener a un ser malvado que te persiga, sino más bien hacia ti mismo.

El terror psicológico se ha convertido en un elemento que es usado principalmente en estos géneros en los que el miedo es lo fundamental, pero, de hecho, es posible observar cómo ha migrado y adaptado a otros géneros como lo podrían ser los de aventura o acción, que, si bien se alejan un poco del terror, si es bien implementado en la trama puede resultar como una gran herramienta.

Títulos que han hecho historia

Antes mencionaba como Clock Tower fue uno de los videojuegos que comenzó a manejar esta formula sin resultar algo “hilarante y sin sentido” como lo fue Night Trap en 1992 —que acompañó a Mortal Kombat en su juicio—. Sin embargo, existen dos franquicias que hicieron que esta clase de juegos se volviera extremadamente famosa: Resident Evil y Silent Hill. Ya habiendo explicado un poco los puntos anteriores, si estás familiarizado con esta saga es muy fácil ahora detectar donde están cada uno de éstos.

Resident Evil es el perfecto ejemplo de las dos caras de la misma moneda, tomando el caso de Resident Evil 2, 4 e incluso el 8 en el cual estamos en la piel de un protagonista que busca sobrevivir a toda costa a una diversidad de enemigos mientras cumplimos con ciertos objetivos; de hecho, esta franquicia posee uno de los enemigos más memorables de este género: Mister X y sus persecuciones —de cierta forma imitadas con Lady Dimitrescu—, siendo insignia del éxito de la saga. Pero juegos como Resident Evil 6 se presentan mucho más como algo de acción que como terror, lo cual creó decisiones encontradas en la comunidad.

Y si de terror psicológico se trata, Silent Hill es uno de los mejores ejemplos debido a la profundidad de su trama y su capacidad para conectar con las personas y hacerlas sentir un miedo intenso que en a veces acaba en “molestar” y crear curiosidad para avanzar. Por mencionar uno de los mejores ejemplos de la saga es el legendario Playable Teaser o P.T que tristemente nunca vio la luz, pero inmortalizado en internet permanecerá debido al terror que causaba.

De hecho, franquicias como Outlast resultan particulares y recordadas con amor debido a que solo te dan una opción: huir. Sobrevivir indefenso en el mundo ese entorno hostil resulta mucho más tenebroso que teniendo un arsenal.

Y la lista podría continuar en todos los sentidos, siendo desde los videojuegos Indies como The Last Door o Amnesia, hasta los Triple A como Alan Wake o The Evil Within; el género no hace más que expandirse.

Experiencias intensas aseguradas

La industria del videojuego se ha convertido en pionera a la hora de tratarse del terror gracias a esta posibilidad de que los jugadores se sientan completamente inmersos en la historia, porque a la final, el personaje se vuelve una extensión de ellos, por lo que son los únicos responsables sobre si podrán avanzar o no.

Curiosamente, los jugadores han probado que consumir este género de videojuegos acaba siendo algo que produce un bien para nuestro cuerpo, al realizar un esfuerzo y quema de calorías similar al de una rutina de entrenamiento sencilla, debido a la necesidad de ejercer un buen control de las emociones.

Esto es reafirmado por el Dr. Ken en su entrevista, pero señala también que la tolerancia al terror variará mucho en cada persona, por lo que queda a elección personal quién se someterá a esto.

De manera general, si bien los videojuegos toman partes esenciales de lo que ya se había desarrollado en otros medios, este es el único lugar en el que se ha encontrado una manera orgánica de conseguir nuevas experiencias que a pesar de estar separados por una pantalla, pueden hacernos sentir un terror muy real dentro de nosotros.

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