Claves de la noticia:
- Turismo en Tulum decae: El destino registra una baja del 4% en turistas, un desplome del 31% en el pasaje de su aeropuerto y un 28% menos de visitas a su zona arqueológica.
- Inseguridad y crimen organizado: Las disputas entre el Cártel de Sinaloa y grupos locales por el narcomenudeo y el cobro de piso golpean la imagen del municipio gobernado por Diego Castañón Trejo.
- Colapso ambiental y urbano: El sargazo se duplicó respecto al año pasado con casi 2,500 toneladas recolectadas, sumándose al crecimiento desordenado y a la falta de infraestructura sostenible.
TULUM, QR.- La joya del Caribe mexicano perdió brillo por la inseguridad, el crecimiento desordenado y la especulación inmobiliaria. Durante años, Tulum fue uno de los destinos más exclusivos y de mayor crecimiento del Caribe mexicano; sus playas, hoteles boutique, cenotes y zona arqueológica lo convirtieron en un referente del turismo de lujo. Hoy, sin embargo, la inseguridad y la extorsión provocaron una caída de visitantes.
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Desplome en los indicadores turísticos de Tulum
Este año se reporta una baja del 4 por ciento en la llegada de turistas; el pasaje en el aeropuerto se redujo un 31 por ciento; y los visitantes a la zona arqueológica registran una caída del 28 por ciento.
La presencia del crimen organizado encontró en Tulum un mercado atractivo. Primero apareció el narcomenudeo ligado al turismo nocturno y después las disputas entre el Cártel de Sinaloa contra grupos criminales locales, las cuales derivaron en hechos violentos en restaurantes, bares, hoteles y playas, afectando la imagen del destino. La alcaldía, gobernada por Diego Castañón Trejo —de la alianza PVEM-Morena—, hoy enfrenta en su territorio problemas de narcomenudeo, cobro de piso, extorsiones y violencia.
Así, entre enero y abril de este año, Tulum recibió 522 mil 705 visitantes, lo que representa 21 mil 718 menos que en el mismo periodo de 2025, según datos del Sistema de Información Turística de Quintana Roo.
El retroceso fue más fuerte en su aeropuerto, donde los pasajeros bajaron de 530 mil 783 a 365 mil 851, y en la zona arqueológica, que pasó de 500 mil 29 a 361 mil 600 visitantes. Debido a esto, la ocupación hotelera promedio fue del 73 por ciento, mientras que toda la Riviera Maya mantiene niveles superiores al 80 por ciento.
Especialistas y autoridades locales atribuyen esta baja a una combinación de factores que incluyen la inseguridad, el crecimiento desordenado, la especulación inmobiliaria, los precios elevados, el deterioro ambiental, el sargazo y los conflictos entre prestadores de servicios.
Del paraíso eco-chic al “boom” inmobiliario sin control
“A principios de la década pasada, Tulum era todavía una localidad de dimensiones reducidas. Su oferta estaba integrada principalmente por pequeños hoteles, cabañas ecológicas y restaurantes administrados por familias locales. El atractivo residía precisamente en esa combinación de naturaleza, tranquilidad y un turismo de baja densidad”, dijo a REFORMA un funcionario municipal que prefirió el anonimato por temor a represalias.
“El auge comenzó cuando el destino se volvió un fenómeno internacional. Influencers, artistas, empresarios y visitantes de alto poder adquisitivo impulsaron una explosión inmobiliaria sin precedentes. La selva empezó a ceder espacio a condominios, desarrollos residenciales, hoteles boutique y complejos de lujo”, recordó.
Constituido como municipio en 2008 y declarado Pueblo Mágico en 2015, Tulum duplicó su población entre 2010 y 2026, al pasar de 28 mil 652 habitantes a 57 mil 661.

Alerta ambiental y fallas en el modelo de desarrollo
El propio Plan Municipal de Desarrollo reconoce que el modelo turístico actual no es sostenible, tiene poca profesionalización y carece de diversificación. También advierte sobre una infraestructura urbana insuficiente, bajo cumplimiento normativo y servicios públicos ineficaces.
En el plano ambiental, el impacto es igualmente severo. Aunque parte del municipio forma parte de áreas naturales protegidas, la expansión urbana ha reducido la cobertura forestal y acelerado la deforestación. A esto se suma el sargazo, que ha golpeado con fuerza las playas y amenaza con alcanzar niveles récord este año. En Tulum ya se han recolectado casi 2 mil 500 toneladas en lo que va del año, casi el doble de lo registrado en 2025.

